Grandes caparazones de tortugas, esqueletos de lagartos y una variedad de plumas de aves silvestres se exponen desde ayer en el Comando Departamental de la Policía, como un recordatorio del daño que se le hace al medio ambiente cuando se trafica o mata animales silvestres.

El director de la Policía Forestal y de Medio Ambiente, coronel Alejandro Pozo, informó que este año se aprehendió a 700 personas que tenían en su poder animales silvestres y se los remitió a la Fiscalía. Al menos siete de ellas fueron enviadas a prisión.

La denominada muestra criminal medioambiental estará abierta hasta hoy.

Fuente: Opinion

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