Al menos 40 personas murieron en los incendios forestales que devastaban ayer varias áreas de Portugal y de la vecina región española de Galicia, atizados por fuertes vientos originados en el huracán Ofelia; mientras en California la cifra de muertos ascendió a 41 y 200 desaparecidos.  

Según el último balance de las autoridades, los incendios dejaron 36 muertos en el centro y el norte de Portugal, donde siete personas seguían desaparecidas, y cuatro fallecidos en Galicia.  


Todavía hay lugares a los que no han llegado los servicios de emergencia, así que el balance sigue siendo provisional, avisó la portavoz de la protección civil portuguesa, Patricia Gaspar.  Entre las víctimas confirmadas hay un bebé de un mes, añadió.  


Las llamas también causaron 56 heridos, incluidos 16 graves, entre la población y los bomberos.  


Cerca de 3.000 bomberos trabajaban en todo Portugal para intentar apagar los incendios, pero más de una treintena de focos importantes seguían activos y un número indeterminado de pueblos permanecían bajo la amenaza de las llamas.  


En Galicia, las autoridades contabilizan una quincena de focos activos potencialmente peligrosos para la población, reseñó la agencia AFP.  


Tras confirmar un balance provisional de tres muertos en su región, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, aseguró que la situación seguía siendo muy preocupante y anunció que Galicia observará tres días de luto.  


Las autoridades de Portugal y España esperaban que la lluvia y el descenso de las temperaturas anunciadas a partir de anoche ayudarían a detener las llamas.  


Estos incendios fueron avivados por ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora originadas en el huracán Ofelia, que avanzaba por el norte de la costa española hacia Irlanda.


Catástrofe pública


Sufrimos una grave sequía y vientos muy fuertes azotaron ayer (por el domingo) el país por culpa del huracán Ofelia que pasó muy cerca, indicó la ministra del Interior portuguesa, Constança Urbano de Sousa.  


Portugal registró el domingo 524 incendios o focos, un hecho inédito desde 2006, declaró el primer ministro Antonio Costa, que decretó el estado de catástrofe pública.  


El país ya había sufrido a mediados de junio el incendio más mortífero de su historia, con 64 muertos y más de 250 heridos, cerca de Pedrogao Grande (centro).  


Entre el principio de enero y finales de septiembre, ardieron cerca de 216.000 hectáreas de vegetación, según cálculos del Instituto portugués de Conservación de la Naturaleza y los Bosques.  


A diferencia de lo ocurrido en Pedrogao Grande, donde todas las víctimas murieron en un mismo incendio, las personas fallecidas entre el domingo y el lunes sucumbieron en varios fuegos que se prendieron de forma simultánea.  


En un pueblo cerca del municipio de Vouzela, el fuego destruyó varias casas, y los habitantes trataban de apagar las llamas con regaderas.  


Una bola de fuego


Los canales de televisión portugueses difundían sin parar imágenes de llamas arrasando árboles y casas ante la mirada de sus habitantes aterrados, que intentaban en vano frenar el avance del fuego o abandonaban sus calles.  


La mayoría de las víctimas murieron en su coche, pero también hemos encontrado a víctimas en el interior de sus casas, explicó el alcalde de Oliveira do Hospital, José Carlos Alexandrino, a la televisión pública RTP.  


Toda la ciudad parecía una bola de fuego, rodeada por las llamas por todas partes, describió.


 


DAMNIFICADOS 


Miles de bomberos combaten las llamas. Un total de 11.000 bomberos -algunos llegados de Australia- batallan los 14 grandes incendios  que han arrasado con 86.200 hectáreas.


Evacuados y casas destrozadas. El número de personas obligadas a dejar sus hogares bajó de 75.000 a 40.000. En total, 5.700 casas y comercios fueron destruidos.


Camionero volcó al tratar de huir del fuego. El 41 fallecido era el conductor de un camión cisterna privado que se volcó en Napa, vecino a Sonoma, también muy golpeado por el fuego.


 


MARIANO RAJOY CULPA A PIRÓMANOS


El jefe de Gobierno español, Mariano Rajoy, acusó ayer a incendiarios de estar detrás de la mayor parte del sinfín de incendios forestales.


Lo que estamos viviendo aquí es algo que no se produce por casualidad, esto ha sido provocado, dijo Rajoy tras observar un minuto de silencio en honor de las tres víctimas mortales en Pazos de Borben, Galicia, región de la que es oriundo el Mandatario.


Rajoy dijo que un gran fuego se inició cerca de ese pueblo.


En tanto, el presidente regional, Alberto Nuñez Feijóo, afirmó que Galicia está harta del terrorismo incendiario.


Galicia no arde sola. A Galicia la queman, señaló.


 


EL CALIFORNIA REPORTAN 41 PERSONAS FALLECIDAS 


Los equipos de rescate intensificaban ayer la búsqueda de más de 200 desaparecidos por los incendios forestales que ya dejaron 41 muertos en California.


Estos incendios, los más letales en la historia del estado, golpearon principalmente la región del vino aunque las autoridades informaron de focos en otras zonas.


En el condado de Sonoma, el más afectado, se reportaron 1.643 desaparecidos, de los que 1.420 aparecieron a salvo.  


Perros entrenados buscan cuerpos entre los escombros. Los bomberos han dicho que en algunos casos sólo encontraron cenizas y huesos, por lo que la identificación puede llevar semanas.


La mayoría de las víctimas son ancianos, entre los 70 y 90 años de edad. La mitad de los muertos se registraron en Sonoma, con más 3.000 hogares destruidos en la ciudad de Santa Rosa, que pertenece a su jurisdicción.

Las llamas arrasaron con barrios enteros de este pueblo de 175.000 habitantes. Muchos vecinos contaron cómo tuvieron que saltar a sus piscinas para resguardarse del fuego y ver como sus hogares desaparecían.

Fuente: La Prensa

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