“Empiezo a sentir que o soy un persona que incomoda o me tengo que ir, porque no me quiero encasillar, y ya he hecho dos películas que me pueden encasillar”, explica Juan Carlos Valdivia en entrevista exclusiva con ANF. En la conversación comenta sobre sus dos proyectos audiovisuales, que son la adaptación de la novela de Rodrigo Hasbún, “Los Afectos” y  “Soren”, que se adentra en los laberinticos caminos del amor en la actualidad.
‘Los Afectos” aborda la paulatina desintegración de los Ertl, una peculiar familia alemana que, tras la derrota de su país en la Segunda Guerra Mundial decidió exiliarse en Bolivia. Valdivia ya le seguía el rastro a Hans Ertl desde hace años cuando una vecina suya alemana le había presentado a la hija, Trixi, que vivía en Kupini. A tanto llegó su pasión por la historia de esta familia que el reconocido director de cine paceño compró recientemente la cámara con la que Hans y su hija Monika hicieron varias filmaciones. Monika Ertl es la protagonista de la novela en su condición de militante del Ejercito de Liberacion Nacional (ELN), organización fundada por Ernesto Che Guevara y los hermanos Inti y Coco Peredo.

Hans Ertl fue el camarógrafo de “Olympia”, el documental dirigido por Leni Riefenstahl, la famosa cineasta del nazismo, que exaltó los supuestos logros del régimen hitleriano antes de la Guerra.

El libro de Hasbún, que ha cosechado elogios como uno de los mejores libros escritos en español este año, también se presentará en la Feria del Libro 2015, en una co-edición entre “Random House Mondadori” y Editorial El Cuervo. Valdivia presentará el proyecto de adaptación de esta novela este jueves 6 de agosto a las 21 horas en el Salón Rubén Vargas.
El realizador paceño se encandiló con la escritura de Hasbún, quien toca la historia –de una manera ficcional- .

“Me gustó mucho el ángulo que le dio Rodrigo a la novela, es muy bella y me gusta mucho. Él se ha ido más por la cosa intimista, familiar, se ha inventado muchas cosas, se ha inspirado en ellos y no es un bio pic (película biográfica)”, adelantó.
“Rescato que el libro no toca una historia tan anecdótica. Cuando se hace el retrato o la biografía de una persona se recurre mucho a la anécdota y aquí no hay esa intención. Es más como una radiografía emocional de la familia. Rodrigo ha dicho que ha escrito el doble y el triple – y se siente eso, se siente que hay mucho más de lo que estas leyendo y eso me gusta”, afirma Valdivia.
Valdivia destaca el buen momento de la literatura boliviana en el mundo, él al igual que Hasbún cree que se debe huir de la producción panfletaria.
“Rodrigo sostiene que los escritores de ahora están más interesados en la buena escritura en sí y este punto es un desarrollo importante para el país. Hay un movimiento importante en la literatura boliviana, Edmundo Paz Soldán es uno de los que ha abierto el camino. En Bolivia se ha empezado a hablar de otras cosas, eso es muy sano para nosotros, los bolivianos somos un país que existe en la diáspora y millones de bolivianos están haciendo patria afuera y eso es destacable”, apuntó el realizador de las también adaptaciones de libros como “Jonas y la Ballena rosada” de Wolfango Montes y “América Visa” de Juan Recacoechea.
Para Valdivia, la literatura boliviana está mucho más sana que el cine o que las artes visuales o inclusive que la música.
El director paceño ha cerrado el trato con “Random House Mondadori” y señaló que este mes comienza a escribir el guión para esta su tercera adaptación. Aunque no quiso dar fechas, apuntó que a él le gusta escribir rápido y tiene la disciplina suficiente para poder darle continuidad a sus trabajos, por lo cual las películas podrían estar rodándose ya en el 2016.
Pero esa no es la única noticia importante para el cine nacional, ya que Valdivia ya tiene el guión de otro proyecto ficcional denominado “Soren” –que tiene como inspiración al prolífico filósofo y teólogo danés considerado padre del existencialismo- aunque el filme toca el tema del amor.
“Es una película sobre el amor hoy, es un trabajo que se va a filmar en México, Francia y una parte en Bolivia. El filme de alguna manera tiene una cosa nativa – es una película que tiene que ver con un preguntar nativo de este mundo”, afirmó Valdivia.
El ambicioso proyecto del realizador paceño ya tiene casi cerrado lel financiamiento, adelantó que ya tiene casa y locaciones y se ha avanzado también con el proceso de casting (selección de actores).
“Quiero abrir otros caminos. Empiezo a sentir que o soy un persona que incomoda o me tengo que ir porque no me quiero encasillar. Ya he hecho dos películas que me pueden encasillar”, indicó Valdivia que descartó totalmente que esté realizando una película sobre Evo Morales o sobre el llamado “proceso de cambio”, aunque eso no descarta su admiración por el Presidente.
“Es una historia muy linda, no se puede negar que este país ha cambiado mucho desde que él es Presidente y la historia de su vida es muy interesante, pero en estos momentos no estoy trabajando en nada de eso”, apuntó.
Valdivia ha realizado las películas “Zona Sur” (2009) e “Yvi Maraey” (2013) en momentos históricos importantes de Bolivia, pero además siempre ha innovado buscando respuestas estéticas en su cine, para él cada película tiene que ser mejor que la anterior y eso es de vital importancia en su carrera profesional.
“He ido por ese camino y me he metido de cabeza. Creo que lo he hecho a mi manera y diferente. Quiero ser libre en ese sentido y además siento que me toca abrir caminos para otras cosas, a otro tipo de cine. De repente yo veo las tendencias y lo que pasa y creo que se está agotando el modelo del cine autista – el cine de autor”, explicó el realizador, para quien los medios digitales y transmedia están revolucionando al cine a nivel mundial.
“Lo que me toca a mí ahora es salir, lo que tengo ganas de hacer es salir, las películas que yo he hecho es casi como un cine de factura más industrial ¿no? Por más que Zona Sur sea intimista de alguna manera igual Yvi Maraey tiene una cosa épica también y un despliegue técnico importante”, dijo.
Es por esto que ahora Valdivia apunta al mercado internacional, sus próximos trabajos tendrán mucho que ver con países europeos y desde hace un año se encuentran viajando para buscar cerrar con varios productores.
“No es tan fácil, quiero buscar ayuda de afuera porque aquí en Bolivia no es nada fácil, tienes que hacer muchos compromisos, tienes que ir a conseguir plata, conseguir gente, enamorar gente… y además tienes una responsabilidad con el público”, apunta el realizador paceño que finaliza apuntando que es importante señalar que el cine boliviano no debe marginalizarse porque eso es un peligro.

Rodrigo Hasbún
Rodrigo Hasbún
A continuación, Rodrigo Hasbún respondió a las preguntas de ANF.
Rodrigo Hasbún sobre la adaptación de Juan Carlos Valdivia 
ANF: ¿De como nació el contacto con Juan Carlos Valdivia? 
R.H. Poco después de que se publicara “Los Afectos”, Juan Carlos me escribió diciéndome que acababa de leerla y que quería adaptarla. Creo que algo en ella conectó con su sensibilidad y con asuntos a los que venía dándole vueltas hacía tiempo. A mí, por supuesto, la posibilidad me alegra y me intriga.
ANF: ¿Cómo será el trabajo? ¿Trabajarás junto a él en el guión? ¿Cómo será el proceso?
R.H. Yo no estaré involucrado en la realización de la película, ni tampoco en su guionización. Ya di todo lo que pude en Los afectos, y ahora es el turno de Juan Carlos de hacer lo suyo. Como suele suceder en estos casos, asumo que para él la novela solo será un punto de partida para construir un proyecto propio.
ANF: Ya has trabajado adaptando guiones a la pantalla grande – junto a Martin Bouloq, ¿Hay algún otro más? ¿Cómo vez este proceso de hacer que tu obra vaya al cine?
R.H. Es siempre inquietante, pero también muy grato ver cómo eso que hiciste entabla una conversación secreta con las preocupaciones y las búsquedas del cineasta que te adapta. Por lo pronto, me quedo con ganas de ver lo que hará Juan Carlos con esta historia y con cómo intenté narrarla yo desde los límites y las posibilidades de la literatura.
Fuente: María José Ferrel / ANF

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