Sin EEUU, 11 países dan señal de unidad y firmarán nuevo TPP

Un año después de que se diera por muerto el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) tras la salida de EEUU, 11 países firmarán en Santiago, Chile, un nuevo tratado mañana, dando una fuerte señal contra los vientos proteccionistas de la Casa Blanca.

Bautizado ahora como Tratado integral y progresista de asociación transpacífico (Cptpp, en inglés), dejó fuera 20 normas del TPP original: 11 de ellas del Capítulo de Propiedad Intelectual, como la sección farmacéutica y derechos de autor vinculados a Internet.


Concebido e impulsado por EEUU durante la presidencia de Barack Obama, el acuerdo original fue firmado en febrero de 2016 tras años de arduas negociaciones entre 12 países con acceso al Pacífico: EEUU, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.


Pero antes de que entrara en vigor, Donald Trump anunció el retiro de EEUU al iniciar su mandato, dejando agónico al ambicioso tratado que englobaba a 40 por ciento del PIB mundial y cerca de 25 por ciento del comercio internacional.


Entonces hubo de inmediato un compromiso de todos muy fuerte en cuanto a que era necesario dar una señal política al mundo y al propio EEUU de que éste era un buen acuerdo y que por lo tanto, no nos íbamos a quedar inmovilizados a partir de la decisión que tomó Trump, dijo a la AFP Felipe Lopeandía, jefe negociador del TPP por parte de Chile.


Contra el proteccionismo


En la misma semana que Trump concretaría su anuncio sobre la imposición de aranceles al acero y el aluminio amenazando con desatar una guerra comercial, la firma del Cptpp representa una fuerte señal en favor de la apertura comercial.


Es posible alcanzar acuerdos en materias complejas entre grupos de países y eso le devuelve cierta confianza a la capacidad del regionalismo o de los esquemas de países en poder avanzar en acuerdos que son importantes, explicó Lopeandía.


Aunque la salida de EEUU significó una drástica contracción del peso económico del acuerdo, que pasó del casi 40 por ciento del PIB mundial a entre 15-18 por ciento, lo que se firmará en Santiago es el acuerdo más moderno que se ha firmado jamás a nivel mundial, resaltó Ignacio Bartesaghi, académico de la facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica de Uruguay.


Concebido por EEUU como un contrapeso a la influencia creciente de China en el comercio mundial, al retirar a su país Trump dijo que se trataba de una gran cosa para los trabajadores estadounidenses. Pero, a días de sellarse, su administración ha renovado su interés por el acuerdo, dando cuenta que de a poco, sus asesores han logrado que Trump se dé cuenta del papel que EEUU juega en Asia Pacífico y del papel que jugaba el TPP en esa región, no sólo en términos económicos y comerciales, sino en términos geopolíticos.


 


ESTARÁ VIGENTE DENTRO DE 60 DÍAS


Los 11 países representan un mercado 498 millones de personas, con un ingreso per cápita de 28.090 dólares.


La Cancillería chilena destaca que el Cptpp establecerá un nuevo estándar para otros acuerdos de integración económica regional, e incluso para futuras negociaciones en la OMC (Organización mundial del Comercio) y en la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico).


Una vez firmado, entrará en vigencia 60 días después que lo ratifiquen seis de sus 11 miembros.


Los otros dos países latinoamericanos del acuerdo, México y Perú, mejorarán también su acceso a países como Vietnam y Malasia. Canadá, que no tenía acuerdo comercial con Japón, ahora pasará a tenerlo.


 


REPUBLICANOS SE REBELAN CONTRA GUERRA COMERCIAL


El vendaval se le ha vuelto en contra. Tras sacudir al planeta con la amenaza de una guerra comercial, Trump se ha topado con la resistencia de su propio partido.


El líder de los republicanos en el Congreso, Paul Ryan, pidió este lunes a Trump que dé marcha atrás y devuelva las aguas a su cauce.


Estamos extremadamente preocupados por las consecuencias de una guerra comercial y urgimos a la Casa Blanca a que no avance con este plan. La reforma fiscal ha dinamizado la economía y no queremos que amenace sus ganancias, afirmó un portavoz de Ryan, en una toma de posición que marca una divisoria inesperada.


Hasta ahora, Trump se había enfrentado solamente al adversario exterior, ese espectro que alimenta su aislacionismo y al que tanto provecho electoral ha sacado. Blandiendo el déficit comercial de EEUU, la semana pasada anunció una próxima subida de los aranceles del acero (25 por ciento) y del aluminio (10 por ciento). Lanzada la bomba, remató con una proclama belicosa.


Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar, tuiteó.


La andanada sembró el pánico en Canadá y México, embarcadas en una espinosa negociación del Tratado de Libre Comercio, pero sobre todo desató la tormenta en Europa. Sin esperar a conocer el detalle de las medidas, Bruselas advirtió que estaba dispuesta a tomar represalias, a lo que Trump, especialista en el cuerpo a cuerpo, respondió con otra amenaza más: un impuesto para los coches europeos.
Fuente: Los Tiempos


Fuente: La Prensa