Sergio Choque, presidente de la Cámara de Diputados, llegó a ocupar el cargo por representar a El Alto: “Ante el vacío que habían dejado Salvatierra y Borda, decíamos qué hacemos, tenemos que volver a organizarnos, y empezaron a proponer nombres, y surgió el mío para reemplazar al presidente; y no fue por una compulsa, eso tengo que reconocer, no porque fuera el mejor hombre del Parlamento, sino porque mi ciudad, a la cual represento, estaba movilizada en ese momento”. Diputado uninominal de la circunscripción 12, “el sector más duro en votación por el presidente Evo”, fue electo primero por los dos tercios que el MAS tiene en la Asamblea; para hacer valer su nombramiento, relata, junto con otros diputados y diputadas, tuvo que quedarse a vivir diez días en la presidencia de la Cámara, para resguardarla, pues una legisladora opositora insistía en que la presidencia le correspondía porque supuestamente los masistas habían renunciado, “quiso hacer como la senadora que ahora es Presidenta transitoria”; hasta que intervino la Iglesia Católica, Naciones Unidas y la Unión Europea para conciliar; tras los primeros acuerdos, también los opositores se sumaron a votar por él.

—¿Cuáles fueron esos primeros acuerdos?

—El primer punto fue que tenía que repetirse la elección de ambas cámaras, del Senado y de Diputados; y otro, que debía suspenderse una asamblea nacional que ya se había convocado para un día equis, donde íbamos a tratar la renuncia de Evo Morales, su aceptación o rechazo; eso lo pusieron en el tapete, y nosotros como muestra [de voluntad pacificadora], cedimos, hemos retrocedido.

—¿Cuál era la prioridad de ustedes?

—Pacificar el país. Que no existan más muertos en mi ciudad, sobre todo en mi circunscripción, vivo casi al lado de Senkata, a unas cuadras. Ese era mi miedo, por los compañeros, por mi familia. La intención siempre fue de apaciguar, porque todo se calme, de que todos entendamos que ya estábamos viviendo otro escenario político.

—¿Por qué no insistieron en tratar la renuncia de Evo?

—Porque en ese momento la bancada, internamente, estaba un poco fraccionada. Unos decían que debemos aceptar la renuncia, otros, que no aceptamos, que Evo debe seguir como presidente. Por no mostrar esa fragmentación ante la opinión pública, no tratamos el asunto; y también por temor del frente [del Ejecutivo], porque si rechazábamos la renuncia, seguía el presidente Evo, y la compañera transitoria no sé qué hubiera hecho; dos presidentes hubiéramos tenido, ese era el problema. Con ayuda de los organismos internacionales y nuestra Iglesia pudimos avanzar en la pacificación; yo también logré, entre toda la bancada, entender que debíamos avanzar por el lado de la convocatoria a elecciones, lo cual no fue fácil, fue muy duro; nuestros compañeros insistían en que debíamos tratar antes la renuncia del presidente, y eso un poco nos hacía parar los cabellos de punta, como se dice, porque una cosa es estar fuera del país y otra es estar aquí adentro. Lastimosamente el Gobierno tiene la pistola y la metralla.

—¿Evo se comunicó con usted?

—Conmigo se comunicó dos veces. Me pidió que mantenga la unidad de la bancada, sobre todo. Eso fue lo único que hablé y yo siempre traté de equilibrar lo que más convenía a mi ciudad y al pueblo boliviano, que en este caso era apostar por unas elecciones rápidas.

—¿Usted cree que hizo lo justo, lo que había que hacer?

—Mi conciencia me dice eso, que he hecho lo que tenía que hacer en su momento. Porque no podía, como ciudadano boliviano, al margen de mi posición política, permitir más heridos, más muertos que vengan de ambos lados.

—¿Cómo está el MAS hoy día en cuanto a su unidad? ¿Las divergencias llegarán a la división?

—No hay una división, sino que hay divergencias de pensamiento, de un resentimiento con algunas personas que sí se han aprovechado. Hay divergencias, todo ello, pero a la hora, cuando ya se definen los candidatos, todos nos unimos, y trabajamos. Se hizo en la anterior elección, había discrepancias con los candidatos, muchos no eran de la línea, pero al final ya estaban en la lista, y tuvimos que salir adelante.

—La unidad del MAS se verá en la elección de su binomio presidencial. ¿No será un problema esta elección en Argentina?

—Con relación a la campaña desde Argentina, nosotros tenemos una posición ya como sectores sociales, la cual ratificamos. Nosotros vamos a identificar a los candidatos que van a salir de esos sectores, y vamos a proponer al presidente Evo; ojalá que acepte estos candidatos para la buena salud del MAS.

—Ese derecho de las juntas vecinales, también lo tienen los cocaleros, cooperativistas…

—Cada sector tiene su autonomía de acción. No es la primera vez que hacemos esto. Cada sector ha propuesto su candidatura, por eso el Parlamento está lleno de esas personas, interculturales, de la Túpac Katari, de las Bartolinas, del Instrumento. El presidente ha tenido la capacidad de tejer, de no dejar a nadie al margen. Si es que dejaba a algún sector al margen, lo comprometía para una subnacional, siempre cuidando la unidad.

—¿Evo en Argentina seguirá siendo factor de unidad? ¿Puede seguir al frente desde allí?

—El presidente Evo sigue siendo factor de unidad del MAS, pesa su nombre, hasta el momento; no se lo puede bajar por un buen tiempo.

—¿Cuál su expectativa sobre el binomio presidencial?

—Deben cumplir dos aspectos importantes: capacidad de liderazgo y experiencia gubernamental. No podemos pensar en una persona que no conozca del manejo de la cosa pública, tiene que conocer; y también debe tener capacidad de liderazgo, lograr consenso entre todos los sectores, a la hora de conformar su gabinete, porque los sectores muchas veces piden, que quiero este o aquel ministerio.

—Se ha pensado en unificar clase media y sectores sociales.

—Indudablemente. La elección pasada, por ejemplo, priorizamos a personalidades notables, de la clase media, por eso hubo problemas algún momento porque esas personalidades no eran parte del MAS, ellos ya tenían tintes políticos anteriores; sin embargo, nos dijeron que eran las personas correctas y aceptamos, muy a pesar de nuestro rechazo, y trabajamos en la campaña por ellos.

—¿Se mantiene la idea de no invitados?

—No podemos trabajar con invitados. Inicialmente yo digo que esta campaña nos fue mal, porque sin la COB y sin invitados, habíamos sacado más del 51 por ciento, la anterior elección. Pero ahora, hicimos pacto con la COB, invitamos a personalidades que supuestamente iban a jalar votos, más el voto de Evo, íbamos a llegar a un 60, 70 por ciento, pero no fue así, bajamos el resultado. Consideramos que tienen que ser candidatos nuestros, de sectores sociales y también del Instrumento. Ahora, dentro de los sectores también está la clase media, los profesionales, que tienen que jugar un papel importante, porque administrar la cosa pública no es chiste.

—¿Cree que gane el MAS?

—Estoy seguro de que va a ganar el MAS, porque es un partido con presencia a nivel nacional, su estructura sigue fortalecida en los nueve departamentos, en los sectores más alejados; frente a los otros partidos que solo son locales y que están tratando de organizarse, otros tratando de salir de su tumba. Con todo lo que ha sucedido, si hacemos una encuesta en las calles, hoy la percepción de la gente es que prefiere 14 años de ‘dictadura’ que 20 días de ‘democracia’; esa es la diferencia que se hace. En este tiempo, lo que criticaban cuando eran opositores, en el tema del nepotismo, por ejemplo, estamos viendo que hacen lo contrario. Incluso ya hablan de vender nuestras empresas estratégicas, cosa que el pueblo no va a permitir; por eso, estoy seguro que vía urnas vamos a retomar el Gobierno.

—¿Qué es de la Ley de Garantías?

—Logramos aprobar y ahora está en el Senado. Esta ley es urgente para que no sean perseguidos nuestros hermanos. Es una ley que nació no solo de nosotros, del MAS, por impunidad, sino que fue producto del trabajo con la Iglesia, Naciones Unidas, la Unión Europea, incluso con Arturo Murillo, Jerjes Justiniano; fue con ellos que se hizo la ley, por eso nos sorprende que después la señora Áñez no quiera reconocer ese trabajo.

—¿Qué alcance tendrá considerar la renuncia de Morales?

—Es una formalidad que se debe cumplir. El artículo 161, numeral 3 de la Constitución dice que la Asamblea debe tratar la renuncia, aunque no tiene fecha, no dice en cinco días o un mes, pero se la tiene que tratar en algún momento.

Sergio Choque Siñani. “Nosotros estábamos en El Alto, cuidando nuestra casa, tratando de que no nos quemen, por ambos lados, porque había compañeros que decían que debíamos estar en el bloqueo de Senkata y, del otro lado, había la amenaza porque yo estaría incitando al bloqueo”.

Datos

Nombre: Simón Sergio Choque Siñani

Nació: 28 de septiembre de 1968.

Profesión: Abogado.

Ocupación: Presidente de la Cámara de Diputados.

Perfil

“Voy a postular, pero a ser padre de familia; con diez años en la gestión pública, he descuidado a la familia; somos cuatro, mis dos hijas y mi esposa”.

Fuente:la-razon.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here