Un reportaje de la Red O Globo advierte que la fuerza del río puede ‘convertir’ a 3.000 brasileños en bolivianos

El río Acre separa a Cobija de la localidad brasileña de Brasiléia. Hay riesgo de inundación en la zona

El río Acre separa a Cobija de la localidad brasileña de Brasiléia. Hay riesgo de inundación en la zona

RED O GLOBO / RUY D’ALENCAR

Al norte de Bolivia, en Pando, el sinuoso cauce del río Acre es el límite natural con Brasil y, según ha revelado un reportaje de la Red O Globo, la fuerza de este caudal ahora amenaza con ‘anexar’ a Cobija a Samaúma, el mayor distrito de Brasiléia en el extremo sur del Estado de Acre. De modo que al menos 3.000 residentes brasileños pueden ‘convertirse’, de la noche a la mañana, en vecinos bolivianos con un fuerte desborde de agua.

Según O Globo, las imágenes de satélite muestran que Samaúma está en una pronunciada península en el extremo sur de Brasiléia y está rodeada por el río Acre, que dibuja la frontera entre Brasil y Bolivia. ¿Qué pasaría si el río corta la senda y elimina la única conexión con el resto de la ciudad?” Este distrito pasaría a ser la continuación territorial de la capital de Pando.

Consultada al respecto, la alcaldesa de Cobija, Ana Lucía Reis, manifestó que dicha posibilidad es un asunto que se debe tratar entre las dos naciones hermanas. “Esperamos que eso no suceda y tenemos la oportunidad de estudiar aquí, juntos el tema, porque esta es una historia de dos países”, indicó Reis.

La erosión y las reacciones
“Tenemos miedo, incluso, porque es peligroso”, dice una vecina de Brasiléia. “Quiero vivir en Brasil. Soy brasileño y vivo en Brasil”, reclama el brasileño Francisco Abreu de Mesquita.

De acuerdo al reporte, las casas de Samaúma que se consideraban a una distancia segura, a nueve o diez metros del barranco del río Acre, de un año al otro, ahora han aparecido justo en el borde del abismo. El Acre avanza y erosiona los suelos, algo que hace prever que cambiará su cauce y romperá la continuidad territorial de esta península brasileña.

Según la Red O Globo, esta estrecha franja de tierra que se encuentra entre las dos curvas del río Acre ha perdido el 80% de su anchura original. Ahora solo hay un ‘cuello de botella’ de menos de 15 metros de distancia entre uno y otro barranco y la erosión avanza.

Temor a las inundaciones
De acuerdo con la prensa local, hay susceptibilidad en Cobija y Brasiléia por lo que pueda ocurrir en la venidera época de lluvias. Por un lado, los brasileños temen el efecto de las inundaciones hacia su seguridad, como temen que de un rato a otro Samaúma quede separada de Acre. Del lado boliviano, hay igual preocupación. El agua puede invadir la ciudad de Cobija durante una ruptura de cauce.

“Vas a tener personas que mueran a causa de la ruptura; el río no les dirá ahora se romperá el cauce”, explicó a O Globo el ingeniero civil brasileño Óscar Sorya Martins

 

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