Sinuosa fue para muchos la conducta de la Central Obrera Boliviana (COB) frente al MAS y el gobierno de Evo Morales: en la historia inmediata, por decisión de ampliado, se suma al gobierno; cuatro días antes de la renuncia de Morales, le pide renunciar (“si es por la salud del país que renuncie el presidente”, dijo entonces su secretario ejecutivo, Juan Carlos Huarachi). Confirmada la participación del MAS en la elección del 3 de mayo, y en vista concertar el binomio presidencial, la COB propuso la fórmula David Choquehuanca, Presidente; Orlando Gutiérrez, secretario ejecutivo de la Federación Minera, Vicepresidente. Tras imponerse el binomio impulsado por Morales desde Argentina (Arce-Choquehuanca), hace cuatro días, decide aceptarlo, pero demandando a su vez que se respete el número de candidatos a asambleístas que el ente sindical propuso para la elección del 20 de octubre de 2019.

—¿Cómo vio la relación entre la COB y el Pacto de Unidad?

—En un principio, la COB y los sindicatos no se definieron por dar un apoyo explícito al gobierno del MAS el 2006; sin embargo, entre dirigentes y bases hubo una enorme alegría cuando el MAS ganó la elección de diciembre de 2005. Se pensó que ahí se cerraban 20 años de neoliberalismo. El asunto es que varios sectores se habían radicalizado, se habían definido por una lucha abierta, directa, no electoral contra el neoliberalismo. Y se vio que un enfrentamiento abierto contra el gobierno podría dar resultados; el primer ejemplo de eso fue diciembre del 96, la masacre de Amayapampa y Capasirca, cuando mineros, cooperativistas, campesinos, enfrentan al Ejército y prácticamente lo derrotan; esto fue un vuelco en el pensamiento de los trabajadores: que era posible derrotar en las calles, en las carreteras, al neoliberalismo; sucedió en abril del 2000 [la “guerra del agua”], octubre del 2003 [la “guerra del gas”]; había un franco avance de los trabajadores en ese sentido. Y he aquí que el triunfo electoral de Evo cancela ese avance. Así como canceló toda opción de ultraderecha neoliberal, canceló también una opción insurreccional y de un levantamiento obrero vía directa.

—La COB se sumó al apoyo al MAS en el segundo gobierno de Evo Morales. 

—Lo que pasó fue que el MAS empezó a cumplir sus promesas. Y ya bases y dirigentes empezaron a oscilar hacia el MAS, que ya por entonces era un partido de masas; para las listas de candidatos en todos los planos optaba por trabajadores; entonces, la COB finalmente ingresa en el Pacto de Unidad y el Conalcam, se define ante lo que vio era una recuperación de una serie de conquistas sociales, nacionalizaciones, derechos sociales, incrementos salariales, el doble aguinaldo. Quiso ser parte de la construcción de este proceso político. Allí hubo el debate sobre la independencia sindical. Filemón Escobar ya había planteado que al mantener posiciones polares [radicales] la COB se había perdido mucho y había perjudicado al pueblo boliviano: no apoyó al gobierno de Villarroel, que fue colgado y volvió La Rosca; no apoyó al MNR y  vino el golpe de Barrientos; no apoyó a Juan José Torres y se vino el golpe de Banzer; si bien al inicio apoyó al gobierno de la UDP, luego rompió, y vino el neoliberalismo con el 21060. Ese discurso señala que la COB tiene que decidirse, no puede actuar al margen, o apoya a la derecha o apoya al campo popular; golpear a un gobierno popular significa apoyar a la derecha.

—Pero luego vino el pedido de que Morales renuncie; eso fue tan o más decisivo que el pedido de los militares.

—¿Qué es lo que ha debido pesar para que tomen esa decisión? Uno, no se puede decir que la COB hubiera actuado en forma ciega o fanática en apoyo del gobierno de Evo. Unos cuatro días antes de que el presidente renuncie, la COB se manifestó y dijo que la Central Obrera da un paso al costado, le pide al presidente dar un paso al costado. La COB se desmarca; no dice que va salir a las calles, se va movilizar contra usted, pero le quita el respaldo. En aquel momento, en consulta con los dirigentes de las confederaciones y federaciones nacionales, lo que la COB se da cuenta es que ya se ha producido un proceso de subversión que llega a una sublevación, pero es una sublevación popular, de masas; es decir, no es un golpe de estado clásico; hay esos elementos [de un golpe], hubo gente que articulaba, militares, policías, políticos. Pero lo que realmente se observa es un proceso de masas y de juventud masivamente incorporada a la lucha en contra del gobierno; de por medio estuvo el tema del fraude que terminó de neutralizarlo al mismo gobierno y de neutralizar a sus bases.

—Era la retirada…

—Antes de que salga el resultado de la OEA, del domingo, indicando que hubo fraude, la COB asume que hay un levantamiento de masas, contrarrevolucionario, a favor del neoliberalismo, contra todos los avances y conquistas sociales, pero levantamiento de masas, lo mismo que en 1946, cuando no solo fue La Rosca la que colgó a Gualberto Villarroel, fueron masas en las calles y todavía masas sindicalizadas de izquierda.

—Había que ser consciente de lo que en verdad se podía.

—Lo que la COB hace es testear, que si se moviliza su gente, primero que esa movilización muy difícil que se pueda dar, pero si llega a darse, era inevitable el enfrentamiento, porque era salir a la ofensiva. Y eso iba a significar carnicería en las calles. Me imagino que la COB viendo eso, que se ha perdido tantas ventajas en materia de enfrentamiento: la oportunidad, la sorpresa, concentrar a gente en el lugar apropiado, el control de la zona de operaciones; la COB se da cuenta de eso y dice: ‘Presidente, es momento de que la COB se retire’, con eso la COB está diciendo ‘no vamos a ir a un enfrentamiento, va haber masacre, gane quien gane, pero la masacre va significar que ninguno va ganar’. Ahí la COB está actuando. El presidente Nicolás Maduro dijo que la COB y los trabajadores traicionaron a Evo Morales; la COB responde: ‘Señor no hable de lo que no conoce, usted no estuvo aquí para saber cómo había que actuar’.

—No parece, pero la actuación de la COB fue clave.

—Por eso yo digo, hay que tener muy en cuenta que la COB no se ha estado disparando nada; hay una posición bien clara: casi inmediatamente después de la declaración de Juan Carlos Huarachi sale Orlando Gutiérrez, de la Federación de Mineros, en declaración pública: ‘Presidente, la gestión ha terminado, es momento de dar un paso al costado’; por si había duda. Yo no veo que haya existido traición. La COB se repliega, no salió nunca a la ofensiva; estaba a la espera del resultado de la OEA; pero ya se vio que con o sin resultado ya era imposible cambiar la situación real en las calles, la correlación de fuerzas; la COB repliega.

—Sacaba y Senkata no son la COB…

—No es la COB. Es la gente de El Alto, los militantes, los vecinos; han debido haber trabajadores, pero voluntariamente; ni la COR [Central Obrera Regional] convoca a esa movilización en Senkata; todas esas bases son las que queman los cuarteles de los policías, pero ya es como población, no va como obrero sindicalizado, no con línea sindical; eso hay que tomar en cuenta. La COB repliega, cae el gobierno, ingresa Jeanine Áñez, y la COB va a Palacio a negociar con la Presidenta; no está yendo a desconocer. Hay el tema de la wiphala, que además muestra que el gobierno [del MAS] no había estado solo. Así, la COB va a negociar con la Presidenta y le dice pacificaremos; ahí surge la Ley de Garantías, que no se persiga a la gente, que está peleando por su ideología; hay un convenio que se firma, no sé si está la firma de la Presidenta, pero está la del ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano y de los dirigentes de la COB, y se dice va haber una Ley de Garantías. ¿Qué está haciendo ahí la COB? Cumplir con sus bases: no se va masacrar a la base sindical y no se va afectar a los dirigentes.

Lo mismo que hizo Lechín cuando García Meza. El mismo Lechín que el 71 convoca a combatir en Miraflores, es el mismo Lechín que, capturado con todo el Conade de entonces, el de verdad, sale en el canal 7, con Luis Arze Gómez y Simón Reyes, y dice: ‘Convoco a las bases a levantar la huelga general’. Y lo dijo cuando en la calle estaban matando a la gente, los paramilitares, tropas yendo a las minas. Ese llamado, entonces, no es traición.

—Pero ahora la COB apoya la candidatura de Arce-Choquehuanca; aunque antes pidió la vicepresidencia.

—¿Qué es lo que ha debido ver la COB? Ha debido ver: este es el abanico neoliberal [los partidos opositores al MAS], cualquiera de estos, lo mismo: cero para los trabajadores, peor, no solo que no nos van a dar nada, sino que nos van a quitar, igual que el 85, con el 21060. Al otro lado, lo único es el MAS. Entonces, ¿qué hay que elegir? Entre el MAS y la independencia sindical. Si se declara la COB independiente sindical, eso es como decir: ‘Compañeros de base, voten por quien quieran’. Y aquí no tuvo de otra, y dijo o nos hacemos a un lado, pero luego no hay que quejarse de lo que suceda, o damos la batalla; y la van a dar con el MAS. ¿Qué han pedido a cambio? La vicepresidencia. Esto es desde el 2018; el ampliado de la COB ya había definido que la COB apoya si el vice es un trabajador. Y el presidente, Álvaro García, Alfredo Rada, entre otros, se presentaron en el ampliado de la COB, y Evo Morales habló y dijo ‘les ruego, les pido que por esta vez me permitan ir con Álvaro García’. Y la central obrera en el ampliado aplaude y acepta. O sea, esto ya era posición de la COB.  Mantiene una coherencia en todo esto.

—Lo de los 24 candidatos…

—La COB no quiere marginarse, no quiere destruir la posibilidad de un bloque que tenga opciones, yo digo, hasta de ganar en primera vuelta; entonces, la COB acepta la situación política del momento y dice ya, pero que nos respeten los espacios de poder, lo que nos habían ofrecido, porque fueron electos.

—¿Qué perspectiva tendrá un bloque obrero en la Asamblea?

—Puede darse, un bloque sectorial, pero en última instancia no va funcionar como tal, porque está tan radicalizada la situación política que o estamos con un bloque [el MAS] o estamos con el otro [los opositores]; no hay otra opción.

Gonzalo Trigoso. Docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), fue asesor de la COB y diversas organizaciones laborales, de la Asamblea Constituyente boliviana, ministro de Trabajo con el MAS, viceministro de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, viceministro de Seguridad Ciudadana.

Datos

Nombre: José Gonzalo Trigoso

Profesión: Abogado.

Ocupación: Actualmente en la profesión libre, aún estudia y trabaja en la temática de los derechos laborales.

Perfil

Postgrado en Derecho en la Universidad de Salamanca, España; diplomado en Organización y Administración Pedagógica, y Alto Nivel en Filosofía, en la UMSA.

Fuente:la-razon.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here