Monseñor Luis Sainz reflexionó sobre la necesidad de construir carreteras en el país, pero cuidando la naturaleza.

En el desarrollo del Te Deum en la Catedral Metropolitana, el obispo monseñor Luis Sainz, emitió en su homilía una reflexión sobre la construcción de carreteras, a poco tiempo del debate que generó el anuncio del Gobierno de la construcción de la carretera que atravesará el Territorio Indígena Parque y Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

El representante de la Iglesia católica señaló, antes de empezar el mensaje, que iba a referirse a un tema algo polémico, pero que lo hacía despojado de cualquier pretensión política o ideología.

Señaló que sabe que el país no puede depender solamente de sus recursos minerales e hidrocarburíferos, y que para progresar y avanzar es necesaria la integración vial con la construcción de más y mejores carreteras. Sin embargo, señaló que estas deben hacerse evitando dañar a la naturaleza. No me toca a mí decir cómo ni por dónde hacer caminos, esto es responsabilidad de los técnicos. (…) Lo que a mí me toca como franciscano, como hijo de San Francisco de Asís, patrono universal de la ecología, es decir que debemos respetar la naturaleza, señaló la autoridad clerical.

En la ceremonia interreligiosa se contó con la presencia del vicepresidente del Estado Plurinacional, Álvaro García Linera. También estuvieron el presidente del Senado José Alberto Gonzales; la presidente de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño; el canciller Fernando Huanacuni; el ministro de Justicia Héctor Arce; el Gobernador Iván Canelas, además de la presidente de la Asamblea Legislativa de Cochabamba Jacqueline Pozo y el presidente de la Brigada Parlamentaria Ademar Valda.

El amauta encargado de la celebración andina señaló, a tiempo de agradecer al ser supremo (abuelo de los abuelos), la importancia de aquel ritual, ya que esa cosmovisión busca la complementariedad y el equilibrio, no solo religioso. Luego procedió a agradecer a la Pachamama y ofreció el sahumerio correspondiente. Al final del acto, en la Plaza Principal, la población hizo fila para recibir las bendiciones de la Madre Tierra.

A su vez, representantes de la Iglesia metodista Círculo de oración y del Ejército de Salvación, entonaron himnos en castellano y quechua y pidieron sabiduría para las autoridades nacionales.

El Te Deum es parte de los festejos del aniversario de la revolución de 1810 en el departamento.

Educación

Luis Sainz también dedicó parte de su homilía a señalar la importancia de la educación para una mejor sociedad.

Fuente: Opinion

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