Sin embargo, en medio de ese precario sistema de salud con el que se cuenta actualmente, hay algunos esfuerzos institucionales y personales que poco a poco dan una luz de esperanza de que se puede mejorar y de que hay opciones para días mejores. Este es el caso de los diagnósticos a las enfermedades del corazón, que si bien antes Tarija estaba a la par de todo el territorio boliviano, hoy el hospital Obrero tiene la capacidad de hacer un estudio que no se hace en ningún otro servicio público del país, salvo en algunas clínicas particulares de Santa Cruz. Se trata de la resonancia magnética cardiaca, un estudio que es posible gracias al equipo que adquirió este nosocomio y que hace un par de semanas fue bendecido. Pero también gracias al esfuerzo personal de un médico tarijeño, Gesiel Castillo Méndez, que se capacitó en Buenos Aires-Argentina y logró la subespecialidad en imagen cardiovascular, en Barcelona-España. Éste médico decidió volver a su pago hace ocho meses atrás y es hoy la persona que permite a todos los habitantes de Tarija, poder tener un diagnóstico certero en cuanto a enfermedades del corazón se trata.

El primer paciente Hace dos o tres semanas atrás, Castillo realizó la primera resonancia magnética cardiovasuclar en el hospital Obrero de Tarija. El primer paciente que se sometió a este estudio fue un señor de 53 años de edad, Policía de profesión y que tenía como antecedente de enfermedades previas, la diabetes y un diagnóstico de chagas.Ese paciente se internó el año pasado por un episodio de arritmia cardiaca, misma que fue tratada con medicación y posteriormente fue dado de alta. Un año y dos meses después, fue internado nuevamente  en el servicio de cardiología del hospital Obrero porque refería dolor precordial, dolor de pecho opresivo, muy característico de un infarto agudo del miocardio. El paciente fue derivado de urgencia para que sea sometido a una cinecoronariografía (un estudio que analiza las arterias del corazón para ver si alguna de éstas se tapó, que sería la razón del dolor en el pecho y todo el cuadro clínico). En el estudio se encontró que todo en cuanto a las arterias estaba en orden y que sólo se reportaba un ligero adelgazamiento en el corazón.El paciente fue remitido nuevamente al hospital para que se le realice un ecocardiograma, mismo que confirmó que una parte del corazón estaba adelgazada, pero no se evidenció otra alteración. Mientras tanto el paciente persistía con signos de insuficiencia cardiaca, tenía dificultad para respirar cuando caminaba y presentaba algunos episodios de dolor toráxico.Por este motivo Castillo decidió tratar al paciente no como uno chagasico con insuficiencia cardiaca, por lo que optó por hacerle la resonancia magnética cardiaca. “Cuando le hicimos la resonancia nos encontramos con que el paciente tiene un territorio de aproximadamente 25 por ciento del ventrículo izquierdo del corazón que está dañado por un infarto, es decir, el paciente tuvo un infarto y pudo haber tenido uno sin darse cuenta porque los pacientes diabéticos tienen un aumento del umbral del dolor. Toda la sintomatología que tenía actualmente, como falta de aire, episodios de dolor y aumento del tamaño de su corazón se debían a que una parte de su corazón estuvo infartada”, explica. Con este diagnóstico el médico cambió el tratamiento y a partir de ese momento el policía fue tratado como un paciente que tuvo un infarto y no como uno chagásico con insuficiencia cardiaca. “Al tener nosotros un diagnóstico preciso vamos a poder cambiar el curso de la evolución de la enfermedad de muchos pacientes, porque vamos a poder tratarlos de forma más adecuada”, asegura.Hoy el policía está mejor, si bien retornó a su fuente laboral, se le recomendó disminuir la actividad física que realiza, razón por la cual ahora trabaja pero con limitación de actividades. “Después de ver que el paciente tuvo un infarto y en el electrocardiograma encontramos que tiene un grado de arritmia, pedimos a La Paz hacer una evaluación con una subespecialidad de cardiología que se llama electrofisiología, que son los especialistas en arritmias. Pedimos que le hagan una evaluación para ver si el paciente necesita algún tratamiento adicional”, dice.De esa manera y de forma exitosa en Tarija se llevó adelante el primer estudio de resonancia magnética cardiaca, gracias a que el hospital Obrero adquirió el equipo necesario, pero sobre todo a que un profesional tarijeño especializado en el exterior decidió retornar a su tierra. Hoy el nosocomio realizó un par de resonancias más y está disponible según sea requerido.

La resonancia magnética cardiaca La resonancia magnética cardiaca es un estudio que se ha desarrollado en países avanzados, debido a que es costoso, puesto que requiere de un resonador y personal capacitado para realizarlo. Es así que se necesita tanto médicos imagenólogos como médicos cardiólogos y también técnicos bien formados. Actualmente se desarrolla esta subespecialidad de la cardiología en toda Europa, Estados Unidos, y otros países con un sistema de salud avanzado, como Chile, Brasil y Argentina. En Bolivia sólo algunas clínicas particulares de Santa Cruz brindaban este servicio y ahora es posible encontrarlo en Tarija. La resonancia magnética es un estudio en donde se emiten ondas o pulsos electromagnéticos que son emitidos dentro del organismo y después son captados nuevamente por el mismo resonador. Esto permite evaluar ciertas estructuras, pero además ciertas características del tejido en sí. Como ejemplo, no es lo mismo evaluar un cerebro normal, que un cerebro con un tumor, porque las características de los líquidos dentro de los tejidos son diferentes en un órgano normal y otro órgano con enfermedad. Esto es algo que permite analizar más eficientemente una resonancia. En el caso de la resonancia a nivel cardiaca, se puede mostrar estructuralmente cómo está el corazón, cómo están las paredes, el grosor de las mismas y también el tamaño de las cavidades, se puede saber el tamaño del ventrículo izquierdo, el ventrículo derecho, de la aurícula izquierda y de la aurícula derecha. Entonces, con este estudio es posible conocer qué tamaño tienen, pero además  al ser este un estudio dinámico, es decir, poder evaluar el movimiento del corazón, se puede conocer qué capacidad contráctil tiene este órgano; si no se contrae bien se puede evaluar cuánto de alteración tiene, o en otras palabras, el grado de disfunción del corazón.Otros diagnósticos Anteriormente, en Tarija, sólo existían otros métodos para diagnosticar las enfermedades del corazón, entre ellos el más común, el ecocardiograma. Por este motivo se consultó al galeno qué diferencia hay entre ambos y ésta es la respuesta. “La diferencia básica es que el ecocardiograma tiene limitaciones en cuanto depende de las características anatómicas de la persona, o sea, que por más que tenga un buen equipo puede tener limitaciones en una visión adecuada del corazón y por ende, no puede ser 100 por ciento fiable”.Pero además de esa limitación, otra desventaja del ecocardiograma es que si bien permite evaluar de manera aceptable el ventrículo izquierdo, no permite evaluar bien el ventrículo derecho, debido a la forma anatómica que tiene el mismo. Cosa que no pasa con la resonancia magnética cardiaca, que ayuda a no tener limitaciones de ventana acústica, permite tener acceso casi 100 por ciento fiable a la estructura cardiaca y a cómo está configurada. Pero además, el ecocardiograma no permite hacer una caracterización del tejido: porque si bien se puede evaluar la forma del corazón, la contracción  y la capacidad que tiene el ventrículo de contraerse, no se puede evaluar qué características tiene el musculo del corazón, cosa que sí es posible con la resonancia. Castillo explica que la diferencia se ve en los diagnósticos de las enfermedades, como la hemocromatosis, que son depósitos de hierro dentro del músculo cardiaco. Dice que con un ecocardiograma no se puede tener un diagnóstico preciso, pero sí una sospecha diagnóstica. Mientras que con la resonancia magnética cardiaca se logra un diagnostico casi 100 % fiable de que ese paciente tiene una hemocromatosis Otra enfermedad que es mejor evaluable con la resonancia es una muy típica y frecuente en pacientes jóvenes, la miocardiopatía hipertrófica hidiopática, que se refiere a un crecimiento excesivo del músculo cardiaco, generalmente a nivel del septum ventricular. Según la explicación del médico, crece mucho porque hay depósitos de fibrina (como cicatrices) dentro del musculo, por lo que al haber depósitos de fibrina, esto genera alteraciones en la conducción eléctrica y puede desencadenar en arritmias que muchas veces son mortales. “Con un ecocardiograma uno puede evaluar el tamaño del septum ventricular, y puede que tenga la miocardiopatía hipertrófica, por lo que se tiene que hacer un estudio más complejo que es la resonancia. Esa es una causa muy común de muerte súbita en pacientes jóvenes, esos pacientes que juegan, son atletas y practican algún deporte, pero que de un rato a otro se mueren. Esto se da por una alteración genética que determina la generación de fibrina dentro del musculo”, aclara.Al margen de estas enfermedades se pueden evaluar el chagas, que es una enfermedad muy frecuente en Tarija. Con un ecocardiograma se puede saber si el corazón del paciente se contrae o no se contrae bien. Si no se contrae bien, no se sabe exactamente el por qué, se sospecha que sea chagas, pero si se le hace una resonancia magnética y encuentra depósitos de fibrina dispersos y difusos, se puede estar seguro que “ese paciente tiene un patrón típico de una miocardiopatía dilatada chagasica”.De esta manera, Castillo explica algunas de las bondades de la resonancia magnética cardiaca y al tiempo de recordar lo difícil que es para un médico tarijeño especializarse en el exterior, a puro esfuerzo personal, lamenta que el sistema de salud en Bolivia no permita captar y apoyar de mejor manera a los profesionales que se capacitaron fuera del país y que de a poco traen la medicina avanzada a su tierra.

Fuente: www.elpaisonline.com

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