“Contrataron a kallawayas con ítems de limpieza en hospitales”

Verónica Zapana S.  / La Paz

 Habla aymara, quechua, castellano e inglés. Estudió  la carrera de Sociología y heredó  de sus padres la práctica de la medicina tradicional.  Nació hace 41 años  en el ayllu Amareti de la cultura  kallawaya. Ese es el retrato de Felipe Quilla, el  flamante    viceministro de Medicina Tradicional del  Ministerio de Salud.

 Cuenta que lloró de emoción  el día de la posesión del primer mandato de Evo Morales; pero que después se decepcionó del proceso de cambio. “Sólo una cúpula de poder se apoderó de  esas  luchas de todos”, dice.  

   ¿Quién es Felipe Quilla?

Es un originario de la provincia Bautista Saavedra, exactamente del ayllu Amareti, un pueblo con mucha historia. Es una población  que forma parte de  la cultura kallawaya que fue reconocida por la Unesco  en   2003 como obra maestra del  Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Mis padres me dieron como herencia   la práctica de la medicina tradicional. 

Hasta los 15 años sólo hablaba el quechua como  lengua materna. A esa edad migré  al área urbana para estudiar en  secundaria  porque  en mi pueblo no había escuelas para ese nivel. Fue entonces que aprendí el castellano y también el aymara. 

Además de practicar medicina tradicional, usted ha realizado carrera en otros campos

Sí. De joven  no tuve la oportunidad de estudiar, pero    cuando tuve familia y  dos hijos, se dio esa posibilidad.  He estudiado sociología en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en 2011. Antes   me he  desempeñado  como dirigente social de  los pueblos indígenas. Además, en  2005 hice formación académica en Gestión Pública y Administración Municipal en la Unidad Académica de la Universidad Católica. He realizado   un curso básico  de inglés en la Escuela de Idiomas del Ejército. A pesar de las  muchas adversidades de la vida, con o sin trabajo y con responsabilidades como dirigente, he logrado  formarme académicamente. Considero que es una necesidad complementar la práctica con la ciencia.

Comentó que en un momento fue seguidor de Evo Morales

Todos fuimos   seguidores de Evo porque pensamos  que los pueblos indígenas  llegamos  al poder. Recuerdo que  en ese  tiempo,  cuando se posesionó Evo fui a la  plaza Murillo y hasta me cayeron lágrimas. Luego me di cuenta que   sólo una cúpula de poder se apoderó de todas esas  luchas y a los que de verdad hemos luchado nunca nos han dado una opción. 

¿Entonces fue parte del MAS?

No, yo nunca he sido militante. Eso sí,  he sido dirigente social y alguna vez he apoyado, pero nunca me he registrado porque no veía como una necesidad.

Según su criterio, durante estos casi 14 años de la gestión de Morales,  ¿cuánto se avanzó en el reconocimiento de  la medicina tradicional?

Hubo poco avance. Hubo un reconocimiento en la Constitución Política del Estado, se aprobó la Ley 479 de medicina tradicional, pero en términos prácticos no se avanzó casi nada. Es una situación algo irónica  porque Bolivia ha sido el primer país en reconocer esa  rama. Parece que este viceministerio era un botín político del MAS y algunas   asociaciones. Cada vez cambiaban a viceministros  y   directores, no había estabilidad institucional.

Después de  los conflictos  que se registraron en el país, ¿qué    piensa  del expresidente Evo Morales?

No quisiera tocar esa parte. Para mí Evo Morales es parte de la historia que ya  pasó. Considero que tenemos que olvidar  esa parte oscura para  promocionar a  nuevos líderes. 

Ahora que asumió el cargo, ¿cómo encontró el despacho?

 Desordenado y con un manejo irregular. Desordenado porque  el personal que correspondía al viceministerio fue llevado  a otras áreas. Esta oficina funcionaba con un organigrama específico,  pero en  la oficina de Recursos Humanos me  indicaron  que esos  ítems ya no me corresponden. Nos han reducido y nos han desorganizado. Ahora  nos han comprendido para que se recuperen esos espacios porque no se puede trabajar de esa forma. En la oficina encontramos  computadoras muy antiguas y un material logístico donado.

¿Cuáles son las tareas urgentes que  impulsará en su gestión?

 Primero quiero  ordenar la casa.  Iniciaremos  un proceso de auditoría interna porque no puedo ser responsable de  las anteriores gestiones mal manejadas.  A partir de eso haremos  una nueva gestión  transparente y comprometida.

Otra de las tareas es acelerar el proceso de matriculación. Queremos llegar a fin de año con 100 registros  y hasta marzo a 1.000 matriculados. Según la ley,   los médicos tradicionales, parteras, guías espirituales y naturistas deben contar con esa matrícula para ejercer su trabajo de forma legal en los centros de salud o espacios privados, así se podrá garantizar  un  servicio a la sociedad civil.

¿Hasta el momento, cuántos médicos tradicionales   cuentan con una  matrícula?

Sólo  tenemos 10 matrículas entregadas en 10 años.

 ¿Qué pasó con el proyecto de tener un médico tradicional en cada centro de salud?

Se tenía en tres centros, en  la Caja Petrolera, en Patacamaya y en  Charazani, pero como los médicos no estaban reconocidos, eran contratados por el  municipio  y como ellos no tienen matrícula eran  contratados con  ítems de auxiliares de limpieza. Por eso  hubo casos como  en Patacamaya,  donde el director del centro   le dijo a un médico tradicional: ¿ qué hace en un  consultorio, si su ítem dice auxiliar de limpieza?...  Y lo mandó a realizar esa tarea.  

¿Por qué se retrasó  el  proceso de  la matriculación?

Uno de los problemas fue que  exigía la libreta de servicio militar,  pero como la mayoría de los kallawayas son  de la tercera edad, muchos  no han ido al cuartel. También hay pugnas.

 

HOJA DE VIDA

  • Vida  Nació en el ayllu Amareti de la cultura kallawaya. Tiene 41 años.
  • Estudios  Se formó en   la carrera de Sociología de la  UMSA. 
  • Políglota  Habla aymara, quechua, castellano e inglés.
  •   Líder  Es dirigente sindical.

Fuente:paginasiete.bo