Opinión: Arte en aislamiento

Artistas bolivianos se declaran en emergencia.

Ya hacen más de 40 días que los telones cayeron, las galerías de arte están sin visitantes, las pantallas se apagaron en las salas de cine, los escenarios de teatro y danza están silenciosos y las salas de ensayo están vacías esperando “pacientemente” un retorno incierto: la magia del arte está en aislamiento.  La emergencia sanitaria desencadenada a raíz del Covid -19 ha representado un impacto social y económico global que ha golpeado con mayor fuerza al sector artístico cultural, tradicionalmente un sector olvidado no sólo en Bolivia. 

Tras las medidas adoptadas para enfrentar y detener el contagio masivo que implica las características del virus, la actividad artística cultural se vio dramáticamente afectada; la cuarentena ha significado un naufragio inevitable. Sin embargo, la emergencia de este sector tiene larga data, y si bien ésta ya había sido detectada mucho antes, fue desde los conflictos sociales de octubre y noviembre que el sector estuvo nadando sin salvavidas intentando salir a flote. 

ARTIiSTAS iNDEPENDiENTES AUTOCONVOCADOS piden PLAN de EMERGENCIA a Ministerio de Culturas.

Gepostet von Luis Bredow am Dienstag, 5. Mai 2020

Durante la primera semana de aislamiento, aún impactados por el abrupto cambio de la mentada “normalidad” al encierro preventivo, los actores culturales también se mantuvieron en silencio, quizás tratando de entender qué es lo que realmente estaba ocurriendo y cómo enfrentarían esta situación.  La necesidad de agruparse se hizo latente, tras entrar en razón de que la actividad económica –única fuente de ingresos de muchos- se vería seriamente afectada por un tiempo indefinido. 

Trabajadores de la danza, teatro, música y arte plástico se empezaron a agrupar en movimientos de distinta índole, muchos de ellos auto convocados y buscando legitimidad. Asociaciones y sindicatos – que otrora estuvieron inactivos- resucitaron, emplazando rápidamente a sus miembros; gestores culturales y cineastas hicieron lo propio redactando una serie de pronunciamientos, manifiestos y cartas de demandas que piden la atención del Estado.

  La emergencia exigió reuniones virtuales realizadas con la Ministra de Culturas, Martha Yujra. Diferentes personalidades del sector expusieron sus demandas y empezaron a visibilizarlas en las redes sociales y medios de comunicación. La carta enviada por la Cámara de Actores y Actrices del Audiovisual Boliviano (CAAAB) en fecha 4 de mayo a dicha autoridad refleja el grito de todo el sector artístico: la necesidad de implementar un plan de empleos y la reactivación de las industrias culturales.  Uno de los pedidos que unifica a casi todos los sectores del arte es la reactivación de la serie de Fondos Concursables ya instituidos (Fondo de Fomento al Cine y Arte Audiovisual, Premio Eduardo Avaroa, Programa Iberescena entre muchos otros) además de un informe del estado del presupuesto destinado para estos efectos.

Otra demanda que circula en videos publicados en redes sociales por los artistas es la institucionalización del Programa de Intervenciones Urbanas (PIU) impulsado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo en la pasada gestión, una inyección económica que permitió importantes acciones en diferentes regiones del país además de haber generado empleo para trabajadores del arte. 

La urgencia de que el Estado y la sociedad reconozca el rol del arte en este tipo de coyunturas es un imperativo. Desde sus hogares, los artistas compartieron su producción en redes sociales y plataformas digitales con la población, siendo en muchos casos la mejor alternativa de acompañamiento emocional para todas las edades. La contribución que los artistas de diferentes géneros han estado haciendo todo este tiempo no se puede más que aplaudir, ya que se liberaron películas, espectáculos teatrales, de danza y música, en la mayoría de los casos sin recibir remuneración alguna. 

Sabemos que tarde o temprano se podrá recuperar la dinámica cotidiana, reflejada en ese ritual que implica la escena como esencia y presencia, pero atravesada por una reinvención necesaria. El paso casi obligatorio de las actividades culturales a plataformas digitales no es más que una medida de emergencia que jamás podrá compararse a la magia del espectáculo en vivo. La fortaleza de los sectores culturales y artísticos siempre se ha reflejado en la capacidad de crear y recrear mundos, y este momento crítico no será la excepción:  implica más bien una oportunidad para demostrar que la cultura es, evidentemente, el cuarto pilar del desarrollo sostenible.  Esperemos que las autoridades estatales analicen y accionen a favor de este sector indispensable para la sociedad y reconozca el verdadero valor del aporte de los artistas al país. Mientras tanto, los artistas siguen y seguirán trabajando, porque este desafío no es más que el impulso para seguir el camino hacia la construcción de la sociedad sensible, solidaria, creativa y más humana que el mundo merece.

1. Carta abierta a la ministra de Culturas y Turismo, Martha Yujra:

2. Pronunciamiento de los espacios culturales autosugestionados de Bolivia: Solicitud de un fondo de reactivación ante el estado de emergencia sanitaria.

3. Manifesto de artistas y gestores del sector de danza y artes del movimiento en emergencia:

https://www.change.org/p/apoyo-a-artistas-y-trabajadores-de-la-danza-en-bolivia?recruiter=1086380914&utm_source=share_petition&utm_campaign=psf_combo_share_abi&utm_medium=whatsapp&utm_content=washarecopy_21990856_es-419%3Av4&recruited_by_id=9ad013f0-8f8d-11ea-95e2-81ee7423ae1a

Guiomar Arandia T.
Guiomar Arandia T. es Gestora Cultural, directora de teatro y coreógrafa. Estudió Literatura y Antropología en la Universidad Mayor de San Andrés. Posee un diplomado en “DIPLOMACIA CULTURAL DE LOS PUEBLOS”. Es directora del grupo “Patas Arriba-Teatro” desde 1995 hasta la fecha produciendo más de 25 obras de autoría propia, grupo con el cual también produjo el 1er Festival Juvenil de Teatro Corto y el “Festival de Investigación y Danza Buscando Raices”. Ha sido docente de las cátedras: Expresión y Creatividad, Drama y Lenguaje en el Instituto Normal Superior “Simón Bolívar” de la ciudad de La Paz, de Expresión corporal y danza en la U.C B. – U.P.T.E.. Actualmente es docente del Centro de Formación para las Artes (CEFOMART) GAMLP: danza- teatro (Adultos mayores) y ARTESTUDIO comunidad cultural (teatro, danza folklórica y moderna) además de ser directora general y artística de esta última institución.

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