Sebastien Loeb en la ruta de Uyuni y Salta, el sábado.

Página Siete  / La Paz

  El sábado, tras ser arrollado por el buggy Mitsubishi del francés Lionel Baud, el boliviano Máximo Riso, de 63 años de edad, se convirtió en la víctima número 64 del Rally Dakar.

  La cifra  indica cuántas personas perdieron sus vidas, directa o indirectamente, con la carrera a partir de 1979, cuando se fundó la famosa competencia. Ese mismo año ya le hizo saber a la organización que la muerte era más que un grave riesgo. Se convirtió en realidad cuando Patrick Dodin, que largaba con su moto la etapa Agadez-Tahoua, en Níger, sufrió un accidente que le rompió el cráneo.

En sus 37 años de existencia, la competencia promedia casi 1,7 decesos por realización; desde que se corre en América del Sur, la cifra apenas desciende a 1,5. Entre los fallecidos están pilotos, técnicos, periodistas y el público.

La muerte de Riso

El fiscal de Potosí,  Fidel Castro,  dijo ayer a EFE que Riso murió aproximadamente  a las 11:20, en la zona de Ventillas, ubicada a 62 kilómetros de la ciudad de Uyuni, tras ser impactado por el vehículo de competición del francés.

 El fiscal explicó: “El momento en que el competidor desarrollaba su paso se apareció la desafortunada víctima, quien atravesó la carretera y, pese a que el piloto intentó hacer una maniobra evasiva, no logró evitar golpearlo con la parte derecha del vehículo, provocando su deceso”. “Lamentamos esta muerte, pero entenderán que no podemos hablar de dolo, tampoco de culpa, fue dentro de una competencia internacional, producto del cual todos los ciudadanos debíamos ser cuidadosos”, agregó.

El cadáver será sometido a la autopsia y Castro descartó cualquier tipo de acción legal futura: “Por lo mencionado, no habrá apertura de proceso alguno, ya que fue un accidente totalmente fortuito, a pesar de que el competidor hizo la maniobra y quiso evitar el desgraciado hecho y no lo logró”.

Lo mismo opinó el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, quien explicó ayer que “nuestra propia legislación establece ciertas situaciones en el ámbito de la competencia deportiva, cuando se da (la muerte de una persona) dentro de un evento de esta clase es un caso fortuito. Tratándose de esa situación, ese caso  no ingresaría al ámbito penal”.

Compensación para la familia del boliviano

Según Guerrero, “sí debería haber una compensación a los familiares. El Ministerio Público  estuvo de manera inmediata,   sin embargo esa es la situación. Hay un seguro por lo que entiendo. La entidad (ASO, dueña del Dakar) de seguro se contactó con los familiares, y a través de este seguro se hará una indemnización a la familia”.

 

Evo y  el Dakar

 “Impresionante”  El presidente Evo Morales aplaudió  ayer  el “impresionante” cariño que mostraron los bolivianos a los competidores del Rally Dakar, que se corrió en el sudoeste del país, entre el jueves y sábado de  la  semana anterior, en un ambiente tranquilo aunque dejó un fallecido en una dura salida hacia Argentina por el mal tiempo.

 Lamento  Los organizadores y pilotos quedaron “impresionados del cariño del pueblo boliviano”, destacó en una conferencia de prensa. El Dakar pasó por tercer año consecutivo por territorio boliviano, pero en la versión 2016 con las cuatro categorías: coches, motos, cuadratracks y camiones, que llegaron al imponente Salar de Uyuni, a 4.000 metros de altitud, para encontrase con cientos de personas. “Al margen de algunos accidentes que lamentamos mucho, al margen de algunos problemas que siempre se presentan, Dakar realmente nos integra a todos los bolivianos”, aseguró.

fuente:http://www.paginasiete.bo

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