Un juez del Tribunal Supremo español acordó ayer retirar las Órdenes Europeas de Detención dictadas contra el expresidente del Gobierno regional catalán Carles Puigdemont y cuatro exconsejeros de su Gabinete que huyeron con él a Bruselas.

Los cinco se instalaron en la capital belga hace varias semanas mientras la justicia española actúa contra todos los integrantes del Ejecutivo autonómico catalán, cesados por el Gobierno español el 27 de octubre por impulsar un proceso independentista.


El juez Pablo Llarena considera que se deben retirar las órdenes europeas que emitió contra ellos la Audiencia Nacional porque ahora todo el caso lo lleva él y se requiere una única actuación.


De lo contrario, podría romperse la continencia de la causa y conducir el proceso a respuestas contradictorias y divergentes para los distintos partícipes, asegura en su actuación.


Fuentes del Supremo explicaron a Efe que la decisión de Llarena debe interpretarse en dos líneas: la primera es evitar que la justicia belga limite en alguna medida en su fórmula de entrega a España los posibles delitos que se puedan imputar al líder independentista y sus correligionarios.


La otra es que sigue vigente la orden nacional de detención, de modo que en el momento en que estos políticos decidan entrar en territorio español sean detenidos en las mismas condiciones que los otros imputados por el proceso secesionista.


Medida estratégica


El caso de los exgobernantes catalanes fue llevado en primer lugar por la Audiencia Nacional española y la jueza Carmen Lamela ordenó la detención e ingreso en prisión de todos ellos por delitos de rebelión, sedición, malversación, prevaricación y desobediencia.


Con posterioridad, Llarena ha asumido todos los sumarios sobre el secesionismo que estaban en varios juzgados y ahora considera que se deben retirar las órdenes que lanzó la jueza Lamela.


 


ÓRDENES DE CAPTURA EMITEN EN NOVIEMBRE


Los autos de busca y captura e ingreso en prisión y las órdenes europeas de detención y entrega -en el caso de Puigdemont y cuatro exconsejeros- se emitieron el 3 de noviembre de 2017.


Ahora se ha planteado un nuevo escenario, dice el juez Llarena, porque con posterioridad a la emisión de las órdenes, además de plantearse ese posible concierto entre todos los investigados para los hechos delictivos, estos parecen haber mostrado su intención de retornar a España, con la finalidad de tomar posesión y ejercer unos cargos electivos para cuyos comicios se han presentado.   


El temor del magistrado español es que el Estado belga restrinja delitos  y ello dificultaría la respuesta homogénea que justificó la acumulación de las actuaciones.


 


BÉLGICA DESACTIVA ORDEN EN CONTRA DE LÍDER CATALÁN


La Fiscalía belga anunció ayer que pedirá al tribunal de primera instancia competente que retire las euroordenes españolas contra el expresidente del Gobierno regional catalán Carles Puigdemont y los cuatro exconsejeros regionales que lo acompañan en Bélgica.


El Ministerio Público informó de que el juez tendrá que desestimar el caso y retirar las medidas de libertad vigilada a los que estaban sujetos en Bélgica: Puigdemont, Clara Ponsatí, Antoni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret, según un comunicado.


Esta decisión se produce después de que un juez del Tribunal Supremo español acordara ayer retirar esas Órdenes Europeas de Detención y Entrega (OEDE) dictadas contra los cinco políticos independentistas.


 


MAY APOYA A RAJOY EN LA CRISIS DE CATALUÑA


La primera ministra británica, Theresa May, ha ratificado ayer  al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, su pleno apoyo ante la situación de Catalunya porque considera fundamental que impere el Estado de Derecho y que se respete la Constitución española.


En unas declaraciones ante la prensa, May ha expresado ese respaldo al inicio de la reunión mantenida en Londres para analizar diversas cuestiones de las relaciones bilaterales y la situación de las negociaciones del Brexit.

 Rajoy ha aprovechado también para trasladar su agradecimiento a su homóloga británica y ha considerado que sin respeto a la ley no hay democracia, sino una vuelta a los peores pasados de la historia de la humanidad.

Fuente: La Prensa

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