Una vista aérea del centro histórico de Cochabamba se muestra en los billetes de 10 bolivianos. En la imagen figuran las bóvedas de la Compañía de Jesús, parte de las cúpulas del Teatro Achá y otros monumentos. El dibujo de esta porción de la ciudad fue realizado en 1986 y desde ese entonces el panorama arquitectónico del casco viejo ha cambiado.

Los edificios se impusieron tapando gran parte del patrimonio, asimismo, se mantienen las fachadas de algunas casonas coloniales y republicanas, mientras detrás de ellas se cimientan modernas construcciones de varias plantas. Casi imperceptiblemente, el patrimonio arquitectónico de Cochabamba se fue deteriorando con el tiempo sin la aplicación de políticas y acciones para su conservación.

El Decreto Municipal 1061 de 1991 fue el inicio para que gran parte de la estructura del casco viejo se pierda al permitir construcciones de cuatro plantas en el centro histórico.

La Ley Municipal 042/2014 ordena la creación de un nuevo reglamento que regule las construcciones en el centro histórico y preserve el patrimonio arquitectónico. Hasta el momento, el nuevo reglamento no fue aprobado y se mantiene como borrador, en evaluación.

La nueva normativa tiene varias observaciones sobre su aporte a la preservación del patrimonio, porque permitirá mayor flexibilidad en las construcciones, como ser la edificación de una planta más.

A pesar de que no es oficial, muchas de las obras en el municipio se rigen bajo esta normativa, lo que ha permitido una serie de demoliciones de casonas antiguas para dar paso a centros comerciales.

El jefe de Patrimonio de la Alcaldía, Gustavo Siles, mencionó que las demoliciones son autorizadas cuando las viviendas se encuentran en “mal estado y con daños irreversibles”.

Sin embargo, Patricia Dueri, arquitecta patrimonialista, asegura que no hay daños irreparables y que es posible la restauración de cualquier edificación, más tratándose de adobe.

“En ninguna parte del mundo se maneja ese criterio, por más deteriorada que esté una edificación, tiene arreglo, simplemente se va cociendo el adobe. El único daño irreversible es la demolición”, manifestó Dueri.

Asimismo, lamentó que una normativa municipal no aprobada esté en aplicación, vulnerando lo que manifiesta la Ley Nacional 530 de Patrimonio Cultural y la Constitución Política del Estado (art. 99, 100, 101, 102, 298, 300, 302, 304) que defienden la conservación del patrimonio arquitectónico.

Añadió que las patologías mecánicas (demoliciones, uso de maquinaria), biológicas (animales e insectos), físicas (asentamientos), químicas (contaminación, humedad), causan el deterioro de los monumentos arquitectónicos de Cochabamba.

Para evitar daños, se recomienda realizar procesos de conservación y mantenimiento anualmente. La falta de recursos y programas de conservación municipales dificultan la preservación patrimonial.

“A partir de la Ley de Municipalidades, la Alcaldía no destina dinero público a entidades privadas, a las que considera las iglesias, con esa norma han anulado toda acción para conservar la catedral”, explicó Dueri, además de sobreponer intereses comerciales a los patrimoniales. La situación ha causado que las iglesias se deterioren ante la falta de recursos y, por tanto, soliciten la inversión privada para su conservación.

 

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La falta de procesos de mantenimiento hizo que un parte de los techos de la catedral se desprenda.
José Rocha

ESTADO DE EDIFICACIONES RELIGIOSAS

Catedral metropolitana

Estado: Deterioro por humedad en cubiertas y muros. La torre requiere una intervención urgente.

 

Templo de Tarata

Estado: Regular. Presenta humedad, requiere de proyectos de conservación y mantenimiento.

 

Templo de Santa Teresa

Estado: En proceso de restauración gracias a donaciones recibidas de la Embajada de EEUU.

 

Templo de La Merced

Estado: Ya no existe, fue demolido en el año 1968, pese a que fue declarado Patrimonio Nacional.

 

Templo de Arani

Estado: ha tenido varias intervenciones y a la fecha presenta algunos pequeños deterioros.

 

Templo Santo Domingo

Estado: Deterioros en bóveda principal con fisura en la parte media, sacristía con humedad, basura en el jardín.

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El templo Santo Domingo es el segundo más antiguo de la ciudad y presenta fisuras.
José Rocha

 

Templo San Juan de Dios

Estado: Presenta rajaduras por demolición en construcción aledaña. Requiere una restauración.

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Templo San Juan de Dios presenta rajaduras.
Daniel James

 

Templo de San Francisco

Estado: En buen estado de conservación, requiere mantenimiento preventivo cada año.

 

Templo de San Agustín

Estado: En buen estado de conservación, requiere mantenimiento preventivo cada año.

 

Claustro de Tarata

Estado: Regular. Su estado original ha sido completamente modificado, requiere proyecto de restauración.

 

 

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La ausencia de un programa de conservación ocasionó el deterioro de paredes del interior de la catedral.
José Rocha

CATEDRAL MATRIZ

La catedral metropolitana, el patrimonio religioso más antiguo e importante de la ciudad, con más de 300 años de historia, sufre un deterioro constante tanto al interior como al exterior del edificio. Su arquitectura es compleja y pertenece al estilo barroco mestizo. En 1994 tuvo una primera intervención y en 2006 presentó modificaciones.

En la actualidad, la catedral metropolitana manifiesta una serie de patologías visibles en las bóvedas, donde existen rajaduras y fisuras por la humedad del lugar. Asimismo, se identifica el desprendimiento de una parte de los techos exteriores y marcas de aerosol en una de las paredes que no pueden ser borradas fácilmente. Por otro lado, la torre presenta múltiples daños que no han sido reparados. En caso de no realizarse un proceso de conservación y mantenimiento, las cúpulas podrían desplomarse y la reparación sería costosa. Por el momento, la catedral no cuenta con recursos necesarios para su reparo y se presta andamios de otras iglesias.

Fuente: Los tiempos

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