“No hay nada de agua, está totalmente seco”,  fueron las palabras del director de Medio Ambiente de la Alcaldía, Elvis Gutiérrez, cuando se le pregunto sobre el estado actual de la laguna Quenamari. Tras varios años de agonía,  en el lugar sólo quedan totorales secos, como muestra de que  alguna vez este fue un humedal.

El paisaje del embalse, que hasta el 2016 tenía agua, ha cambiado drásticamente. Ahora luce seco y árido por lo que las aves acuáticas se han ido.

Los vecinos que aseguran tener derecho propietario otorgado por el INRA han comenzado a rellenar con tierra el centro de la laguna, que es preparado para cultivar, también se habilitó un camino por donde circulan los autos. 

Con la muerte de esta fuente de agua, en Cercado sólo quedan dos lagunas urbanas Coña Coña y Alalay, que también están en crisis y corren el riesgo de desaparecer.

Quenamari o laguna Pampa está ubicada en el Distrito 9, en la Comuna Itocta, de  Cercado. Tenía más de 50 años y comprendía  34 hectáreas, más de tres kilómetros, pero este espacio fue avasallado poco a poco hasta reducirlo a su tercera parte.

Hace más de cinco años, el embalse fue dividido en dos para la construcción de la Zona Franca Cochabamba  (Zofraco), posteriormente los comunarios la fueron rellenando con escombro para construir granjas lecheras y sembraron en las orillas.

La cubeta de agua soporto en noviembre de 2014 el incendio de cuatro hectáreas de totorales y en junio 2016 otras dos hectáreas se quemaron, se sospecha que ambos siniestros fueron provocados.

La laguna de poca profundidad se llenaba con agua de rebalse de los ríos Rocha y Tamborada, también recibía agua de escorrentías de serranías de su zona.

A pesar  de que en 2015 cuatro universidades e instituciones presentaron un proyecto de ley para declarar “área protegida la laguna Pampa-Albarrancho y la serranía de Quenamari”, este nunca fue aprobado por la Alcaldía.

Gutiérrez informó  que esta semana una empresa consultora entregará el diagnóstico del embalse. “Ya tenemos el informe y estamos esperando al año para iniciar el proyecto a diseño final para una vez determinar todos los límites de Quenamari”.

Explicó que no se podía sacar la ley de protección de la laguna debido a que no estaban definidos los límites, además precisó que los vecinos tienen derecho propietario sobre el área, pero estarían dispuestos a ceder parte de sus predios. “Una vez con el perímetro, vamos a definir y ya podemos declarar área protegida, porque ahora no tenemos la medida, hay bastante sobreposición con el área urbana”, dijo Gutierrez.

“No es que nos hayamos descuidado, una laguna por lógica tiene agua, no ve, si no tiene agua como hacemos, si ni a Alalay y a Coña Coña no podemos llevar agua (..), ahora ellas son prioridades, una que no puede ser alimentada por agua, es imposible que nosotros tengamos un proyecto sustentable”, indicó.

La Gobernación recomendó a la Alcaldía en 2014 que paralice las construcciones, al contrario éstas aumentaron.

 

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Los escombros con los que se llena la laguna.
José Rocha

FAUNA

Quenamari albergaba más aves que Alalay

El embalse registró la llegada de hasta 132 especies, pero cuenta con un promedio de 42 de forma constante, informó el biólogo investigador José Antonio Balderrama. 

 

Quenamari era considerada la de mayor diversidad del departamento y “probablemente” de Bolivia.  La abundancia de las aves acuáticas era bastante alta, especialmente en la época de migración boreal cuando arriban muchas aves del norte del continente en números elevados de hasta 10.000 aves. Ante la gran cantidad de especies, los visitantes y comunarios llegaron a cazarlas.

 

Balderrama explicó que con la sequía de la laguna las aves “debieron buscar otro lugar donde puedan habitar”.

 

Existen especies que sólo fueron observadas en esta área.

Fuente: Los tiempos

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