Plana mayor de la denominada “generación pitita” enfrentada por llamado a Elecciones Generales el próximo 6 de septiembre

La presidenta interina y candidata presidencial, Jeanine Añez, y los también candidatos a la presidencia, Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho se han visto enfrentados en las últimas horas, a raíz de la promulgación de la Ley que establece el 6 de septiembre como fecha para la realización de las próximas Elecciones Generales 2020.

Lo que llama la atención es que todos ellos fueron parte del derrocamiento del ex presidente Evo Morales, liderando a la ahora denominada “generación pitita”.

Tanto Mesa como Camacho lideraron la violencia desatada luego de los comicios de 20 de octubre de 2020, con la quema de los tribunales departamentales electorales y de los domicilios de dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS), muchos de los que entonces fungían como autoridades gubernamentales o locales; mientras que Añez fue quien resultó finalmente beneficiada del grave conflicto social.

Sin embargo, no todo ha sido color de rosas para quienes se hicieron con el poder sin recurrir a los votos.

El gobierno interino, inicialmente depositario y guardián de los intereses de la “generación pitita”, no soportó la tentación y lanzó la candidatura de Añez, con lo cuál desnaturalizó el único objetivo para el cuál la beniana asumió transitoriamente la presidencia (convocar a elecciones), mandando con ello a Camacho a la cola de los aspirantes a la presidencia y convirtiéndose en la principal competidora de Mesa por los votos de la derecha radical.

Para colmo de males, apenas tres meses después del asalto a la Casa del Pueblo, se hizo evidente que Bolivia no quedaría excluida de la pandemia de Covid-19 que azotó a todo el mundo.

Desde entonces, la enfermedad del Coronavirus ha hecho estragos en territorio nacional y los principales anuncios proselitistas de la presidenta en campaña, como dotar de pruebas de detección del Covid-19 a los departamentos, traer 500 respiradores a Bolivia y armar 500 unidades de terapia intensiva, se han visto empañados por hechos de corrupción o, en el mejor de los casos, no se han cumplido hasta la fecha.

Visiones de la plana mayor de la “generación pitita” sobre las elecciones

Lo que verdaderamente ha desatado el enfrentamiento directo entre la plana mayor de la “generación pitita”: Añez, Camacho y Mesa (entre quienes Jorge Tuto Quiroga ha quedado diluido), no han sido las brutales represiones a campesinos e indígenas ni las persecuciones políticas, mucho menos los escandalosos casos de corrupción utilizando la pandemia, sino la convocatoria a elecciones nacionales, respecto a la que cada uno de los aspirantes a la silla del Cóndor tiene su propia posición.

En primer lugar, la pésima gestión sanitaria de prevención y combate contra el Coronavirus, sumada al escándalo de la compra con sobreprecio de respiradores que no funcionan y a la intempestiva salida del país del “Embajador” Mohammed Mostajo, hizo que Añez caiga estrepitosamente en las encuestas electorales, obstaculizando por un tiempo considerable el establecimiento de una fecha cierta para la realización de las elecciones.

En segundo lugar, dado su indiscutible cuarto puesto en las encuestas, los motivos de Camacho para oponerse a la realización de elecciones son distintos. El cruceño sufre a diario con la fuerte posibilidad del retorno del MAS al poder a través de las urnas. La forma de gobernar de Añez, similar a la de los gobierno neoliberales de los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado, sin legitimidad, de espaldas y reprimiendo a los movimientos sociales indígena originario campesinos y cumpliendo los dictados estadounidenses y de los organismos financieros internacionales (Banco Mundial y Fondo Monetaria Internacional), hace cada día más palpable esta posibilidad.

Todo ello, sumado a su temperamento de clase acomodada, hacen de “Luifer” el más agresivo de todos.

En tercer lugar, Mesa ha sido el único que ha impulsado la realización de los comicios en el corto plazo, apostando a lograr una segunda vuelta electoral –amistad con el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) por medio–, confiando en su buena reputación de ser visto siempre como el mal menor y esperando que la ya aplicada estrategia del “voto útil” le vuelva a funcionar.

Insultos, acusaciones, deslindes de responsabilidad e invocaciones a Dios

Y es que el anuncio de promulgar la Ley que establece la fecha definitiva de realización de las Elecciones Generales, desató el culebrón que tiene enfrascados a los aspirantes a la presidencia de la «generación pitita».

La presidenta interina, Jeanine Añez, el día de ayer comunicó a regañadientes que promulgaría la Ley que establece el 6 de septiembre de este año como fecha de realización de las elecciones generales, no sin antes acusar a su correligionario pitita, Carlos Mesa, de presionarla. “He recibido presiones del MAS, de Carlos Mesa y otros políticos para ir a elecciones” dijo a través de su cuenta en Twitter.

Mesa, fiel a su estilo de no asumir responsabilidades, respondió a su co-lideresa y le dijo que “la responsabilidad directa la tiene la presidenta Jeanine Añez y su gobierno, el poder legislativo y el poder electoral”. Asimismo, dijo estar sorprendido porque la presidenta interina y su ministra de Salud explicaran al presidente del TSE las dificultades sanitarias para las elecciones, “como si fueran espectadoras, como si ellas estuvieran mirando de palco lo que podría pasar el 6 de septiembre”.

La Paz| El candidato a la presidencia por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, se refirió a la promulgación de la Ley 691…

Gepostet von El Mañanero LPZ am Montag, 22. Juni 2020

Finalmente, el músculo.

Luis Fernando Camacho publicó un comunicado a través de su cuenta de Twitter, con el slogan de “¡Elecciones SI, pero no ASÍ!”, en el que le dice a Añez “Señora presidenta además de irresponsable, es usted cobarde al querer deslindar su responsabilidad”. Camacho le dijo además a la presidenta interina que “se emborrachó de poder en Palacio y quiso jugar a la política”, acusándola de haber hecho campaña con la gestión pública y haber «socapado» la corrupción de su entorno.

Finalmente, en una segunda publicación de Twitter, Camacho sentenció mesiánicamente a Añez: “la historia la va a juzgar y espero tenga la humildad para pedir perdón a Dios por obligar a su pueblo a elegir entre votar o morir”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here