Los conflictos laborales tienen distintas motivaciones entre los trabajadores. Unas son por temas eminentemente económicos y otras son originadas por condiciones sociales.

El primer día hábil de enero se comenzó a hablar del incremento salarial. Según lo observado en los últimos 10 años, este tema se lo trataba a partir del mes de abril. Los actores sociales plantearon más o menos este tema de la siguiente manera: tanto la Central Obrera Boliviana (COB), como algunas organizaciones empresariales, se manifestaron al respecto.

Las organizaciones de trabajadores coinciden en que este tema debe ser abordado en el congreso de la  COB, que se inicia el 18 del presente mes. Pero algunas organizaciones, como la de los fabriles de La Paz,  pedirán que el incremento salarial se efectúe a base de un cálculo de los costos de la canasta familiar y descartan que el aumento se haga sobre la inflación, que en 2015 cerró en 2,95%.

Es más, esta organización considera que la cifra del INE no corresponde a la realidad. La Confederación de Empresarios todavía no definió su posición, pero algunas organizaciones empresariales consideran que el incremento debe coincidir con la inflación registrada en la gestión 2015.  El presidente Evo Morales, el 31 de diciembre (Oxigeno.bo), señaló que este tema será abordado después del referendo del 21 de febrero. Él considera que debe ser así, pues cuando hay elecciones o referendo los sectores laborales y empresariales lo chantajean. Sin embargo, adelantó que el incremento será superior a la inflación.

Seguramente el tema del salario es prioritario para muchos trabajadores por cuenta ajena, sobre todo para aquellos que están vinculados con empresas pequeñas, donde no sólo las condiciones salariales son males, sino también en cuanto a la vigencia de otros derechos.  

En las medianas y grandes empresas,  el  tema salarial parece no importar mucho a los trabajadores, a diferencia de los empleadores, que año tras año ven crecer los costos laborales debido a los beneficios sociales, como el bono de antigüedad, derechos de maternidad, etcétera.  

Por lo tanto, iniciar el año discutiendo la problemática de las remuneraciones parece no guardar una relación con lo que sucedió en el último trimestre de  2015, cuando se registraron varios conflictos laborales por temas distintos del salarial. Lo curioso es que estos conflictos se motivaron por una mala lectura de las normas laborales.

Por ejemplo, la huelga en Pollos Copacabana era para que a éstos se les reconozca el pago del dominical (que no tiene nada que ver con el pago por trabajar en día domingo), que es un reconocimiento económico que dan los empleadores del sector fabril a los trabajadores que llegan puntuales a sus centros de trabajo. La empresa de Pollos Copacabana es una empresa de servicios y, por lo tanto, están exentos de dicho reconocimiento a la regularidad a la hora de ingreso.

Ahora bien ¿por qué discutir el tema del incremento salarial desde el primer día hábil del año? La motivación puede deberse a lo que el presidente Morales señaló el día 31 de diciembre o a que el Ministro de Economía afirmó que la última proyección de la inflación para  2016 será de alrededor de 3% , y que ése será el referente para el aumento salarial.

De esa manera y de confirmarse la posición del Ministro de Economía,  el incremento salarial será el más bajo de la última década. Por lo tanto, la discusión de este tema se volvió prioritaria para algunos dirigentes sindicales.

Ahora bien, el tema salarial y de derechos laborales sólo es de interés para un grupo muy selecto de trabajadores (20 a 25%). Al 75 u 80% de los trabajadores por cuenta propia, el incremento salarial o el desarrollo de políticas de ampliación de derechos laborales les tiene sin cuidado.

Rodolfo Eróstegui T. es experto en temas laborales.

fuente:http://www.paginasiete.bo

Deja un comentario