El miércoles 8 de enero, en Ciudad de México, tuvo lugar la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) convocada por México, país al que tocaba la presidencia pro témpore del organismo; una reunión de cancilleres a la que no asistieron los de Bolivia, Brasil, Dominica y Trinidad y Tobago. Bolivia no fue en protesta porque esta cita debía convocarla la Cancillería boliviana en territorio nacional, en calidad de presidente pro témpore en la gestión 2019, precisamente para entregar el cargo a México. Tras dejar de lado los “temas polémicos” de Venezuela y la propia Bolivia, México anunció que impulsará 14 proyectos de interés común con resultados previsibles en un año. Por lo que hizo hasta ahora la Celac y las fisuras que ve en el organismo, la canciller Karen Longaric duda que éste tenga una proyección futura.

—El razonamiento mexicano es que no entrega a los asilados porque las órdenes de apremio fueron emitidas después de haber aceptado el asilo.

—Esa es la posición que tiene México. Ellos argumentan que las órdenes de aprehensión salieron con posterioridad al otorgamiento del asilo; claro que es así, pero son mandamientos de apremio por delitos cometidos con anterioridad al otorgamiento del asilo. Además, yo he explicado a la Embajada de México que estas órdenes son mandamientos de apremio emitidos por el Ministerio Público y bajo procesos que se van a instaurar ante el Poder Judicial. Hoy existe separación de poderes, cada poder es independiente y el Poder Ejecutivo no puede hacer nada frente a una orden del Ministerio Público, ha pedido la detención de algunas personas asiladas.

—El salvoconducto estaría contradiciendo eso.

—Claro, el Poder Ejecutivo no puede dar salvoconducto a personas que están siendo investigadas y procesadas en la jurisdicción ordinaria y por el Ministerio Público; no se pueden invadir esos espacios jurisdiccionales.

—¿Hubo algunos contactos recientes? Se hablaba de reuniones de alto nivel…

—No. Por el momento, las últimas reuniones que hemos celebrado han sido con el Encargado de Negocios de México; hemos comentado sobre éste y otros temas de la relación bilateral; esperemos que en los próximos días o semanas se vayan concretando algunos puntos sobre los asilados.

—¿Lo de España, no ha sido más un exceso de recelo, falta de información?

—No, de ninguna manera. Los hechos que ocurrieron en torno a la Embajada de México en Bolivia, protagonizados por funcionarios diplomáticos de España son hechos que han contravenido la norma boliviana, y, conforme lo dijo la Ministra de Relaciones Exteriores de España, estas personas no estuvieron autorizadas para inmiscuirse en estos asuntos, Bolivia retiró su confianza en estos funcionarios; y, en consecuencia, se los declaró personas no gratas.

—¿Las vigilias frente a la embajada, no son una forma de incumplir la norma internacional; la obligación que tiene el Estado receptor de dejar trabajar con tranquilidad a los representantes extranjeros?

—En su momento la Embajada de México pidió que se refuerce la seguridad de su legación y de la residencia; pidió que el Ministerio de Gobierno incorpore una mayor cantidad de policías para que vigilen sus espacios físicos, sus inmuebles. Yo creo que este tema, que está viendo el Ministerio de Gobierno, va a ir poco a poco disminuyendo en la medida en que la Embajada de México también le dé la seguridad al Ejecutivo de que estas personas que están asiladas en dicha embajada no traten de fugar de allí. Seguramente el Ministerio de Gobierno va a ir disminuyendo a las fuerzas de seguridad que están en torno a estos inmuebles en la medida en que el Gobierno de México dé la certeza, la seguridad de que esas personas no van a pretender fugarse de dichos recintos.

—El anterior gobierno rompió relaciones con Israel en 2009, a raíz de un bombardeo de la franja de Gaza.

—Yo le voy a decir que no hay antecedente que curse aquí en Cancillería de que el gobierno del MAS hubiese roto relaciones con Israel; nunca ocurrió una ruptura formal de las relaciones con Israel.

—¿Qué hizo entonces?, se suspendió la no exigencia de visa.

—Sí, pero ese es otro tema. No hubo ruptura, en consecuencia, lo que se hizo hoy es restaurar, reimpulsar las relaciones con Israel.

—Aquella vez incluso se anunció que se iniciaría un juicio al Primer Ministro de Israel en la Corte Internacional Penal. ¿No hay antecedente de esto?

—Absolutamente; no hay ningún antecedente de que el gobierno del MAS hubiese instaurado una denuncia o una demanda en la Corte Penal Internacional.

—Venezuela. ¿En qué medida se interesa Bolivia en el Grupo de Lima?  Hay que recordar que fue por este grupo que se hizo lento el accionar de la Celac.

— El Grupo de Lima es un foro que se ha creado única y estrictamente para ayudar al pueblo venezolano a recuperar su democracia, restaurar su Estado de derecho, y para que su gobierno respete los derechos humanos de los venezolanos; en consecuencia, no tiene mucho que ver con la Celac. Con respecto a Unasur, nosotros hemos decidido retirarnos por la simple razón de que la mayoría de los países se ha retirado y, además, porque Unasur nunca ha cumplido el rol que prometió tener en la región; es decir, jamás se ha implementado este proceso de integración, y simplemente quedó como un foro político que sirvió para el diálogo político de los presidentes de unos cuantos países que se denominaron del socialismo del siglo 21. Unasur no ha tenido utilidad práctica; por el contrario, a Bolivia le ha costado bastante dinero sostener su membresía en el organismo.

—¿Prosur?

—Prosur es un organismo que ha sido creado en otro contexto por Chile; tampoco es un mecanismo de integración; es únicamente una iniciativa que no ha profundizado más allá de ser un diálogo político.

—¿Somos parte de Prosur?

—No, no somos parte de Prosur.

—Lo que preocupa es la Celac. Bolivia tiene la presidencia pro témpore; México ha anunciado que la ejercerá. ¿Cómo ven ustedes la perspectiva del organismo?

—Bolivia es el presidente pro témpore de la Celac; sin embargo, México, violando todas las normas de organización y de funcionamiento de la Celac, asumió la iniciativa de convocar a los países miembros para posesionarse como nuevo presidente pro témpore; esa labor le correspondía a Bolivia y en territorio boliviano. En consecuencia, Bolivia envió notas a los 34 países indicando que no iba a asistir a la reunión de la Celac, y que además refutamos toda la forma en que ha sido convocada esta reunión el 8 de enero, porque se han violado procedimientos ya establecidos.

—Pero, ¿cómo estaremos con el organismo?

—Directamente nosotros no vamos a participar en la próxima reunión de la Celac, por muchísimas razones. Primero, no nos han invitado; hoy día el Canciller mexicano ha dicho que sí, Bolivia ha sido invitada, pero jamás hemos recibido una invitación. Dos, le correspondía a Bolivia hacer esa convocatoria, y México irrespetando la presidencia de Bolivia ha sido quien ha convocado a los cancilleres. No nos interesa asistir a la Celac en esas condiciones.

—Pero Canciller, ¿no se está planteando una pugna de fuerzas? ¿Quiénes irán a México?

—Mire, no nos hemos ocupado mayormente de esto, porque la Celac es un foro político cuyo trabajo no ha tenido resultados prácticos hasta la fecha…

—Había un acuerdo con la Unión Europea…

—Habían perspectivas de que se concrete un acuerdo con la Unión Europea. Es más, con todas estas fisuras que hay es muy poco probable que la Celac no pueda proyectarse hacia el futuro. No se puede violar las normas de un esquema, de un foro, de un proyecto, porque una vez que se violan esas normas, esas reglas de alternabilidad entre los miembros, con esas fisuras, es ya muy difícil que se proyecte hacia el futuro.

—Estados Unidos. Trump ha levantado las trabas para cooperar a Bolivia.

—La relación con Estados Unidos es de mucho interés para Bolivia, y en ese sentido se está tratando de reactivarla en diferentes órdenes, en el comercial, en inversiones, en cooperación; todo esto es muy importante, puesto que uno de los países más importantes para las exportaciones de nuestros productos no tradicionales es Estados Unidos; en ese sentido, al Gobierno boliviano le interesa mucho abrir mercados, particularmente para los pequeños y medianos empresarios, es por esto que el diálogo, y el diálogo político, actualmente, con Estados Unidos es muy intenso, lo cual es absolutamente favorable.

—Siempre se le criticó que era condicionada esta ayuda.

—No creo que tenga condicionamientos especiales. Es como toda cooperación que extiende un país desarrollado en favor de un país en vías de desarrollo.

—Finalmente, habrá investigación de la CIDH sobre la reciente crisis, ¿cómo trabajarán?

—Sí, va a venir la CIDH; la Cancillería y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos firmaron un acuerdo para que en los próximos días llegue una nueva comisión de la CIDH para realizar una visita in loco a Bolivia, lo que quiere decir en el lugar, de amplio espectro y profunda, para poder investigar todo lo ocurrido entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2019. Esa visita no tiene limitación alguna y tendría que abordar la investigación en diferentes lugares del país, y tomar en cuenta a distintos actores, las víctimas entre ellos; habría un informe más acorde con la realidad de los hechos. Estimo que en los próximos diez días estaría aquí la Comisión de investigación.

Karen Longaric. “Estoy poniendo todo de mi parte para lograr, al menos inicialmente, un servicio exterior de excelencia. También espero institucionalizar la Cancillería; hacer un análisis profundo y transparente del escalafón diplomático, y dejar uno que se ajuste a los estándares internacionales”.

Datos

Nombre: Karen Longaric Rodríguez

Nació: En Sucre, 1957. 

Profesión: Abogada, Doctora en Derecho Internacional.

Ocupación: Ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia.

Perfil

En el pasado, trabajó en la Cancillería como Directora de Organismos Internacionales y como Directora de Asuntos Jurídicos y Tratados Internacionales.

Fuente:la-razon.com

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