Usan fármacos ilegales; hay casos de negligencia

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Hace tres meses, Israel (nombre ficticio) acudió al consultorio de una  “supuesta esteticista” en la ciudad de  Sucre. Él quería alisar las líneas de expresión de su rostro y tener  más  pómulos. Quería mejorar su apariencia. 

Fue atendido por  una persona que realizó un curso rápido de estética e inyectó medicamentos inapropiados. Ahora, el joven  tiene la cara completamente destrozada.

Él tiene miedo  de presentar una denuncia contra  la “supuesta esteticista”. Recomendó  a la población “no acudir a lugares ilegales porque  las consecuencias son fatales”.

La presidenta de la Asociación de Esteticistas de Bolivia (Asoesbo),  Pamela Peredo, dijo que conoce el caso e indicó que no es el único, ya que  hay más denuncias en el  país.

Peredo indicó  que lamentablemente muchos “supuestos esteticistas” realizan los tratamientos “con medicamentos que no tienen registro sanitario, es decir ilegales”. Ante esa situación, la experta  dijo   que es importante tomar acciones inmediatas.

Explicó que  en estos centros  ilegales usan varios productos  de bajos costos  y  de dudosa procedencia. 

Hace 10 días, la justicia decidió enviar a la cárcel de San Pedro  a Santos Jaime Castro, más conocido como el Manos de  Tijera por delitos contra la salud pública y ejercicio ilegal de la profesión.

De acuerdo con las investigaciones del Dirección de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), Manos de Tijera  se hacía pasar por esteticista, era supuestamente cosmetólogo. 

“Él ya tenía una denuncia en 2015 por colocar aceite de avión en el busto de una joven (…). Sin embargo, aparentemente realizaba este trabajo un par de años antes”, dijo uno de los miembros del (DACI), el capitán Oliver.

Esta persona  operaba en las ciudades de  La Paz, Oruro, Santa Cruz y Cochabamba desde hace cinco años, según  la investigación policial. 

Captaba   a sus víctimas a través de redes sociales para aumentar los senos,  los glúteos, los labios y hacer una estética de la nariz,  entre otros tratamientos. Todas sus  clientas eran mujeres jóvenes.

Peredo explicó que el caso de Sucre no es el único, hace unas semanas también se registró la muerte de una joven en Santa Cruz. El procedimiento  fue realizado en  una supuesta “clínica de estética”, la misma que tenía su sucursal en La Paz, pero cerró. Ahora la familia  presentó  una denuncia al  Ministerio Público.
 

 

 

Fuente:paginasiete.bo

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