Thomas Field Jr.: Sí hubo ‘la CÍA y el MNR contra la COB’

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Es autor de Minas, balas y gringos. Bolivia y la Alianza para el Progreso en la era de Kennedy, CIS, 2016, un revelador estudio sobre la relación, incidencia, que hubo entre la Casa Blanca y los primeros gobiernos del MNR. En la segunda semana de julio, estuvo en La Paz para presentar la conferencia La CIA y el MNR contra la COB, 1962-1964, una suerte de complemento del primer texto: de cómo el sindicato boliviano también fue campo de batalla de la Guerra Fría global.

Lo suyo, dice el profesor James Dunkerley, es la “investigación forense”. ¿Qué significa esto?

Creo que la razón para que el profesor Dunkerley diga eso es que yo busco aspectos de la historia que no han sido bien entendidos, en algunos casos quizás chismes en que no hay documentación, yo busco la documentación. Como en la vida real, el chisme no es la verdad, pero nos lleva hacia una verdad que hay que encontrar, y de repente la verdad es mucho más interesante que el chisme.

Es una indagación histórica muy peculiar.

Sí, por ejemplo, en el libro digo que había una cosa que se escuchaba mucho en La Paz, que el día del golpe de Barrientos, el 4 de noviembre del 64, aterrizó un avión de guerra de Estados Unidos lleno con munición. El chisme siempre fue que esas armas eran para Barrientos, la prueba de que Estados Unidos apoyó el golpe de Barrientos; pero lo interesante fue descubrir que sí aterrizó el avión, pero esas armas eran para los milicianos campesinos del MNR, de Víctor Paz, porque él había pedido la noche anterior, y la embajada todavía estaba detrás de él; pero él huyó a las 8 de la mañana y ya no se podía detener el golpe.

Es una historia sobre muchos documentos desclasificados.

Sí, haciendo historia contemporánea algunas cosas marchan a favor del historiador. Casi siempre estamos trabajando con nuevas fuentes, porque estamos trabajando justo en el ciclo de desclasificación en casi todos los países; a partir de los 20, 30, 40 años empiezan a desclasificar; yo trabajo, por ejemplo, la década de los 70 y están llegando documentos desclasificados todo el tiempo; es lindo poder ver, muchas veces no muestran mucho más (de lo que se conoce), pero digamos que se pueden llenar muchos huecos.

Habló de su nuevo trabajo La CIA y el MNR contra la COB, ¿qué recuperación hay aquí?

Lo interesante es que todo esto no podía cubrirlo en Minas, balas y gringos porque allí veo las relaciones oficiales, las operaciones oficiales de Usaid y la CIA; en cambio, cuando se habla de las operaciones laborales de la CIA y Usaid, se habla de oenegés; yo solamente tenía algunas operaciones de la Casa Blanca, que iban hacer x, y, z cosas pero no sabía qué quería decir; entonces, todo el estudio presentado fue conformado (con base en) mis investigaciones en los archivos de los sindicalistas de Estados Unidos, que trabajaban con Usaid y la CIA. Son documentos llenos de información, en muchos casos hablan de manera crítica, mencionan quiénes están pagando, dicen ‘nuestros amigos quieren que lancemos el proyecto ahora’…

Lo que marca todo en esa  época es la Guerra Fría; es la referencia para entender la intervención norteamericana en Bolivia.

Al principio me interesaba sólo las relaciones de EEUU, estudiar su poder durante el periodo de mayor influencia, el poder de la alta política. Pero, por otro lado, como la Guerra Fría era una lucha ideológica entre comunismo y capitalismo, los trabajadores y las organizaciones sindicales eran como campos de batalla ideológica, desde 1917, cuando se formó la Unión Soviética. Para realmente entender la Guerra Fría, hay que estudiar y entender bien las luchas sindicales, dentro de los sindicatos, las ideologías del sindicalismo. Don José Pimentel habló anoche (en la conferencia) de la Tercera vía (ante capitalismo y comunismo) que planteó la COB en el 52; eso es correcto; el problema es que con la revolución cubana y la polarización de la Guerra Fría era muy difícil mantener esa tercera vía; porque si para EEUU la tercera vía quería decir ‘anticomunista’, para la Unión Soviética y los del otro lado de la Guerra Fría, la tercera vía era antiimperialista, antinorteamericana; al final, en los 60 había dos terceras vías, una aliada con EEUU, como el MNR, y la otra tercera vía, aliada con la Unión Soviética, que eran los revolucionarios, los tercermundistas, JJ Torres, los sacerdotes socialistas, todos los países del Movimiento No Alineado.

El hecho significativo aquí, dijo, es la creación de la COBUR, la Central Obrera Boliviana de Unidad Revolucionaria…

La COBUR ha sido un evento muy poco estudiado, como fue muy efímero, de poco menos de un año; fue interpretado como un intento de Paz Estenssoro de romper la COB y crear una COB leal a él; pero cuando se ve la cantidad de dinero, esfuerzo burocrático, incluso de la Casa Blanca, es otra cosa; dos comités de la Casa Blanca aprobaron la operación (crear la COBUR), el Comité de Acción Encubierta y el Comité de Contrainsurgencia, cuyo jefe era Robert Kennedy, el hermano del Presidente, y él preguntó específicamente ‘¿vamos hacer ese proyecto sindical en Bolivia?’, yo tengo esa cita, que encontré en las minutas de comunicaciones. Le dieron una importancia un poco más trascendental que hubiera tenido solamente una confederación efímera.

¿Por qué fracasó la COBUR?

Desde el principio era una operación con demasiados padres: el gobierno del MNR, los trabajadores anticomunistas, el gobierno norteamericano, los sindicalistas (norteamericanos); ahí nace esa organización sindical y ¿a quién iba a responder?; empezó a causar problemas al gobierno boliviano cuando denunciaron a los pagadores de la COBUR, eso la rompió, quizás el MNR no se dio cuenta cuánto dinero estaba dando la embajada americana, pero la COBUR no podía sobrevivir sin el apoyo de la embajada americana.

Hoy día, se puede hablar de continuidades.

Sigue; hay más libertad, es cierto. Se puede ver una continuidad en la participación de ONG en la política exterior de EEUU; hasta ahora hay una alianza, una discusión como en los 60, pero cuando la izquierda era débil; ahora hay mucho poder socialista en los sindicatos norteamericanos, resistentes, pero no lo suficiente porque la Federación Norteamericana del Trabajo ha estado activa en Venezuela, por ejemplo. En EEUU hay ese debate, seguimos teniéndolo, ahora con el candidato Bennie Sanders, socialista, el socialismo es mucho más expectable, hay más voces ahora que no toleran una política agresiva contra países socialistas, en la izquierda y la derecha.

Fragmentos de archivo

Los siguientes son fragmentos de la conferencia que dio el 10 de julio Field en La Paz. Como se puede apreciar, se trata de un relato con fuentes antes inaccesibles, archivos desclasificados.

“Robert Alexander, académico estadounidense, visitó Bolivia, pagado por la CIA, aunque al parecer él no lo sabía, como representante de la Federación Norteamericana del Trabajo. En un informe sobre la revolución boliviana, la describía como ‘una oportunidad maravillosa’; para él el MNR y la COB eran antiestalinistas, y que ‘ellos podrían ser ganados a sumarse a nuestro lado de la guerra fría’”.

“Serafino Romualdi, sindicalista y agente de la CIA, en 1948 vino a Bolivia para inaugurar una Confederación Boliviana de Trabajadores (CBT), la que, sin embargo, no prosperó; en el 53, Romualdi le responde a Alexander que estaría vigilando a la COB para estar seguro de que Juan Lechín Oquendo de verdad resistiría a los dirigentes comunistas, y si no lo hacía, ‘entonces nos veríamos obligados a combatir a la COB hasta el final’”.

“El MNR siempre gozó de un amplio apoyo de la embajada de Estados Unidos e invitó a organizadores de la Federación Norteamericana del Trabajo, quienes fueron pagados por la CIA para organizar sindicatos que favorezcan al oficialismo, al MNR. Los sindicatos más abiertos a ese tipo de divisionismo fueron los ferroviarios y campesinos. Cuando la Federación Norteamericana y la CIA abrieron una escuela de ‘sindicalismo libre’ en Washington, en el 58, fueron estos dirigentes que más asistían, y fueron ellos la base para crear la COBUR a fines del 63”.

“En el 62, Arthur Goldberg convocó a una reunión secreta en su oficina, con los jefes de la CIA, Usaid y altos dirigentes sindicales anticomunistas de EEUU. Goldberg anunció que Kennedy había aprobado usar fondos de emergencia de la Casa Blanca y de Usaid, casi un millón de dólares, para lanzar una red de escuelas anticomunistas de formación sindical por toda América Latina; dentro de muy poco estas escuelas entrenarían decenas de miles de trabajadores, la mayoría en Colombia, Bolivia y Brasil…”

Thomas Field Jr. Estados Unidos: “Todavía hay anticomunismo, antisocialismo en EEUU, pero los jóvenes ya son diferentes; no recuerdan la Guerra fría, y para ellos socialismo es Finlandia, Suecia; hay mucha desigualdad hoy en EEUU; muchos de los jóvenes más favorecen al socialismo que al capitalismo, en las encuestas”.

Datos

Profesión: Historiador.

Ocupación: Profesor Asociado y Jefe de Facultad de Estudios Globales de Inteligencia y Seguridad en el Embry-Riddle College of Security and Intelligence.

Perfil

Investigador de historia contemporánea, escribió Minas, balas y gringos. Bolivia y la Alianza para el Progreso en la era de Kennedy. Centro de Investigaciones Sociales (CIS).

Fuente:la-razon.com

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