Todos somos (o hemos sido) víctimas de los mediocres chips integrados que Intel u otros fabricantes ofrecen en diversas portátiles. Incluso esos equipos ultradelgados de cientos de dólares no tienen el poder suficiente para ofrecer una sesión de entretenimiento decente. Es ahí donde entran las eGPUs, que son tarjetas de video externas que cuentan con una carcasa dedicada y se conectan a tu equipo por medio de un cable Thunderbolt. La más reciente en aparecer en escena es la Aorus GTX 1070 Gaming Box.

Esta pequeña caja se distingue por ser mucho más pequeña que el resto de eGPUs y también por tener integrada una tarjeta GeForce GTX 1070 de 8 GB de memoria GDDR5, por lo que no necesitarás lidiar con conexiones o configuraciones adicionales. Basta conectarla a la corriente eléctrica y al computador para comenzar a sacarle provecho, de hecho no es necesario reiniciar el equipo ya que la Aorus es plug and play.

Dentro de la caja se encuentra una fuente de poder de 450 W que alimenta a esta pequeña bestia Mini ITX. El GPU viene con dos configuraciones de reloj: Gaming con 1531 MHz de base y 1721 MHz de boost, así como OC con 1556 MHz de base y 1746 MHz de boost. Sumado al puerto Thunderbolt 3 se ofrecen tres puertos USB 3.0, dos DVI-D, así como también un HDMI y un DisplayPort 1.4. Aquellos con smartphones compatibles con Quick Charge 3.0 les gustará saber que la caja también cuenta con un puerto USB para carga rápida.

¿El precio? USD $599. Con esto tendrías poder suficiente para jugar los títulos más recientes a detalle alto en resolución 1440p corriendo a 60 cuadros por segundo. Si tu objetivo es jugar en 4K podrás hacerlo con ciertos ajustes en detalle medio.



Fuente: www.fayerwayer.com

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