Agencias / Nueva York

La revista estadounidense Rolling Stone
difundió ayer una entrevista que hizo el actor Sean Penn a Joaquín El Chapo Guzmán cuando el capo del
narcotráfico mexicano estaba aún en fuga. La entrevista fue hecha en octubre
pasado en una zona selvática, y los contactos siguieron por teléfono o por
medio de grabaciones, reporta EFE.

Penn viajó allí acompañado por la actriz
mexicana Kate del Castillo. La revista titula su nota ‘El Chapo speaks’ (El Chapo habla) y relata “la visita
secreta al hombre más buscado en el mundo”.

El Chapo huyó de una prisión mexicana el 11 de julio de 2015 y
fue capturado de nuevo el pasado viernes 8 de enero de 2016.

La
entrevista resume las gestiones que hizo para encontrarse con el
narcotraficante, usando entre otras personas contactos de la actriz mexicana, ycuenta detalles sobre la vida del jefe
del cártel de Sinaloa.

El formato elegido fue una cena a la que acudió también la actriz de
telenovela Kate del Castillo, conocida por su galvánico papel en La Reina del sur y que en enero de 2012,
en plena guerra contra el narco, afirmó públicamente que confiaba más en El Chapo que
en el Gobierno.

A la velada, Joaquín Guzmán Loera
llegó vestido con camisa de seda estampada y pantalones negros
ajustados. En la mesa estuvo acompañado por su hijo Iván, de 32 años. Una
fotografía, que le muestra con el bigote perfectamente recortado y el pelo
teñido, da fe del encuentro con el actor, reporta El País.

El
encuentro tenía como propósito hacer sólo la entrevista para la revista Rolling
Stone, pero Sean Penn se hace eco de que El ChapoGuzmán había expresado interés en que se hiciera
una película sobre su vida.

Las
autoridades mexicanas han mencionado que el deseo de que se llevara al cine su
vida fue una de las causas que condujeron
a su captura de nuevo, este viernes, por los contactos que había hecho
con actores y productores.

La nota
de la revista, sin embargo, no especifica si los contactos que pudo tener Sean
Penn con el capo del narcotráfico formaron
parte de los trabajos de inteligencia que pudieron llevar a su captura.

La
revista estadounidense acompaña la nota con una foto en la que se ven dándose la mano El Chapo Guzmán y el actor, hecha en el encuentro que tuvieron en un lugar no
precisado.

El
encuentro entre ambos se llevó a cabo la noche del 2 de octubre pasado y siguió
hasta la madrugada en un campamento
selvático del centro de México.

Varios
días después la zona fue objeto de una intensa búsqueda por parte de las
autoridades mexicanas, lo que, según el actor, impidió un segundo encuentro formal y, de hecho, enfrió los
contactos con los intermediarios.

Antes de
su última captura, El Chapo Guzmán había sido apresado dos
veces en México y en dos veces se escapó de la cárcel. La última el pasado 11 de julio de un penal de máxima seguridad.

Posteriormente, los contactos con Penn, que suman unas siete horas,
prosiguieron a través de llamadas con Blackphone (un teléfono que encripta las
comunicaciones), correos desde cuentas anónimas y un vídeo entregado por un
mensajero a la actriz, la verdadera intermediaria del encuentro. Todo ello
mientras las fuerzas de seguridad mexicanas desplegaban a miles de soldados y
policías por todo el país en busca del narco.

 

La
entrevista

En la entrevista, el narco, aunque elusivo y ramplón, se quita la careta. Si
durante años, en un ejercicio de inmenso cinismo, negó dedicarse al
narcotráfico, frente a la estrella de Hollywood admite sus negocios sucios y no
duda en jactarse del inmenso poder de su cártel, considerado el mayor del
planeta, reporta el diario español El País.

“No quiero ser retratado como una monja. Suministro más heroína,
metanfetamina, cocaína y marihuana que nadie en el mundo. Tengo flotas de
submarinos, aviones, barcos y camiones”, afirma.

Tampoco muestra arrepentimiento por su historia criminal ni las matanzas que
se le atribuyen a lo largo de los últimos 20 años: “Mire, yo me defiendo a mí
mismo, nada más. ¿Empiezo los problemas? Nunca”.

En su defensa, El Chapo alega que arrancó a trabajar a los seis años recogiendo
naranjas y vendiendo dulces y bebidas en su pueblo natal, Badiraguato, en la
Sierra Madre. Y que para “sobrevivir”, a los 15 años decidió plantar y vender
marihuana y opio. En este punto reconoce que, sin llegar a ser adicto, consumió
drogas, pero que hace dos décadas que no toca ninguna. “Las drogas destruyen.
Desgraciadamente donde yo crecí, no había otra forma, y sigue sin haberla, para
sobrevivir”.

-¿Cree usted que es verdad que es
responsable de los altos índices de consumo de droga que hay en el mundo?

-No, eso es falso, porque el día en que yo no exista, no bajará el consumo
de ninguna forma.

-Usted vio cómo fue el final de Pablo
Escobar. ¿Cómo ve sus días finales en relación con este negocio?

-Sé que algún día moriré. Espero que sea por causas naturales.

El vídeo está filmado en una granja. Los gallos interrumpen sin cesar la
conversación. Sentado, sin bigote, El Chapo no se extiende en ninguna
contestación. En ciertos momentos, incluso se le nota incómodo. Responder por
sus actos nunca ha sido su fuerte.

 

 

fuente:http://www.paginasiete.bo

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