Para muchos bolivianos las elecciones del 3 de diciembre no terminan de ser comprendidas en su verdadera dimensin. Se trata, como todos sabemos, de las elecciones de miembros del Poder Judicial a partir de un conjunto de listas elaboradas por el Congreso, bajo la égida del MAS y sus dos tercios, por los que la ciudadana tendr que votar en un acto electoral.

 Huelga decir que se trata de un conjunto de hombres y mujeres que el partido de gobierno considera idneos, y a los que en teora encarga la purificacin de la justicia. En el pasado era el Congreso el que elega y nombraba magistrados de todo nivel. No se seleccionaban por voto popular, y eso supona intensas negociaciones que deban realizarse a fin de definir, caso por caso, tem por tem, funcin por funcin. 

 A pesar de actuar de una manera poco apropiada cuoteando-, se consegua a los mejores y ms calificados para cada puesto, y en proporciones equilibradas. El Poder Judicial era controlado finalmente por ms de una fuerza poltica, lo que implicaba lmites y contrapesos. La democracia del 82 y los acuerdos polticos posteriores logr de esta manera altos niveles de cualificacin en este campo.

 Hoy la cosa ha cambiado. Nos obligan a votar por las listas de candidatos seleccionadas por el partido de gobierno, y de una sola vez aprobamos el conjunto de las autoridades judiciales. En un solo movimiento el MAS se hace de todo el Poder Judicial. De la “a a la “z.  Polticamente est claro que el objetivo es contar con un Poder Judicial dcil que maneje los escndalos de corrupcin de forma conveniente al MAS y, sobre todo, viabilice mediante su aprobacin las pretensiones prorroguistas del Presidente.

Pero lo que en realidad se juega  en estas elecciones es la legitimidad del régimen. Si Evo Morales logra que las elecciones respalden a través de la votacin ciudadana la lista de autoridades judiciales que ha propuesto, se entender que la ciudadana acepta implcitamente su repostulacin y niega la voluntad popular expresada en el No el 21F; es decir, podr ser candidato presidencial con el apoyo ciudadano mayoritario. Si la proporcin de votos nulos y blancos es mayor, se entender que la ciudadana no acepta ni las listas de postulantes y menos la eventual habilitacin de Evo Morales para terciar por una cuarto periodo de gobierno. 

Se ha mencionado también que el MAS preferira un gobierno vitalicio y aprovechara esta ocasin.
 
El voto nulo y blanco bloqueara estas pretensiones. Si el nulo y el blanco son superiores al voto vlido, la proporcin de votos a favor de un candidato sera tan baja que cada candidato ser “elegido por un nmero ridculo de ciudadanos. Tendremos jueces de  alto rango que se hicieron del puesto con unos pocos miles de votos, logrados en unas elecciones de millones de electores.
 
Esta situacin le negara legitimidad al Poder Judicial y al propio Gobierno.

Un régimen ilegtimo lo nico que logra es el desprecio del pueblo y la tendencia sistemtica a  desconocer la legalidad y validez de sus actos. Un gobierno ilegtimo gobierna contra el pueblo y en beneficio de una oligarqua que se va cerrando poco a poco en torno a los ms cercanos del gobernante. Esto es propio de las dictaduras. En ellas el dictador gobierno, contra todo criterio, impone sus propios puntos de vista, sus propias polticas pblicas, polticas econmicas, leyes y normas, al margen de la aprobacin ciudadana.

 La ilegitimidad de un régimen nacido de forma “chuta termina destrozando las instituciones y acelerando todos los mecanismos de enfrentamiento y polarizacin social, altera la paz social de manera drstica, lo que obliga al régimen a hacerse cada vez ms dependiente de sus Fuerzas Armadas.  Termina as en un régimen de fuerza, antidemocrtico y autoritario, y como sabemos por experiencia propia, para un pas como el nuestro ése es el camino ms rpido hacia su quiebre social, poltico y econmico. El caso ms visible hoy en da  es Venezuela. 

 Resulta que estas elecciones judiciales no son elecciones solamente judiciales, son el momento en que los bolivianos tendremos que decidir el destino de nuestros hijos y el curso que tomar un régimen cuyo perfil es claramente totalitario, caudillista y antidemocrtico. Nuestro voto definir si los prximos aos tenemos un pas en paz o uno sacudido por la inestabilidad en todos los rdenes de la vida de un pas y, eventualmente, un pas sumido en la violencia.

Renzo Abruzzese es socilogo. 

Fuente: Pagina Siete

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