A finales del siglo XVI, en las orillas del lago Titicaca, los indígenas del pueblo de Copacabana -que habían sido evangelizados por los dominicos- estaban divididos respecto a qué figura dedicarían su cofradía. Para resolver el conflicto, el descendiente de reyes incas Francisco Tito Yupanqui decidió esculpir una imagen de María. Finalmente, el pueblo se unió en torno a ella, y hoy la Virgen de Copacabana es la Patrona de Bolivia.

El presidente de la Conferencia Episcopal de ese país, Mons. Ricardo Centellas (54), ve en esa imagen un símbolo de “unidad y fraternidad”. Por eso visitó Chile a inicios del mes para celebrarla junto al cardenal Ezzati y 31 bandas bolivianas, chilenas y peruanas. El obispo altiplánico aseguró que instancias como estas sirven para, a través de la religiosidad popular, evidenciar que “nuestros pueblos son hermanos más allá de las diferencias”.

-Ud. es obispo de Potosí, una región colindante con Chile. ¿Se vive allá tensión fronteriza?

-Las tensiones son más a nivel político, porque el pueblo boliviano como tal siempre ha tenido desde su idiosincrasia relaciones fraternas con todos los países que están alrededor. Cuando visito a las comunidades que están cercanas a las fronteras celebramos un encuentro y una fraternidad, porque no hay distinción entre bolivianos y chilenos. Yo creo que más allá de las cuestiones políticas y jurídicas, hay que seguir fomentando el encuentro de nuestros pueblos.

-¿Tiene una postura la Iglesia boliviana respecto de la demanda marítima de su país contra Chile?

-Nosotros apoyamos toda iniciativa para que exista mayor facilidad para responder a las necesidades tanto bolivianas como chilenas, pero no nos toca elegir un camino. Yo creo que lo más importante es responder a las necesidades bilaterales; no se pueden mirar solo las necesidades bolivianas sin ver la necesidad chilena; eso sería inadecuado y poco objetivo.

Droga: “Hemos llegado a ser un país consumidor”

-¿Diría que la Iglesia boliviana juega también un rol político en su país?

-Es imposible que podamos proclamar el Evangelio sin tocar temas sociales o políticos. Es parte de la vida del hombre. Continuamente tocamos temas que nos llaman mucho la atención, como la corrupción, la violencia, que cada vez es más fuerte, y el problema del feminicidio…

-Un momento tenso fue cuando ustedes sacaron una pastoral sobre narcotráfico y drogadicción…

-Hubo varios momentos de tensión. Uno de esos es cuando sacamos esa carta, pero este mal crece y es objetivo en la realidad boliviana. No solo somos un país exportador y de tránsito, sino que hemos llegado a ser, y somos actualmente, un país consumidor. Esto preocupa, porque destruye a las familias, a la persona humana. Ahí todavía no encontramos entre todas las instituciones algo que nos una para trabajar de manera transversal.

-El gobierno boliviano ha levantado una propuesta a la Asamblea Nacional para despenalizar el aborto en nueve causales. ¿Cómo enfrenta este proyecto la Iglesia?

-Nosotros estamos luchando hace años con esta cuestión de la despenalización del aborto. La posición de la Iglesia boliviana es clara: no al aborto, sí a la vida. Y queremos que se respete desde toda situación y todo punto de vista la vida, no solo por un principio cristiano: hay que ver al aborto como un problema humano más que como un problema religioso.

“Nosotros hemos hecho muchos trabajos para que este proyecto de ley no vaya adelante, pero hasta el momento no hemos sido escuchados. Por ejemplo, en todas las manifestaciones se han recogido 150 mil actas personales que cada uno ha firmado, donde ha puesto su carné. Y eso no es fácil. No es agarrar una lista y hacerlos firmar. Pero no hemos sido tomados en cuenta”.

-¿Qué otros temas han sido motivo de discusión con la Iglesia?

-Actualmente, el gobierno promueve que la ideología de género vaya adelante, a pesar de que algunos puntos van en contra de la Constitución Política del Estado. Nosotros siempre hemos defendido y promovemos la ley natural. Hacemos no solamente un fuerte cuestionamiento a este tipo de leyes, sino que las rechazamos, porque no contribuye al normal desarrollo de la vida humana.

-¿Cómo evalúa el que se siga planteando la idea de un nuevo mandato para el Presidente Morales?

-Hay muchas lecturas de la realidad del país. Bolivia es tan diverso, diversas culturas. Por qué razones lo hace, es difícil de leer, porque hay cantidad de cosas que uno difícilmente podría determinar la razón, pero hay otras acciones que nos permiten ver que naturalmente él quiere prolongar su mandato, aunque constitucionalmente no le corresponde.

“La visita del Papa nos dio un impulso pastoral formidable”

-La visita del Papa Francisco en 2015 ¿sirvió para mejorar las relaciones entre la Iglesia y el Gobierno?

-La venida del Papa nos ayudó fundamentalmente a la cuestión pastoral, no tanto en la relación Iglesia-Estado. Nuestras relaciones siguen siendo muy formales y, al mismo tiempo, frías. Pero a nivel pastoral, la venida del Papa nos dio un impulso formidable en todo lo que es la animación misionera.

Tomado de  El Mercurio.

Fuente: Erbol

Deja un comentario