Gustavo Rodríguez Ostria: 'Habrá otra mirada del 8 y 9 de octubre del 67'

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Gustavo Rodríguez Ostria de origen es economista, pero su empeño intelectual (aun en economía) ha sido la historia (aunque también tiene un estudio sobre la universidad); pero en historia si algo le distingue es el estudio de la guerrilla del 67-70 en Bolivia. Al respecto, ya ha escrito Teoponte, la otra guerrilla guevarista en Bolivia (2006) y Tamara, Laura, Tania. Un misterio en la guerrilla del Che (2011).

Desde hace tiempo, se sabía, viene trabajando en un tercer libro sobre la guerrilla del Che; de hecho, en este mismo suplemento, en enero de 2018, dijo que su texto ya había llegado a 570 páginas y que ya estaba acabado… Embajador de Bolivia en Perú desde 2014, se dio tiempo para seguir con su obra. Al margen de si tarda más o menos en su publicación, deja entrever algo que puede ser una bomba: que ahora sí se podrá tener una mirada más completa del hecho.

— Embajador, ¿y su obra sobre Ernesto Che Guevara?

— Casi 20 años, con cierta intermitencia, me he dedicado al estudio de la lucha armada en Bolivia y en América Latina; Teoponte, el libro sobre Tania, y ahora la investigación sobre el Che; es un texto que está prácticamente listo.

— En enero de 2018 ya lo había anunciado a un colega mío…

— Sí, pero dada la magnitud del personaje, las sensibilidades que genera, yo quiero un texto del cual yo esté absolutamente satisfecho. Cuando se celebraron los 50 años, vi publicados aquí algunos textos, me parecían insuficientes; este es un texto muy fundado en investigación nueva, de fuentes orales, documentales, bolivianas, extranjeras: yo creo que ya ha llegado al punto en que está casi listo, solo falta mirar una fuente…

— Entonces, ¿todavía no hay fecha?

— Ahorita sí se podría publicar, un texto largo, de unas 800 páginas, pero tengo que hablar con una persona más; con eso termino. Pero está listo, ahorita mismo se puede publicar.

— Parece que el tema han sido las fuentes nuevas, en el exterior…

— Hay países… depende cómo quieras enfocar tu investigación; la mía está centrada no en una biografía del Che, en la personalidad del Che, aunque yo no puedo sustraerme de ella, pero no es eso. En realidad, el grueso, el centro de la investigación es la organización de la guerrilla y después la guerrilla misma. Por tanto, el lector tendrá una referencia muy limitada de dónde era el Che y cosas así; no es una biografía, es una narrativa fundada de su presencia en Bolivia. Lo que ha sucedido es que gran parte de estas narrativas —y no hay muchas excepciones— se han centrado en la columna del Che. Todos los biógrafos del Che, como son biógrafos, han hecho un seguimiento de las huellas que desarrolló el Che en su acción, pero ocurre que hay dos guerrillas, en el fondo. Una columna madre, más fuerte, más poderosa numérica, militarmente, con hombres más experimentados, que es la historia que conocemos, que termina en el asesinato; pero, hay la otra historia, que es la columna de Joaquín, donde está Tania. Este texto mío junta las dos, la historia más completa. Por primera vez tú tendrías una investigación fundada que te muestre el panorama global de la guerrilla, tanto el grupo del Che, todas las cosas que conocemos, más este otro grupo, más pequeño numéricamente, pero no por eso menos importante y decisivo; ahí está la historia de este otro grupo, que en términos de fuentes es el tema menos estudiado; pero además, el hecho es que no hay sobrevivientes de este grupo. Mi investigación me permitió ver un diario de uno de ellos, nunca publicado, el diario de un peruano, de El Negro, médico. Y me permitió ver las declaraciones de los prisioneros que estaban en esa columna; eso ya estaba en el libro sobre Tania, pero ahora está mucho más desa-rrollado, más completo. He hablado con militares, he hecho seguimiento de los informes militares. Entonces, tú tendrás por primera vez una visión completa, global, que si bien está centrada en la perspectiva del Che, también tiene muchos elementos del comportamiento militar.

— ¿Cree que cambien algunas percepciones ya asentadas sobre la guerrilla?

— Bueno, digamos, yo creo que cuando veas ese texto, vas a tener una mirada distinta de lo que sucedió el 8 y el 9 de octubre, muy distinta de lo que tradicionalmente hemos visto, hemos leído. He hablado con tipos que han estado ahí, soldados, oficiales, sargentos, incluso he ido con un grupo de ellos; los tipos de la columna de Gary Prado; he ido hasta La Higuera, les he explicado, he construido con ellos; esas cosas no estaban, para mencionarte algo. Eso no quiere decir que sea la última de las visiones; un historiador sabe que nunca hay el último libro; yo sé que no está todo lo que debiera, y no está todo lo que necesita (estar), es posible que haya cosas que nunca sepamos.

— ¿En qué medida ayudaron las fuentes de afuera?

— Lo que va suceder entre el 7 de noviembre [inicio de la guerrilla] y el 9 de octubre, eso es muy hermético y muy cerrado a la conducta misma de la guerrilla; ahí es muy difícil tener fuentes externas; es un acontecimiento que sólo puede ser narrado a través de los testimonios y las huellas que ellos mismos van dejando; los diarios, las declaraciones de los prisioneros, los testimonios de los militares; pero también hay un exterior; ahora, ese exterior podría muy poco, creo yo, aportar a esta otra cosa; las fuentes externas te sirven más para ver la construcción del acto guerrillero, cómo se va formando. Y ahí, por ejemplo, están las fuentes de Europa oriental, las cancillerías y los organismos de inteligencia de los países vecinos interesados en lo que ocurría en Bolivia. Y están las dos grandes fuentes a las cuales no podemos penetrar todavía, las cubanas y las rusas, y quizás hay una tercera que son las chinas; los chinos tendrán un rol aparentemente marginal, pero no sabemos cómo funcionaban sus sistemas de inteligencia y de operaciones.

— En Teoponte afirma que aquí culmina la guerrilla, pero ciertamente no el ELN; hay continuidades de esos hechos que algunos dicen llegan hasta el MAS.

— Con el Che hay un antes y un después; el antes es la política cubana, la política guevarista, en los 60, 63, 64, que tiene dos patas, la argentina, la guerrilla de Masseti, del EGP [Ejército Guerrillero del Pueblo] y la perspectiva peruana, del ELN [Ejército de Liberación Nacional]. En ese escenario del 62, 63, Bolivia es simplemente un lugar de tránsito; es muy difícil saber por ahora por qué es un lugar de tránsito, por aquí van a pasar las falanges y las fuerzas guerrilleras para tratar de introducirse en sus propios territorios. Después está la guerrilla del Che, que no es una guerrilla boliviana, es una guerrilla de proyección continental; Bolivia es un lugar de paso, pero a la vez es un escenario de guerra; no sabemos todavía cuánto cambió esta estructura guevarista cuando fue descubierta, cuánto se hizo boliviana y cuánto dejó de ser continental cuando tuvo que enfrentar al ejército boliviano. De todos modos, esa guerrilla tiene un escenario privilegiado que es Bolivia, es el campo de batalla, así se va a de-sarrollar, pero tiene una perspectiva continental. Después va a venir la guerrilla de Teoponte, que es la continuidad material de la guerrilla del Che, en varias cosas: de hombres y mujeres que han tenido algún vínculo con el Che; hay también un contingente nuevo, efecto de la sensibilidad entre los jóvenes por la presencia de Che; una continuidad en la concepción, que es exactamente la misma de la guevarista. Hay una larga continuidad, pero en verdad, el guevarismo se rompe en las acciones armadas en los años 90, cuando aparece el EGTK [Ejército Guerrillero Túpac Katari]; ya tienen otra forma de operar, militarmente, donde tienen la visión de un sujeto armado indígena, de masas, en fin, cosas que en la guerrilla del Che, o incluso del PRT [Partido Revolucionario de los Trabajadores] no reflexionaban. El PRT era una vanguardia obrera, un partido obrero, armado, pero partido obrero; algo que no estaba en la lógica del Che, y que no está en la lógica de estas otras guerrillas como el EGTK, las FAL Zárate Willka, Guevara puede ser un ícono pero ya no es su referente militar, la línea militar y política, a eso me refiero.

— Esto de “vigencia del Che”, ¿en qué medida discute el libro?

— Yo no me meto en ese tema. Mi estudio no está hecho para reivindicar a un personaje, está hecho para analizar una época. Lo que yo analizo es la guerrilla como un acto militar.

— 8 y 9, una visión más completa de las cosas…

— Sí, pero lo dejemos ahí, porque si no ya no compras el libro.

Gustavo Rodríguez Ostria. Cuba, el Che: “Dio lugar a una nueva izquierda que se va a desarrollar en toda América Latina: los miristas chilenos, los montoneros argentinos, los tupamaros uruguayos, los elenos peruanos; una nueva corriente dentro del pensamiento internacional…”

Datos

Profesión: Economista, con maestrías en Ciencias Sociales e Historia Andina.

Ocupación: Exviceministro de Educación Superior, desde 2104 es embajador de Bolivia en Perú.

Perfil

De 1977 a 1995 fue docente en la Universidad Mayor de San Simón; dirigió su Instituto de Estudios Sociales y Económicos; fue decano de la Facultad de Ciencias Económicas.

Fuente:la-razon.com

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