La obesidad afecta a unos 2.000 millones de adultos en el mundo

0
8

EFE / Roma

 Unos 2.000 millones de adultos sufren sobrepeso u obesidad, una cifra que aumenta a un ritmo sin precedentes y ya evidencia una crisis de salud pública de dimensiones globales, según la Federación Mundial de Obesidad.

“La obesidad afecta a millones de personas, incluso más que los que carecen de alimentos. Puede que sea el principal problema de salud pública, pero recibe muy poca atención y fondos”, asegura a EFE Tim Lobstein, director de Políticas de dicha organización, que agrupa a más de medio centenar de asociaciones dedicadas al estudio y tratamiento de ese problema.

En el mundo hay 7.450 millones de personas, es decir que las que tienen  sobrepeso son el 26%.   

Las últimas estimaciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU) hablan de 672 millones de adultos obesos en 2016, un 13% de la población mundial que, como otras personas con sobrepeso, tiene una acumulación anormal de grasa.

El exceso de masa corporal supone unos 4 millones de muertes anuales, mientras que solo la obesidad cuesta el 2,8% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, según la comisión especializada de The Lancet, que alerta de que la malnutrición en todas sus formas es la mayor causa de enfermedades y muertes prematuras en el mundo.

Tanto el sobrepeso como la obesidad son considerados factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, la diabetes o el cáncer.

Su prevalencia ha crecido de manera acelerada en el último decenio, tendencia de la que tampoco se salvan los países de ingresos bajos y medios, incluso en África y Asia, con las tasas más bajas de obesidad.

El número de personas con sobrepeso crece en el mundo.

Lobstein destacó que el incremento es mayor en lugares como las pequeñas islas del Pacífico y el Caribe, o algunos países del Golfo, “posiblemente porque están importando muchos alimentos y con las reglas de la Organización Mundial del Comercio resulta muy difícil impedir la entrada de comida basura”.

La transición a una alimentación poco saludable, influida por el desarrollo económico, la urbanización, el sedentarismo y el acceso a productos baratos de mala calidad, ocurre también en países como los que tradicionalmente han seguido la dieta mediterránea.

“Si ves lo que los niños comen en los hogares pobres de Italia, verás que pican mucho entre comidas y seguramente delante de la televisión”, advierte el responsable de la federación, que en un simposio en Roma criticó “el interés de la industria alimentaria por mantener la obesidad”, especialmente la de los más pequeños.

Detalló que en las últimas dos décadas el peso medio de las personas en países como Reino Unido o Estados Unidos ha crecido 10 kilogramos, una “inversión” desde el punto de vista empresarial, puesto que “para mantener la temperatura corporal y moverse hace falta comer un 15% más de calorías”.  “La industria tiene que empezar a hacer los cambios que la sociedad necesita, dejar de pelear cada medida de salud pública o resistirse mientras sigue promoviendo productos de alto contenido en sal, grasas o azúcares”,  anotó.

Lobby de gigantes

  • Industria La profesora de la Universidad de Nueva York Marion Nestle denunció que los gigantes de la alimentación, guiados por el rendimiento económico, han imitado el manual de la industria del tabaco “dudando de la ciencia, apelando a la responsabilidad personal, llamando a la autorregulación del sector, financiando estudios amigables con ellos y presionando en público”.
  • Subsidio Nestle dice que se debe terminar con subvenciones a grandes firmas.  

Estrés laboral puede provocar depresión y  diabetes

 El estrés laboral es un factor de riesgo para desarrollar depresión, obesidad, diabetes y, en casos extremos, infartos, por lo que es fundamental que trabajadores y empresas aprendan a gestionarlo y controlarlo, advirtió   un especialista.

“Muchos mexicanos viven con altos niveles de estrés provocados por sus trabajos, por lo que es necesario que se trabaje en ello”, explicó a Efe Thierry Guihard, director de la empresa Sodexo en México.

El estrés laboral provoca enfermedades.

De acuerdo con el Wellness Council México, el estrés, la obesidad y el sobrepeso son las principales causas de ausentismo por enfermedad, lo que en México provoca pérdidas en productividad mayores al 20% anual. Guihard explicó que se consideran factores de riesgo psicosocial a las condiciones de trabajo que afectan a la salud de las personas a través de mecanismos psicológicos y fisiológicos.

Estos, enumeró el experto, son cargas de trabajo excesivas, jornadas largas y horarios irregulares, falta de autonomía y dirección inadecuada, además de ritmo de trabajo elevado.

Aunado a ello, percibir un salario insuficiente y no tener una certeza sobre el futuro de la empresa suelen afectar a los trabajadores. Todo ello se traduce en descanso insuficiente y trastornos del sueño, además de que interfiere en la relación trabajo-familia, y predomina un clima y cultura organizacional nociva.

Los trabajadores, por ello “pueden sentirse deprimidos o ansiosos”, argumentó Guihard.

 En  México, 75 % de la población padece fatiga por estrés.

 

 

Fuente:paginasiete.bo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here