El “Anexo 16”, documento confidencial y hasta ahora oculto del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, revela una muestra del engaño que ha sufrido Cochabamba en la ejecución del proyecto de “Construcción de la presa y obras anexas y complementarias del Proyecto Múltiple Misicuni (II) y complementación de las obras hasta los 120 metros de altura”, que comenzó a ejecutar en 2009 con un presupuesto inicial de 78 millones de dólares.

La obra de mayor trascendencia hídrica y sin precedentes en el país parece cada día más una pesadilla antes que una solución a la falta de agua del valle de Cochabamba. La misma tiende a prolongarse al parecer ante la atenta mirada y protección de los poderes del Gobierno, como denunció el analista Carlos Crespo Flores en su artículo: Los “papeles de Misicuni”: de consorcios y comisiones Truchas, en junio de 2014.

El mencionado “Anexo 6” evidencia la conformación real del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, representado en la última etapa por el “misterioso señor Martín Rovira”, quien nunca ha dado la cara para responder sobre las irregularidades en el manejo de los recursos y problemas con las empresas que conformaban el Consorcio.

A ello se suma que últimamente tampoco puede ser ubicado por la Empresa Misicuni, sólo desliza argumentos sobre el fracaso del proyecto a través de anuncios públicos y cartas al vicepresidente Álvaro García Linera, pero, no se presenta ante las instancias que corresponde.

El documento hasta ahora “privado” sobre el proyecto más importante de Cochabamba, que se realiza con fondos públicos de la regalías y créditos, es clave para entender el estancamiento de las obras de la represa, la falta de expertos que siempre caracterizó al proyecto así como la falta de solvencia financiera del Consorcio, que finalmente dio lugar a la resolución del contrato 10/09. Pero, también será determinante para establecer las anomalías en la venta del seguro por buen uso del anticipo de 16 millones de dólares por parte de Credinform Internacional.

Los verdaderos socios (1)

El “Anexo 6” desbarata la aparente conformación del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni (CHM) que hasta ahora figuró en el contrato, los informes y memorias institucionales de la Empresa Misicuni.

Hasta ahora se sostuvo ante todas las instancias que el Consorcio estaba conformado por: Grandi Lavori Fincosit (GLF), italiana, con el 51 por ciento de participación; Construcciones Comercio e Industria (CCI LTDA), boliviana, con el 14,7 por ciento; las colombianas Gerencia de Contratos y Concesiones SA, con el 14 por ciento; y Change Consulting Group, con el 4 por ciento; las venezolanas Vialpa SA con el 8 por ciento y la empresa Obras Especiales (Obresca CA), con el 14,3 por ciento.

Sin embargo, ahora, se conoce que en diciembre de 2008, la Asociación Accidental denominada Consorcio Hidroeléctrico Misicuni decidió modificar la Cláusula Tercera de la organización “sin que medie presión dolo o vicio de consentimiento”. En la ocasión también se remarcó que el documento tenía carácter de confidencial y advertía con represalias contra los que rompieran el pacto.

La modificación definió los porcentajes reales de las utilidades y la participación de la siguiente manera: La italiana Grandi Lavori Fincosit representada entonces por Martín Rovira Rada renunció a tener utilidades con el cero por ciento de participación, CCI legalmente representada por Raúl Nemtala Caballero acordó recibir el 30 por ciento y Obresca representada por Julio Espinel Martín el 20 por ciento. En tanto que las utilidades de las empresas representadas por Eduardo Gómez Vásquez: Vialpa serían del 20 por ciento, de Change Consulting del 10 por ciento y de Gerencia y Contratos del 20 por ciento.

En el documento se remarcó que la italiana Grandi Lavori, que hasta su salida del Consorcio en 2012 aparentaba tener una participación del 51 por ciento, “no tendrá participación en la Asociación Accidental descrita y como contra prestación recibirá de CCI y Vialpa, Change Consulting Group, Gerencia de Contratos y Concesiones y Obresca, la suma equivalente al 4,5 por ciento del monto del contrato sin retención de impuestos”.

A pesar de no tener participación en las utilidades ni obligaciones en la ejecución de las obras de la represa, la empresa italiana debía recibir el 50 por ciento del 4,5 por ciento del contrato de 78 millones de dólares en el momento del desembolso del anticipo de 16 millones de dólares; sin embargo, el contrato 10/09 del Estado boliviano enfatizaba que “los anticipos deberán ser utilizados exclusivamente en la ejecución del proyecto. El contratista para este fin deberá presentar las programaciones del uso de los anticipos”. El control de estos aspectos era una de las responsabilidades de la supervisión.

El restante 50 por ciento debía pagarse de las planillas del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni hasta completar el 4,5 por valor total del contrato.

 

Un pago por el nombre (2)

A cambio de recibir el 4,5 por ciento del monto total del contrato del Proyecto Múltiple Misicuni (II), sin tener responsabilidades con la obra, la empresa Grandi Lavori Fincosit se comprometió a otorgar el currículum y toda la documentación requerida en el pliego de especificaciones de la licitación señalada en la “Cláusula Segunda del presente contrato en el plazo convenido en el Contrato de Asociación Accidental de cuentas en participación (…)”.

La Asociación Accidental conformada por seis empresas para la licitación internacional logró adjudicarse el contrato 10/09, el 16 de mayo de 2009, incluyendo en su propuesta el nombre y experiencia de la empresa italiana, ya que el resto de las empresas confrontaban problemas en sus países y en el caso de la boliviana CCI Construcciones se había conformado con un capital insignificante de 10.000 bolivianos, (Según el testimonio 0589/07), para participar en una obra de 78 millones de dólares, que luego se incrementó a 84 y 99 millones de dólares.

El pago a la empresa italiana por usar su nombre y currículum en la licitación habría sido de alrededor de 4 millones de dólares, según fuentes cercanas al caso que pidieron reserva de identidad; sin embargo, parte de la controversia que se sostiene con la firma italiana sería porque los 4 millones de dólares no se desembolsaron en su totalidad. A Ello se añade que una parte se habría desviado a negocios inmobiliarios de altos funcionarios relacionados con el Proyecto Múltiple Misicuni.

El Consorcio Hidroeléctrico Misicuni fue apartado el 25 de noviembre de 2013 del megaproyecto, sin embargo, aún hay muchos temas por aclarar sobre los recursos del proyecto.

ASAMBLEÍSTA QUE REALIZÓ SEGUIMIENTO DEL MEGAPROYECTO

Pide saber qué paso realmente

Ante las irregularidades detectadas con la aparición del documento llamado “Anexo 16”, el asambleísta de Todos Por Cochabamba, Henry Paredes, manifestó que es necesario investigar. “Nos parece importante el documento, donde hay una constitución y una distribución clara de los porcentajes de cada una de las empresas”.

Sin embargo, manifestó que también es importante contrastar el denominado “Anexo 16” con las cartas que constantemente envió el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni denunciando falta de condiciones técnicas para construir la obra y advirtiendo de su salida del proyecto Misicuni.

“Tenemos un contrato, que para nosotros está vigente, es que el señala que la empresa italiana tenía el 51 por ciento de participación. Las implicaciones sobre este tema seguramente van a ser parte del proceso que se va dar”, sostuvo.

Pero, hay que añadir los documentos “que podrían existir dentro del consorcio y que nos pueden dar pautas concretas de qué es lo que realmente ha sucedido: ¿Ha llegado realmente Grandi Lavori a la obra? o simplemente ha sido un requisito indispensable para cumplir con una obligación en cuanto a la licitación. Esperemos conocer pronto qué paso”.

Aseguradora

Los Tiempos ha intentado insistentemente conocer la versión de la Aseguradora Credinform Internacional en Cochabamba desde hace un mes, sin embargo, siempre se nos comunica que más adelante se pronunciarán.

EL OBJETIVO SERÍA EVITAR EL PAGO DE LA PÓLIZA DE $US 8 MILLONES

Empresa: Seguro usa documento

La Empresa Misicuni dijo en respuesta a un cuestionario enviado por Los Tiempos acerca del “Anexo 16”, también denominado subcontrato del Consorcio Hidroeléctrico de Misicuni, que el documento se encuentra inserto en la Demanda Ordinaria de Declaratoria de Nulidad de Documentos y Pólizas de Seguro, iniciada por la Compañía de Seguros y Reaseguros Credinform Internacional, en contra de las empresas del Consorcio, la Empresa Misicuni y la Aduana Nacional como beneficiarias de pólizas de caución.

Agregó que la Empresa Misicuni ha tomado conocimiento de la existencia del mencionado documento al haber sido utilizado como fundamento esencial de la demanda antes mencionada. Remarcó que “sin duda alguna tiene la única finalidad de entorpecer y dilatar la ejecución de la Póliza de Correcta Inversión de Anticipo CIP-C00281 y otras pólizas emitidas en favor de la Aduana Nacional”.

Al respecto, se indicó que toda la documentación recabada fue enviada a la Contraloría General del Estado, al Ministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción y al Procurador General del Estado. La empresa explicó que se está recopilando información adicional y otro tipo de documentación, para interponer las acciones legales correspondientes. Los resultados serán dados a conocer más adelante.

La Empresa Misicuni expresó que “llama profundamente la atención de qué manera ha sido obtenido el documento privado por la Aseguradora, su autenticidad tomando en cuenta el tiempo transcurrido y otros elementos o es que acaso Credinform Internacional ha buscado este documento en todos los libros de las notarías de Bolivia, estos aspectos deben ser aclarados tanto por la Aseguradora y por el Consorcio Hidroeléctrico”.

De acuerdo con Misicuni la aparición del documento está relacionada con una estrategia para evitar el pago del seguro por buen uso de anticipo de 8 millones de dólares. Pues, manifestó que “es lamentable que la Aseguradora Credinform Internacional S.A., trate de recurrir a este tipo de conductas para obstaculizar el pago de dichas pólizas de caución, que de ninguna manera la libera del pago en favor de los beneficiarios de las mismas, toda vez que ésta es una controversia entre el Asegurador y su cliente, en lo cual la Empresa Misicuni no tiene ninguna injerencia por ser beneficiaria de dichas pólizas”.

La empresa agregó que ante este tipo de conductas, se han tomado las acciones correspondientes ante la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS), que ha emitido la Resolución Administrativa APS/DJ/DS/No. 533/2014 y 30/07/2014 (ver página web www.aps.gob.bo) que suspende la autorización de seguros y reaseguros Credinform Internacional para comercializar y emitir nuevas pólizas.

fuente:http://www.lostiempos.com

Deja un comentario