Siete escuelas cosechan agua que les servirá durante nueve meses

Las iniciativas de cosecha de agua que se implementaron en la zona sur en 2017 dan sus primeros resultados. La unidad educativa Nataniel Aguirre, ubicada por el puente Huayna Kapac, llenó totalmente los dos tanques de cosecha de lluvias. Cada uno tiene capacidad para 52.000 litros, que podrán abastecer de agua a la escuela durante nueve meses. La misma situación se replica en cuatro escuelas de Cercado, pero hay otras dos más en Arbieto y Sacaba.
Boletín de noticias
Recibe todos los días los principales titulares de lostiempos.com, directamente por correo.
El proyecto que se implementó en estos espacios consiste en canalizar el agua de lluvia sobre el tinglado de la escuela. Mediante unos tubos se lleva el líquido a dos tanques de almacenamiento. Luego, a través de otra red y con ayuda de una bomba, se traslada el agua hasta los grifos del huerto. En algunas escuelas la conexión es con el baño y en otras es mixta. No obstante, se pretende implementar este proyecto en otras 10 unidades educativas este año. El objetivo principal es solucionar el problema de escasez de agua en las escuelas. A través de este mecanismo se puede garantizar el líquido durante la época escolar. “Desde septiembre del 2017 vimos la necesidad de buscar soluciones al problema del agua. Hubo bastante tiempo en el que no teníamos el servicio y en una escuela con niños eso es complicado. Por eso, con los padres se decidió llevar a cabo la construcción del tanque cosechador”, manifestó la directora de la unidad, Abady Vargas. El Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa) dota el material para la construcción, la Fundación Abril aporta conocimiento,  las escuelas y juntas de padres de familia construyen. Mientras que la organización Swisscontact implementa las huertas y el reuso de aguas grises. “Estas cisternas aún no están siendo utilizadas para el consumo humano, porque se necesita capacitación e implementación de filtros de purificación, pero se hará”, señaló el representante de la Fundación Abril, Óscar Olivera. Otro de los objetivos es la educación para que los niños aprendan a convivir con el agua. Además, la premisa de “en cada escuela un huerto y en cada huerto una escuela”, pues se convierte también en un espacio educativo para los estudiantes. “Es un proyecto que busca generar una nueva forma de vida y convivencia con los niños y el agua”, afirmó Olivera. En la unidad educativa Nataniel Aguirre, cada curso tiene una parcela para sembrar, cuidar y cosechar hortalizas. Además de un sector del jardín. “Nosotros hemos plantado arveja y apio hace una semana y ya está verdecito. El año pasado no había agua y había que traer en botella de nuestra casa. Ahora más bien todo está bonito”, contó el estudiante de 6º Isaías Osinaga. Por su parte, el gerente de Semapa, Gamal Serhan, señaló que los tanques de las escuelas están funcionando correctamente. Aunque se tuvo que instalar un desfogue, pues se llenaron. “La idea es llegar a que sea un proyecto integral, para uso de baños y luego huertos. De este modo cerrar el ciclo del agua, que es: lluvia, uso humano y huertos”, manifestó Serhan. Por el momento, el proyecto se implementa en las escuelas de la zona sur de Cochabamba debido a que fueron las que tuvieron más problemas durante la época de sequía. Muchas no cuentan con redes de agua de Semapa, por lo cual se abastecen por cisternas, lo que no permite el normal desarrollo de la didáctica de los huertos.   OPINIÓN Carola Ortuño. Directora departamental de Swisscontact “Nos estamos adaptando al cambio climático” La idea es impulsar la cosecha de agua de lluvia con tanques de bajo costo, porque hemos tenido años de escasez. Pero es importante que exista un compromiso de la comunidad, en este caso de los padres de familia que apoyan con la construcción. El rol de Semapa es apoyo con material y el conocimiento lo pone la Fundación Abril. Este tipo de tanques debería ser parte de la infraestructura de los colegios. Se alivia la demanda de agua, en especial durante los meses que falta. Nuestro rol es introducir la depuración de aguas grises para que se pueda utilizar para reinsertarla a los inodoros, para el riego de jardines o los huertos. De este modo se promueve el ciclo cerrado del agua desde la lluvia, el consumo, hasta el huerto. En valles secos interandinos, como Cochabamba, nos estamos adaptando. Estamos generando estrategias de adaptación para el cambio climático como implementar sistemas de cosecha de lluvia, normativas para construcciones amigables con el medio ambiente, el ahorro y reutilización del agua.


Fuente: Los tiempos