Las caseras hicieron gala de su servicio personalizado, ayer.

Ivone Juárez /  La Paz

Una manicurista, cuyo quiosco de vidrio está ubicado al lado del Spa Patty Unisex,  pinta con increíble destreza y velocidad las uñas de las manos de una mujer que ha dejado su bolsa de compras en el piso del local. Otra mujer, también con bolsa en mano, espera su turno. La acicalada no tardará más de siete minutos, promete la manicurista. Después, las dos damas podrán continuar sus compras de carne, verduras, frutas o abarrotes.  La peinadora del Spa aledaño  les ofrece un peinado o un corte y promete no tardar más de 15 minutos, en cualquier caso.

“Trabajamos en ese tiempo porque las señoras tienen que continuar sus compras”, afirma Patricia Villanueva, dueña del Spa. Su espacio de trabajo no es muy amplio. Un saloncito de 3 x 2 metros cuadrados , tal vez, pero está muy iluminado y atemperado. “No sabe la comodidad y seguridad que siento acá”, expresa con gran entusiasmo la mujer.

La manicura y la peinadora están en el tercer  nivel del mercado Kollasuyo de la zona de Villa Copacabana, que ayer, tras dos años de conflicto, fue reabierto convertido en el primer mall popular de la ciudad de La Paz.

Las caseras, que durante dos años se negaron a entrar a la infraestructura, construida  por la Alcaldía de La Paz con el objetivo de reordenar a los comerciantes asentados en la avenida Tito Yupanqui y el cruce de villas (Copacabana y San Antonio), ayer expresaban su satisfacción con una cálida atención a sus clientes. Éstos, desde muy temprano, llenaron al centro de abasto para usar sus nuevos servicios.

“Qué buen cambio. Se ha modernizado nuestro mercado, hasta las caseras están más amables. Se ve mucha limpieza, hay más seguridad. Afuera había mucho polvo y esmog de los autos. Era un desastre”, comenta María, un ama de casa que inició sus compras en la sección de carnicerías, ubicada en el primer nivel del mall.

“En el primer nivel está la carne, es el lugar más fresco. En el segundo,  los abarrotes y verduras frescas. En el tercero tenemos las frutas  y en  el cuarto  está el patio de comidas.  Acá encontrarán todo,  desde un alfiler, y a precio justo ”, asegura  Lucinda Quichu, secretaria de Actas de las comerciantes del Kollasuyo.

Carritos, calidez e higiene

“Sólo tiene que dejar su carnet y le damos esta ficha para que use el carrito. Las mascotas están prohibidas”,  afirma Jhannet Trujillo, una de las vendedoras   encargada de turno de la administración de las canastillas con ruedas (carritos). Está ubicada a la entrada del mall popular.

 Los carritos  facilitan que los clientes puedan recorrer  los cuatro  niveles del mercado, conectados por una amplia  rampla.

“Somos el primer mercado popular en contar con carritos”, dice orgullosa la mujer.

 Al iniciar el recorrido por el mall,  la primera  impresión es de  limpieza,  transmitida por  los pisos y paredes revestidos con  cerámica blanca. En el nivel de las verduras, el olor  de las huacatayas frescas inunda todo; mientras que unas frutas de colores intensos se roban la mirada de cualquiera. Una quesera muestra sus productos.

“Este queso es de Corpa, viene casi sin sal. Éste es de  Pucarani, tiene más sal. También hay de  Taraco e Ingavi”, explica a una eventual cliente.

 

  Un mercado moderno  y   vías expeditas en el Cruce

Página Siete /  La Paz

Con el ingreso de las comerciantes del mercado Kollasuyo y de la Asociación 31 de Octubre a  la infraestructura de cuatro niveles construida  por la Alcaldía de La Paz, la entrada  a la avenida Tito Yupanqui de Villa Copacabana y el Cruce de villas (Copacabana y  San Antonio), quedó expedita.

Hace dos años que esas rutas habían sido copadas por los puestos de los vendedores que se negaban a ingresar al lugar.

  “El mercado Kollasuyo era una construcción vieja y muy precaria que había sido rebasada en su capacidad por la gran cantidad de vendedores, agrupados en la Asociación Kollasuyo y 31 de Octubre. La Alcaldía construyó esta nueva infraestructura para reordenarlos, pero los de la 31 de Octubre se negaron a ingresar. Los de Kollasuyo  entraron, pero al ver que los otros no lo hicieron, decidieron salir también y así tomaron la avenida Yupanqui y el cruce de vías”, cuenta Marcelo Paredes, vecino de Villa San Antonio.

Hace unos días, la Alcaldía de La Paz alcanzó un acuerdo con los dos sectores de comerciantes  comprometiéndose a construir un mercado más. Los vendedores  aceptaron y decidieron ingresar al nuevo centro de abasto, convertido hoy  en el primer mall popular de la ciudad de  La Paz.

 “Muchos vecinos decidimos no comprar de los  vendedores que estaban en la calle y estamos aquí, apoyando a los que entraron al mercado”, añade Paredes.

Afuera, a una cuadra del mall Kollasuyo, todavía se ve a algunos vendedores instalados en plena calle. Algunos dicen que son feriantes, que sólo están los fines de semana. Otros argumentan que  los del Kollasuyo “no los quieren” y que no hay puestos para sus rubros.

 

 

 

 

 

 

fuente:http://www.paginasiete.bo

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