Alberto Bonadona Cosso

En muchas ocasiones leo y escucho el comentario acerca de que Bolivia copi el sistema de pensiones de Chile. La respuesta es s y no. Copi la estructura privada de administracin de las cotizaciones bajo un esquema de patrimonio autnomo (lo recaudado no se mezcla con el capital del ente administrador) y la idea central de invertir estos recursos en ttulos que se transan en una bolsa de valores, previa calificacin del riesgo que presenta el ttulo de deuda a ser comprado.
 
También se tom de la legislacin chilena la creacin de un ente regulador (superintendencia) encargado de supervisar el funcionamiento del sistema. Asimismo, se tom la exigencia que las AFP emitan informes peridicos personalizados del estado de cuentas de cada uno de los afiliados.

  Sin embargo, existen una serie de innovaciones y modificaciones que se introdujeron en el sistema boliviano de capitalizacin individual. El ms importante fue el de la mensualidad vitalicia variable, que no la tiene Chile. Esta forma de administrar los recursos de los afiliados permite que los saldos en la cuenta de los jubilados en una AFP sigan capitalizndose. También se elimin en el sistema boliviano el traspaso voluntario de una AFP a otra por el perodo inicial de cinco aos.
 
Esto, conjuntamente la prohibicin del cobro de comisiones de traspaso a favor de las AFP, como del uso de los recursos de los afiliados (ahorrados en sus cuentas individuales) para pagar “incentivos que premien el traspaso  y protegan el capital acumulado del afiliado. 

 Un aspecto de gran trascendencia fue el de hacer una licitacin internacional y pblica para adjudicarse el 50% del mercado de afiliados entre las dos AFP, que fueron calificadas sobre la base de la comisin ms baja ofrecida por la administracin de las inversiones. Esta modalidad evit la competencia por captar ms afiliados a costa de los recursos del afiliado, que caracteriz por muchos aos al sistema chileno.

 El sistema chileno copi, a su vez, elementos de la administracin de pensiones de Estados Unidos, en la que conviven el sistema privado con el pblico. El privado, conocido con la cifra 401K, funciona con los aportes de cada trabajador a un fondo que lo administra el propio empleador. Éste, a su vez, contrata a una empresa que administra la cartera de inversiones que se realizan con los aportes individuales. No se exceptan de estas inversiones la compra de bonos y acciones de la misma empresa, situacin que genera un gran riesgo para el trabajador en caso de que la empresa empleadora quiebre.

 Asimismo, la administracin del pago de pensiones puede estar a cargo de otra empresa especializada en este tipo de manejo. En el sistema privado de Chile se fusionaron estas tres actividades bajo un mismo techo, dando paso a la creacin de las AFP: se cre una regulacin especfica en el tema de pensiones y se establecieron exigencias de diversificacin de la cartera de inversiones que estas instituciones administran. A la vez, se estableci el principio de los patrimonios autnomos.

 La originalidad de Chile radica en la creacin de las AFP; sin embargo, tom elementos preexistentes. El sistema de Bolivia hizo lo propio y en el tiempo evolucion en otras dimensiones que lo hacen nico en el mundo, como la creacin del fondo solidario y la incorporacin de la Renta Dignidad en un sistema integrado.

  En Chile se mantuvo el sistema de reparto administrado por el Estado paralelo al sistema de capitalizacin individual. En Bolivia se elimin la posibilidad de afiliarse al sistema de reparto y se pas al Senasir la administracin del pago de las obligaciones (rentas y compensacin de cotizaciones) creadas por ese sistema. El Estado, entonces, permaneci en Chile con funciones adicionales a las que en Bolivia se tiene para el viejo sistema.

  Mucho se habla del manejo estatal de las pensiones por entes privados frente a su administracin privada. En la mayora de los pases del mundo prevalecen los sistemas de reparto administrados por organismos estatales. En los pases con altas tasas de dependencia por la predominancia de los mayores de 65 aos, como es el caso de los pases europeos, estos sistemas modifican con cierta frecuencia las condiciones de jubilacin: aumentan la edad de jubilacin, aumentan el monto cotizado. Esto, se debe subrayar, no porque estén administrados por el Estado sino por condiciones demogrficas que exigen estas modificaciones. Particularmente, las circunstancias cambiantes en las ltimas décadas debido al aumento de la esperanza de vida por encima de los 80 aos.

  En Bolivia la administracin de las cotizaciones, la inversin de los recursos de los afiliados resultado de las mensuales cotizaciones y la administracin de las jubilaciones en s, estn pasando lentamente a una administracin pblica en un largo proceso que se inici por ley hace seis aos y medio, y todava no logra su consolidacin. Este manejo pblico de los recursos de los afiliados y el pago de pensiones no presenta una amenaza en s a esos dineros acumulados.

  Por cierto, existe el prejuicio acerca de las empresas pblicas como ineficientes. En el campo de pensiones, el sistema ms prestigioso y con los ms elevados montos en sus arcas es administrado por diferentes entes del sector pblico. Es el sistema de Noruega se ha consolidado un capital cercano a 30 veces el PIB de Bolivia y se tiene asegurada la vejez digna de todo trabajador en suelo noruego, sea nacido en ese suelo o no.

  La gestora en Bolivia no presenta riesgos en s misma por ser una empresa pblica. Los problemas que enfrenta son por polticas que se aproximan ms al capricho y se alejan de definiciones o alternativas técnicas viables. La ms notoria es la insistencia en establecer una nica base de datos sobre una nica plataforma informtica. Algo totalmente innecesario y que ahora se muestra en los  insensatos costos que tal tarea supone. Los datos que manejan las dos AFP en distintas plataformas pueden manejarse simultneamente por la gestora pblica, que retras su nacimiento principalmente por este aspecto.

  Otro aspecto que calific de amenaza en la gestora es una curiosa figura que ahora se desarrolla en sus entraas. Es la amenaza de un grupo de técnicos salidos de las AFP que controlan a la gestora y definen costos de consultoras, precios de software y su manejo presente, y futuro. Esta situacin la calific de mayor riesgo a un manejo pblico en s mismo. Los que han definido las necesidades de exagerados recursos para la administracin de la gestora est formando por esa burocracia que tiende a perpetuarse, como lo hace toda burocracia.

  Esta figura se aproxima a la que en la teora econmica de la regulacin y los monopolios se conoce como “captura. Slo que es una forma peculiar de captura, porque nace en los funcionarios de entes privados que ahora ingresan a un ente pblico con intereses creados a los que, curiosamente, el Gobierno apaa. Estos funcionarios se formaron a lo largo del funcionamiento de las AFP. Algo similar se puede hacer con profesionales jvenes que lleguen a formar parte de la gestora.

  También para asegurarse del manejo transparente de los recursos ajenos que recibir la gestora, se puede pensar en dividir sus funciones en distintos organismos, tomando como modelo al sistema noruego. Por ejemplo, la gestora puede ser la entidad que recaude los aportes de los trabajadores afiliados y otra entidad especializada en el manejo de inversiones reciba esos aportes para capitalizarlos. En estas operaciones se debe permitir un manejo en la Bolsa Boliviana de Valores como en bolsas internacionales que maximicen los retornos a favor de los jubilados. 

 Asimismo, se puede tener una institucin que exclusivamente pague las pensiones de jubilacin.
 
Estas instituciones garantizaran un manejo mejor supervisado frente a la debilidad actual de la Autoridad de Pensiones. Esta podra continuar supervisando la gestin de recoleccin y pago de los beneficios pero sera la ASFI la que supervise el manejo financiero de los recursos capitalizables de los afiliados.

Alberto Bonadona Cosso es economista.

Fuente: Pagina Siete

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