Juana Azurduy en Buenos Aires
Por Ana María Copa Vásquez, El Deber.- Su mirada profunda y desafiante busca reflejar el temple indomable que ella tenía. Sus manos, una levantando una espada y la otra protegiendo con firmeza a “sus hijos” (los pueblos liberados) pretenden expresar la valentía que esta heroína boliviana demostró en vida durante la lucha por la independencia sudamericana.

Así luce la gigante escultura de bronce construida en memoria de Juana Azurduy de Padilla, la cual ya ha sido concluida y trasladada detrás de la Casa Rosada en Buenos Aires. Su inauguración está prevista para el 15 de julio, tres días después de celebrarse la fecha de nacimiento de esta audaz mujer y el día de la confraternidad boliviano-argentina.

Andrés Zerneri ve con satisfacción su obra ya terminada. Con esa misma emoción este escultor argentino asegura haber aceptado realizar este trabajo por encargo del presidente Evo Morales.

Mientras realiza los últimos retoques a esta estructura, se da tiempo para contar a Extra, mediante un contacto telefónico desde la capital argentina, sobre cómo ha ido desarrollando esta importante misión.
Este artista autodidacta de 42 años espera que este monumento sea percibido con el mensaje reflexivo con el que se lo concibió.

“Lo que tenemos que pensar cuando veamos a Juana es en nuestra independencia y en seguir peleando por ella. Hay que seguir defendiendo el proyecto de ‘patria grande’ de Belgrano, de San Martín y de Azurduy”, afirma.

El mandatario boliviano decidió donar esta escultura como obsequio a la nación argentina, la cual tuvo un costo de $us 1 millón.
La obra mide 9 metros de alto que llegan a 16 si se suma el pedestal y pesa 25 toneladas. Se dice que será la escultura de bronce más alta en el país sudamericano.

“Me siento orgulloso de ser el autor de esta gran obra, la más grande del patrimonio escultórico que tenemos en la ciudad. Ahora podremos ver un lindo cambio en el espacio público con este regalo que nos hizo el hermano país de Bolivia”, afirma efusivamente.

Polémica superada
En Buenos Aires el monumento a Juana Azurduy ya ha sido transportado hasta el sitio donde estaba la escultura de Cristóbal Colón, en la plaza Colón detrás de la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina y solo espera su inauguración.

El reemplazo de Colón por Azurduy generó al inicio una intensa polémica. Hubo reclamos de los integrantes de la colectividad italiana en Argentina y hasta medidas judiciales. Luego el dilema se resolvió con una ley tras un acuerdo forjado entre el gobierno nacional y el de la ciudad.

Zerneri prefiere no entrar en la controversia y se limita a informar sobre lo que tiene conocimiento.

“Dentro de la propuesta de reubicar el monumento de Colón se prevé su restauración y su traslado a otro lugar más amplio. Así que no se va a agredir la escultura”, asevera.

La obra en detalle
Cada detalle, cada expresión de Juana en el monumento tiene su porqué y Zerneri lo explica minuciosamente.

Se la ve con una espada en la mano izquierda. Según el escultor la idea no es mostrar ese sable como un instrumento bélico militar sino como una herramienta liberadora o un estandarte.

Con la mano derecha la mujer hace un gesto de protección de un bebé que lleva cobijado en la espalda dentro un aguayo y de un grupo de indígenas cuyos rostros también muestran el mismo anhelo de independencia. “Son figuras de los distintos pueblos originarios por los que luchó Azurduy.

Ella usa un poncho que podría entenderse como una gran bandera que envuelve al pueblo. Están todos sus hijos presentes con diversas actitudes en la parte de atrás de la escultura”, detalla.

La orientación del frontis del monumento también tiene una razón de ser.
“Mientras que el monumento a Colón miraba hacia el Río de la Plata, podríamos decir hacia Europa, el de Juana Azurduy estará en el sentido contrario con vista a nuestro continente americano. Es mucho más coherente ahora esa ubicación”, aclara.
La construcción de esta colosal obra demoró dos años y medio y requirió una compleja logística.

“Son 700 partes de aproximadamente 1 metro de longitud las que la conforman. Trabajaron unas 60 personas. Fue complejo porque no hay experiencia en Argentina de una obra con similar movimiento logístico y técnico. Obviamente fue una gran experiencia para un trabajo profesional”, dice.

El perfil de la heroína
Para plasmar el semblante de esta valerosa dama sobre la estructura de bronce con la mayor precisión posible, Andrés Zerneri tuvo que dedicar un tiempo a investigar a fondo los escritos y testimonios existentes en torno a ella.

Por ese motivo se trasladó hasta la ciudad de Sucre, donde buscó el asesoramiento de Mario Linares, director-custodio de la Casa de la Libertad para conocer más sobre este personaje histórico.

Según Linares si bien no existe un retrato oficial de ‘doña Juana’ (como algunos le dicen) se ha recurrido a descripciones de los cronistas, historiadores y de quienes lucharon junto a ella.

En su opinión lo que más sobresale de los rasgos de esa heroína es su mirada llena de determinación y coraje. “Si bien la describen como una mujer bella, lo que más resaltan es su extraordinario temple y valor. Además era una gran estratega y guerrera”, agrega.

El día de la inauguración
Para el 15 de julio se espera la llegada del presidente Evo Morales a Buenos Aires, donde participará junto a la mandataria argentina, Cristina Fernández, de la inauguración del monumento a Juana Azurduy. Así lo informó el embajador de Bolivia en Argentina, Liborio Flores, tras anticipar que durante ese encuentro diplomático se firmarán también convenios importantes de beneficio para ambos países en diversas áreas.

Flores resumió así la importancia de esta obra. “Es una iniciativa con la que se busca revalorizar nuestra historia y homenajear a los verdaderos héroes que lucharon por la independencia de nuestros países. Juana Azurduy perdió cuatro hijos en plena batalla, acompañó a su esposo en la lucha y lamentablemente no fue reconocida. Murió abandonada y en la pobreza”, recordó.

Con miras al día de entrega de esa escultura también ya está listo el Manifiesto para la posteridad, que se colocará en la cápsula del tiempo de la obra.

“Solemnemente en Bolivia declaramos, junto a nuestro presidente constitucional, que este monumento acorta el largo camino que falta aún recorrer para llegar, como lo soñaron nuestros próceres, a una América convertida toda en la Patria Grande.

Con este merecido monumento a Juana de América en el corazón de Buenos Aires, vemos desaparecer las artificiales fronteras entre nuestros pueblos y rendimos homenaje a la sublime gran guerrillera chuquisaqueña, expresando juntos con gratitud: ¡Al gran pueblo argentino, salud!”, señala parte de ese documento emitido desde la Casa de la Libertad en la ciudad de Sucre

Otro gran reto
Impulsado por una ferviente defensa de lo que se crea colectiva y solidariamente, Andrés Zerneri ha empezado a realizar otra colosal escultura en bronce, que superará en tamaño a la de Juana Azurduy.

Se trata del Monumento a la Mujer Originaria, una iniciativa de la asociación civil sin fines de lucro Movimiento Memoria y Organización, a base de una idea del historiador argentino Osvaldo Bayer, un referente en la lucha por la reivindicación de los pueblos indígenas en ese país.

El objetivo es homenajear a los pueblos originarios de Argentina y de toda Latinoamérica, representados en la figura de una mujer de 10 metros. Para hacer realidad esa meta se lanzó una singular campaña de recolección de llaves y otros accesorios de bronce en desuso en las provincias argentinas, objetos donados voluntariamente que luego serán fundidos para dar forma al monumento.

“Ya tenemos las 10 toneladas de llaves y otros accesorios de bronce donados por la gente que necesitábamos para iniciar esta obra. Espero que en el transcurso de este año se concluya”, explicó.
Es con ese mismo método que se efectuó el primer monumento a Ernesto ‘Che’ Guevara en tierras argentinas, inaugurado en 2008 en la ciudad de Rosario, cuya edificación pasó también por las manos expertas de Zerneri.

Destreza en la creación de gigantes esculturas
Tener bajo su responsabilidad la edificación de obras gigantescas como las de Juana Azurduy y la de la Mujer Originaria llenan de emoción a este artista argentino.

Quiere seguir contribuyendo a erigir más monumentos de luchadores populares. Zerneri está convencido de que las esculturas ayudan a transmitir a las nuevas generaciones valores y ejemplos a imitar. Al hacerse cargo de una obra, no obstante, tiene condiciones.

“No acostumbro hacer monumentos a gente a quien yo no le rendiría homenaje. Yo he realizado muchos monumentos a figuras históricas y religiosas porque sus vidas han sido ejemplares o muy interesantes”, señala.

Andres Zerneri vive de la actividad artística, un oficio que si bien no asegura una vida de lujos y comodidades sí cree que deja muchas satisfacciones inmateriales. En ese sentido, destaca que esta labor permite expresar ideas y tener mucho contacto con la gente.

A la hora de alimentar su creatividad dice nutrirse con los comentarios o críticas de quienes se acercan a apreciar sus obras.

Zerneri se siente afortunado de que gracias a su trabajo realizó varios viajes y conoció a personalidades destacadas. “Tuve la oportunidad de conocer a los presidentes Evo Morales, Rafael Correa y José Mujica. También pude ver al presidente Fidel Castro”, indica.

El arte y lo social, su pasión
Desde niño, Andrés Zerneri fue mostrando una gran facilidad para dibujar y pintar. Con el tiempo este hombre fue mejorando su destreza y dándole un nuevo sentido a esa innata habilidad.

Ahora se declara un “militante social” por el compromiso que dice sentir hacia los temas sociales y medioambientales. Cree haberlo heredado desde su hogar.

“Mis padres me educaron con mucha sensibilidad hacia lo popular. Mi madre como enfermera entendió su oficio como un servicio permanente hacia los demás.

El respeto hacia las mujeres y la sensibilidad hacia las cuestiones sociales, lo aprendí de ella. Entonces cuando entendí que esto de dibujar, pintar y hacer esculturas era verdaderamente un oficio, también lo concebí como un servicio hacia otras personas”, relata.
Zerneri reconoce que le sensibiliza todo lo que tiene que ver con la identidad e independencia.

“No pertenezco a ningún partido político. Para mí el arte es solo una herramienta que permite transmitir mensajes. Con los monumentos a Juana Azurduy y a la Mujer Originaria se busca despertar más interés sobre nuestras raíces latinoamericanas. Estoy contento de ayudar en eso”, dice.

Fuente: http://www.consuladodebolivia.com.ar/2015/07/05/la-guerrillera-boliviana-juana-azurduy-en-la-casa-rosada-de-la-argentina/

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