El hallazgo el martes de un cuerpo que podría ser del activista Santiago Maldonado, desaparecido en medio de un operativo policial en agosto, mantiene en vilo a Argentina donde se ha suspendido la campaña electoral para las legislativas del domingo.

El caso ha representado un temblor político para el Gobierno de Mauricio Macri al quedar la Gendarmería nacional (Policía militarizada) bajo sospecha y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, expuesta a reclamos de renuncia en las calles.


La Ministra ha respaldado a la Gendarmería, fuerza que reprimió la manifestación mapuche por tierras ancestrales en la que Maldonado participaba en la provincia de Chubut, en la Patagonia, cuando se lo vio por última vez.


La familia Maldonado acusa a esa fuerza por la desaparición del joven artesano y tatuador de 27 años. Testigos dijeron a la justicia que gendarmes se lo llevaron en una camioneta. El caso es investigado como desaparición forzada.


El hallazgo del cadáver convulsionó el escenario político y los candidatos oficialistas y de oposición, entre ellos la expresidenta Cristina Fernández, que aspira a una banca en el Senado, suspendieron sus actos de campaña.


El Presidente argentino no ha formulado declaraciones al respecto y el martes envió a Chubut al secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, cuyo automóvil fue apedreado.


En redes sociales se ha llamado a una concentración para ayer en la Plaza de Mayo, aunque organismos defensores de derechos humanos aclararon que no son convocantes.


Los 13 organismos de derechos humanos no convocamos a la marcha, pero exigimos justicia, saber qué paso con Santiago, dijo Taty Almeyda, madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora.


Sospechas


La familia pide que se extremen los recaudos para las pericias y entendemos que es en el ámbito de la Corte Suprema, dijo la abogada de los Maldonado, Victoria Heredia, a la prensa sobre las razones para trasladar el cuerpo a Buenos Aires donde se realizará la autopsia.


La abogada precisó que el cuerpo se encontró a simple vista. No se entiende por qué aparece después de otros tres rastrillajes en el mismo lugar.


Según indicó, el hermano mayor de Maldonado, Sergio, no reconoció el cuerpo.


La identificación va a depender de cuándo llegue el cuerpo a Buenos Aires, explicó.


Heredia cuestionó la presencia de funcionarios nacionales, temiendo que entorpezcan la investigación.


Sospechoso


Por primera vez desde que se abrió la causa, titulada por la Fiscalía como desaparición forzada, el Ministerio Público hizo ayer referencia, sin dar más detalles, a la existencia de un único imputado de la fuerza sospechada, en referencia a la Gendarmería.


Soraya Maicoño, portavoz de la comunidad mapuche de Esquel, consideró ayer que el cuerpo hallado en el río Chubut fue plantado (colocado) y argumentó que era imposible no verlo en los anteriores rastrillajes realizados en el lugar, también ordenados por la Justicia.


Por su parte, el Gobierno, que hasta ahora ha insistido en que está colaborando estrechamente con las autoridades judiciales, optó por no emitir ninguna opinión sobre el hallazgo del cadáver hasta que se conozcan más detalles del caso y pidió prudencia.


 


ALERTAN QUE PARTIDOS SACARÁN RÉDITOS


El premio nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, opinó que algunos políticos van a intentar sacar rédito de todo lo ocurrido, por lo que pidió no especular y tener respeto al tratarse de una vida.


El Gobierno tiene que tener evidencia si ese cuerpo es de Maldonado, si lo plantaron o si lo tenían en otro lado. Esto es preocupante por las vueltas que ha dado el Gobierno para tratar de distraer las investigaciones, aseveró el activista.


 


EL CUERPO FUE HALLADO EN EL RÍO CHUBUT

 

Según la Fiscalía, el hallazgo del cuerpo se produjo 300 metros río (Chubut) arriba del epicentro de la represión del 1 de agosto para desalojar una protesta mapuche que reclamaba por tierras ancestrales, en la que participó Maldonado.

El cuerpo se halló enredado en raíces en el lecho del río que atraviesa tierras ancestrales reclamadas por los mapuches y que fueron vendidas al empresario italiano Luciano Benetton.

Fuente: La Prensa

Deja un comentario