Plantean que ruta amarilla del tren bordee el río Rocha y use 5 puentes

La tensión entre vecinos y funcionarios marcó ayer la inspección de la octava propuesta para el tramo de la línea amarilla del tranvía que hizo la Asociación Tunari y que plantea bordear el río Rocha utilizando un carril de las avenidas próximas al lecho, además, de pasar por debajo de cinco puentes.

Los vecinos, asambleístas y profesionales del área de ingeniería y medio ambiente realizaron una serie de observaciones, principalmente por el daño ambiental, el riesgo peatonal y el caos vehicular.

“El objetivo era determinar si existía factibilidad técnica de la línea y determinar el impacto social, porque hay sectores que se resisten a la implementación del proyecto”, explicó el coordinador de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), Limbert Illanes.

La propuesta presentada en un foro hace tres semanas plantea bordear el río Rocha utilizando 3,5 metros de la calzada de las avenidas próximas desde la avenida Arce y Sajama hasta el puente Siles, donde se crearía un puente paralelo para el tren e iría hasta El Castillo. (Ver infografía)

La inspección estaba prevista para las 9:00, pero los vecinos de la OTB Coronilla intentaron impedirla manifestando que “no permitirán que se imponga una ruta”.

La UTF explicó que la inspección “metro a metro” sólo era para registrar observaciones y no porque era un proyecto a diseño final. Gritos como: ¡Es inviable, no tiene sentido seguir!, respondieron a la explicación. Pese a ello, la inspección continuó y duró cinco horas. En tres puntos los vecinos bloquearon las vías.

El punto de mayor conflicto fue el Jardín Botánico Martín Cárdenas, porque la calle mide sólo seis metros y es una zona residencial.

Illanes informó que registraron “bastantes hojas de observaciones”. El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Carlos Ballón, hizo tres observaciones específicas. Plantea un paso a desnivel en la avenida Siles y Sajama por el tráfico de la zona. En el parque de la Familia “hay que encontrar una ruta alternativa y en el distribuidor Cala Cala hay que plantear pasos a desnivel por la cantidad de tráfico”, dijo.

Los vecinos reclamaron la afectación ambiental por los 68 cortes y 48 trasplantes de árboles que se harían en la ruta. Al respecto, el representante de la Asociación Boliviana de Arboricultura, Mario Jaldín, dijo que “este nuevo trazo afecta menos árboles que el trazo por el río”.

La ruta pasa por debajo de cinco puentes. Illanes indicó que algunos se ampliarán las y en otros se restará un carril. Prevén utilizar las aceras y áreas verdes para las cinco subestaciones. “Son por muchos aspectos que nos oponemos”, dijo Karina Salazar.

Las observaciones y recomendaciones serán analizadas el 11 de febrero con el Ministerio de Obras Públicas. Illanes acotó que “esta ruta tiene su factor de viabilidad y se hará una revisión de alternativas que pudieran tomar en determinados tramos de conflicto”.

PUNTOS DE VISTA

“No pueden ir por zonas conflictivas reduciendo vías y tampoco podemos perder un carril en la Ramón Rivero, porque en este momento el lugar es instransitable. Con la inspección demostramos que esta ruta es inviable”. Jorge Quiroga. OTB Martín Cárdenas.

“En todo proyecto hay conflictos y eso es lo que estamos saldando ahora. Esta es la ruta más viable que podríamos encontrar, salvando los puntos críticos, pero todo tiene solución en ingeniería”. Carlos Ballón. Presidente SIB.

Fuente:lostiempos.com

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