Palabras y frases como movimientos sociales,  concentraciones, movilizaciones, hermanos y hermanas indgena-originario-campesinos, proceso de cambio, entre muchas otras, aparecen hoy vacas de contenido. Todas ellas adquiran sentido en la medida en que se articulaban a principios ideolgicos y polticos contrahegemnicos, emancipadores, con capacidad de cuestionar al orden existente e interpelar al poder estatal. Fueron los dispositivos que desencadenaron los grandes procesos histricos de  principios del siglo XXI en Bolivia.

  Estos conceptos  carecen de sentido pues  fueron apropiados por el poder poltico,  adoptados por el Estado para autonombrarse el gobierno de los movimientos sociales y, desde el poder, instruir el apoyo al proceso de cambio; por tanto, sirven para legitimar las acciones pblicas, tomar decisiones y gobernar. Pero también,  a  nombre de los movimientos sociales, se han cometido una serie de distorsiones y abusos como, por ejemplo, el  millonario desfalco propiciado en el Fondo Indgena o  la vulneracin de  derechos de los pueblos indgenas. A nombre también de los movimientos sociales se pretende forzar las disposiciones  constitucionales para permitir la reeleccin del presidente en ejercicio, vulnerando los mecanismos establecidos para modificar la Constitucin.

 Entonces, quién convoca a las movilizaciones polticas que hoy cuestionan al poder? La sociedad ha encontrado maneras de expresar su desacuerdo o disgusto con el poder o la defensa de sus derechos a través de la creacin de colectivos ciudadanos sobre temas especficos: contra la violencia de género, en defensa del medioambiente y territorios protegidos, a favor de los derechos indgenas, entre muchos otros, y que coyunturalmente se aglutinan para expresar desacuerdos que trascienden sus protestas particulares, como en este caso, su protesta contra el recurso presentado por los partidarios del Gobierno para modificar la disposicin constitucional que limita la reeleccin presidencial.  

 Por otra parte, también la ciudadana participa de manera ms fluida a través de convocatorias por las redes sociales, sale a las calles, responde a los llamados. La ciudadana se autoconvoca.

 Paradjicamente, la defensa de la democracia en  medio de la conmemoracin de un aniversario ms de su recuperacin, se convierte en un dispositivo aglutinante que trasciende particularismos, intereses, diferencias sexuales, etreas, sectoriales e, inclusive, militancias polticas. La democracia boliviana atraves por  episodios verdaderamente crticos, como el que sigui la cada de Snchez de Lozada y la renuncia de Mesa, en 2004,  que pusieron al pas al borde de la inestabilidad poltica; sin embargo, la poblacin se moviliz para buscar una salida constitucional y evitar su debacle. 

 Estos das, la presencia masiva de la poblacin autoconvocada en las calles de distintas ciudades del pas es una muestra de la gran preocupacin y suspicacia respecto a las recientes decisiones polticas  de lograr la repostulacin del Presidente poniendo en riesgo la democracia.

 No obstante, es preciso preservar el derecho ciudadano de movilizarse y protestar espontneamente, y advertir que la presencia de lderes polticos opositores que pretenden asumir estas banderas como propias, invalidan el sentido de las expresiones ciudadanas y las distorsionan por completo.

Mara Teresa Zegada es sociloga.

Fuente: Pagina Siete

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