El cortejo fúnebre partió del Cementerio General.

Leny Chuquimia /  La Paz

 Con cuatro besos de amor, al mediodía de ayer, el tradicional Pepino -protagonista del Carnaval paceño- despertó tras un año de profundo sueño. Coqueto y pícaro, al son de la música recibió las llaves de la ciudad para abrir las puertas de la urbe al Carnaval.

Al ritmo de  una marcha fúnebre, un cortejo  numeroso desciende desde las puertas del Cementerio General. Por delante, un ataúd blanco con estampados de colores es cargado por compadres y amigos del  difunto. Pero del cajón,  entre espasmos, sale una mano con guante blanco o un pie con zapato dorado.

“¡Ay, aaaayyyy! despertá de una vez, Pepino, despertᔠlloran detrás de los “restos inmortales del galán enmascarado”  dos viudas en representación de todas. Angustiadas,  cubren su rostro tras el encaje negro de sus mantillas e incrementan su congoja en la primera parada del cortejo para hacer el relevo de quienes cargan el féretro.

¡Está sacando su mano! ¡ya va a despertar!, gritan los acompañantes. Y ante las exclamaciones se detiene la música fúnebre que la bandas Mi Explosión y Raymis Gallardos interpretan.

    Tras un minuto de silencio, una explosión llena el aire de mixtura azul y amarilla mientras  la tapa del ataúd sale volando. A la señal de  un platillazo la música cambia para dar inicio al baile. Entre despierto y desmayado   desde el fondo del cajón, el híbrido andino agita su matasuegra.

“¡Agua, agua! para que despierte el compadre”, piden los acompañantes del cortejo. Desde las ventanas de las casas de la calle Lino Monasterios, los vecinos  echan espuma y agua.

     ¡Alalay! grita con  voz chillona,  mientras la multitud que lo  lleva en hombros se dirige a la avenida Entre Ríos donde se han preparado tres palcos para celebrar su resurrección anual. Amigo de los niños y con debilidad por las mujeres, el Pepino  reparte saludos y besos desde lo alto.

De repente vuelve a desmayarse al ver a siete jovencitas que este año postulan a soberana del Carnaval y que ahora lo rodean.

       En la tarima central las tres parejas de pasantes  de los Ch’utas y Pepinos Fanáticos de La Paz de esta gestión, acomodan el ataúd para revivir al rey del Carnaval.   Como en un cuento de hadas, una a tras otra,  las postulantes a reina del Carnaval se acercan para probar si con un beso logran despertar al Pepino pandillero.

    Al cuarto beso sale disparado de su lecho y con su matasuegra girando  en alto corretea en medio de los espectadores. “Alegría, alegría”, grita en su típica voz casi inentendible ante el aplauso de los presentes. “Harto me he cansado, tanto me he dormido” son sus únicas palabras en su primer discurso.

 “Queremos entregarte simbólicamente las llaves de la ciudad para que con tu alegría, entusiasmo y picardía puedas hacernos pasar un Carnaval inolvidable”, señala el secretario municipal de Culturas, Andrés Zaratti, mientras le entrega una enorme llave dorada  que es recibida con mucho entusiasmo.

  La autoridad asegura que este año los personajes del Carnaval Paceño -el Pepino, el Ch’uta, la Cholita, la Reina de Antaño, la Tahuaco y la Soberana del Carnaval- serán promovidos para mantener viva la tradición de una festividad que  no sólo es de expectación sino de participación.

“Diviértanse mucho pero con seguridad. No se olviden, ¡cuidado! que el Pepino ya está suelto”,  recomienda el resucitado para empezar la fiesta  que de repente se llena de pepinos y chutas que bailan con una cholita en cada mano. Manos  en las  que giran como ruecas  sin parar.

 

 Desentierro sin Alcalde ni  banda Eduardo Caba

 Los actos de inicio del Carnaval paceño se realizaron ayer sin la presencia de la primera autoridad municipal. En la ocasión,  el secretario edil de Culturas, Andrés Zaratti, encabezó el tradicional cortejo  y posterior comparsa precarnavalera.

“No ha venido el Alcalde”, lamentaron ayer los espectadores del tradicional Desentierro del Pepino -acto que marca el inicio del Carnaval paceño- ante la ausencia del burgomaestre, Luis Revilla,  para cargar el féretro del osado personaje.

  “Estamos dando inicio a las precarnavaleras acompañando al Pepino con el Ch’uta y la Chola.  Estamos generando el ambiente preciso para las fiestas de Carnaval que se celebrarán desde el próximo 6 de febrero”, explicó Zaratti en su recorrido hacia el palco central.

  A diferencia de las gestiones pasadas, este año la banda municipal Eduardo Caba también  estuvo ausente para amenizar el desentierro del Pepino. Fueron las bandas Mi Explosión y Raymis Gallardos las que se encargaron de realizar el acompañamiento musical del evento.

   Para este año se tienen más de 100 actividades entre centrales y las que se realizan en los diferentes barrios de los nueve macrodistritos del municipio. Como parte de la recuperación de las tradiciones se reforzará el  Carnaval de Antaño con   serenatas carnavaleras, dijo el secretario edil.

 “Extendemos la invitación a toda la ciudadanía para que participe activamente de todas las actividades que tenemos para el Carnaval. Toda la población puede participar de las entradas   como el corso y la farándula”, convocó la autoridad.

 

fuente:http://www.paginasiete.bo

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