Canillitas son testigos de 75 años de historia junto a Los Tiempos

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El noble oficio de acercar las noticias a los cochabambinos es sacrificado y gratificante, según el testimonio de tres canillitas que se dedicaron a esta actividad por más de 40 años.

A pocos pasos de la parroquia de Santa Ana de Cala Cala se encuentra el puesto de venta de periódicos de Aniceta Jaillita, una mujer de 67 años que eligió este noble oficio hace 49 años.

“Con este trabajo he logrado que mis ocho hijos estudien y que no les falte el pan de cada día. Lamentablemente, uno de ellos murió”, contó.

Sentada en un banquito de metal, ella afirmó orgullosa que la lluvia, el frío y la enfermedad no fueron impedimento para que madrugue.

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“El trabajo es sacrificado. Cuando era joven, vendía como 800 ejemplares porque tenía fuerzas para ir ofreciendo el producto hasta la plaza 14 de Septiembre”, remarcó.

Conseguir un espacio para ofrecer las noticias fue uno de los retos más difíciles que tuvo que afrontar. “El negocio lo heredé de mi esposo y de mi suegra. Antes vendíamos por el puente Quillacollo”, dijo.

Con motivo del aniversario 75 de nuestra casa periodística, Aniceta afirmó que la población compra Los Tiempos por cuestión de identidad.

“Hubo una época en la que la gente hacía fila para comprar un ejemplar. Era increíble, en un solo día se vendían 800 unidades”, aseveró.

Otra de las piezas clave entre el medio y los lectores es Hernán Rojas, quien lleva en el rubro 60 años. El oficio lo heredó de su abuelo y su padre.

“Mis hijos son la cuarta generación que se dedica a esto (…) El periódico tenía mucho prestigio, recuerdo que don Carlos Canelas supervisada todo desde las cuatro de la mañana”, mencionó.

Apostado en pleno Cruce Taquiña, vía a Tiquipaya, Hernán asegura que trabajar a la intemperie agota, mientras recuerda cómo nació su amor por el oficio.

“Este trabajo lo llevamos en la sangre, creo que moriré vendiendo periódicos. Tenemos que bajar a las dos de mañana para que terminar el cupo hasta mediodía”, dijo.

Fausto Zurita es otro aliado de la información, que recorre desde hace 55 años gran parte del mercado La Pampa para repartir periódicos, pese a que su puesto está ubicado en la avenida San Martín casi Punata.

“Aunque estoy mal de la rodilla, sigo ambulando el periódico. Desde niño he trabajado en esto”, manifestó.

Fausto aseguró que hubo una época en la que la Intendencia intervino para controlar el precio de los ejemplares debido a que la demanda era superior a la oferta de periódicos.

“Estoy agradecido con Los Tiempos porque nos ha dado un oficio para mantener a nuestras familias y acercarnos a la gente”, sostuvo Fausto, en medio de lágrimas, al repasar su historia.

SEPA MÁS

Más de 7 décadas cerca de la gente

El 16 de septiembre, Los Tiempos conmemora un año más de servicio a la población.

Bajo el impulso de Demetrio Canelas, en 1943 se publicó el primer ejemplar que se imprimió en una pequeña instalación en la esquina de las calles Ecuador y Hamiraya.

En la actualidad, esta casa periodística destaca por su amplia trayectoria. El medio ganó su prestigio por interpelar a los Gobiernos de turno e ir a la par de las necesidades de la población y de las nuevas tecnologías. A fines de los 1990 y primeros de 2000, Los Tiempos marcó historia al ser el primer diario del país en asumir el reto de ingresar en la era digital.

LOS ALIADOS DE LA INFORMACIÓN

“Los Tiempos continúa siendo uno de los periódicos más vendidos en Cochabamba, especialmente los domingos, por los clasificados.

Los crucigramas también son los más buscados.

He llegado a vender hasta 700 diarios en un día, en la buena época.

Aniceta Jaillita

Canillita plazuela Cala Cala

“Comprar un ejemplar del periódico es cuestión de identidad para el cochabambino, como el Wilstermann.

Es un orgullo, a mis 70 años, ser parte de esta gran familia. Agradecer a la familia Canelas por brindarnos un trabajo para sostener a nuestros hijos.

Juan Rojas

Canillita Cruce Taquiña

“Desde 1963 que todos los días batallo para salir adelante. Este oficio me ha dado para mantener a mis seis hijos. Aunque ahora las ventas han bajado, no me gusta devolver periódicos, por eso sigo ambulando. Soy el único que vende desde las 6:00 hasta las 20:00 en La Pampa.

Fausto Zurita

Canillita mercado La Pampa

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Aniceta Jaillita vende periódicos en Cala Cala sin importar si llueve, hace frío o calor.

CARLOS LÓPEZ

Más de medio siglo entregados a las noticias

Los canillitas, dueños de uno de los oficios más golpeados por los cambios tecnológicos, continúan entregados a este noble oficio.

“Aunque ahora la venta sólo da para comer, pienso que moriré haciendo esto”, relató Hernán Rojas, quien lleva más de medio siglo en este rubro en Cochabamba.

Similar postura tiene Aniceta, quien precisó que este gremio sólo descansa tres veces al año: el 1 de mayo, en Año Nuevo y el Martes de Ch’alla.

Otro de los desafíos con los que tienen que lidiar cada jornada los aliados de la información es la caída de ventas, por lo que sugieren buscar estrategias para reducir el impacto. “Es necesario acercarse nuevamente a los lectores”, aconsejó Rojas.

Fuente:lostiempos.com

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