Claro que hay crisis en la familia. Se trata de una crisis profunda, de carcter histrico.

Una de las causas ms profundas de la crisis de la familia como estructura social es la violencia machista ejercida por el padre contra la madre y muchas veces contra los hijos, y las hijas. Es una violencia que tiene como origen la crisis de un “padre que se siente amenazado por la libertad de la madre.

 Es la crisis del lugar del padre cuando la madre se sale del lugar de sumisin y servidumbre, y decide trabajar, estudiar, tomarse tiempo para ella misma, vestirse como le gusta, tener amigas.
 
Todas prcticas de libertad de la madre, que el padre experimenta como una amenaza y que muchas veces han terminado en feminicidios, de los cuales los nios y las nias han sido testigos.

 Hay crisis de la familia fruto del disgusto y el reclamo de las mujeres de no aceptar la forma cmo est distribuido el trabajo doméstico, descargado por el padre en las espaldas de la madre. 

 Hay crisis en la familia en la relacin con los hijos y las hijas, y el acceso autnomo de ellos  y ellas a una cantidad importante de informacin sobre la vida, de la cual ni el padre ni la madre  son los portavoces, portadores y muchas veces ni siquiera los interlocutores.  

 También hay una crisis especficamente sexual en la familia porque: hay una  madre portadora de una insatisfaccin sexual de la que no se habla, hay hipocresa en relacin a las prohibiciones sexuales sobre las hijas y las permisividades sexuales sobre los hijos, hay incesto y violencia sexual que se calla, hay hipocresa y doble moral paterna. 

 Querer salvar la familia de trans, maricas y lesbianas para preservarla moralmente es un gesto entre otras cosas ridculo. 

 Hace un siglo que se ha conquistado en Bolivia el divorcio y es uno de los mecanismos socialmente ms intensamente usados para que especialmente las mujeres decidan ms bien “salvarse de la familia y formen nuevas y mltiples formas de familias ms complejas y ms lejanas de la autoridad  absoluta de un padre patriarca y patrn.

Con su ltima sentencia contra la transexualidad, el Tribunal Constitucional le da la espalda a la historia y se aferra a un concepto de familia caduco  y en crisis interna. 

Cristianos y catlicos fanticos que quieren atribuir la crisis de la estructura de la familia patriarcal a la existencia de lesbianas, trans, parejas homosexuales  a otras formas de amor y de construccin de convivencia, lo que estn haciendo es buscar, por fuera de los problemas intrnsecos de la familia nuclear patriarcal, un responsable para satanizarlo, condenarlo, para humillarlo y, a través de ese gastado mecanismo de odio, suponer que salvan su pequeo reducto de poder.

Lo que est ocurriendo en Bolivia con la Ley de Identidad de Género, con el aborto, con la Ley 348, con el Nuevo Cdigo de Familias son un conjunto de respuestas incompletas y cuasi desesperadas de parte del Estado de legislar la crisis conceptual y cultural del contrato sexual vigente. Legislan sin realmente ni entender lo que est ocurriendo, ni discutirlo. Ese conjunto de normativas tienen varios errores que expresan el miedo a tratar a profundidad lo que est ocurriendo. 

 Las sectas cristianas fundamentalistas y la Iglesia Catlica, por su parte, han penetrado muchas estructuras en los diferentes poderes del Estado. No olvido que Silvia Lazarte, indgena cocalera y expresidenta de la Asamblea Constituyente, corrigi de forma unilateral y arbitraria la definicin de matrimonio presente hoy en la Constitucin. Lo hizo como cristiana fundamentalista. Se trat de un sabotaje ms a la necesidad urgente de redefiniciones conceptuales de la familia, de la maternidad y de la paternidad,  de las libertades sexuales y de formas de soberana, como el derecho al aborto, que son urgentes.

La Ley de Identidad de Género debi llamarse ley de cambio del dato de sexo en el documento de identidad, pero ms all de eso quienes han hecho ese cambio han accedido a todos los derechos que su condicin de hombres o de mujeres les suponen. Prohibirles el matrimonio no es prohibir el matrimonio homosexual, sino prohibir el matrimonio heterosexual; as de nefasto e incompetente, as de ignorante es nuestro Tribunal Constitucional. 

Mara Galindo es miembro de Mujeres Creando.

Fuente: Pagina Siete

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